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viernes, 18 de septiembre de 2015

Roturas

"Tanto va el cántaro al agua, que al final se rompe".

No es que siga los pasos de Susana, que tiene en SU BLOG una serie de dichos con su comentario-explicación. Nada más tengo este refrán en mente porque he sentido a flor de piel la parte de "ni cuerpo que lo resista", de aquello que empieza "no hay mal que dure cien años". Ahora mismo pienso, también, que "el valiente vive hasta que el cobarde quiere".

Donde las cosas están acomodadas de manera que tú estás lastimándote, probablemente estás fuera de lugar. Puede que los intentos de acomodarte sean lo que te lastima, y en ese caso, no es el acomodo instalado lo que te lastima, no es quien acomodó las cosas quien te lastima: eres tú misma y es tu afán, la causa de la lastimadura, y si sigues, una vez y otra vez, algo se puede romper.

Silvia Parque

miércoles, 3 de septiembre de 2014

El anuncio que ofrece matar cucarachitas

Inma y Susana han escrito varias veces en sus blogs (Mi nueva vida y Territorio sin dueño), sobre los anuncios comerciales de la televisión (Justo hoy, Susana publica ESTA entrada sobre la "publicidad infantil"). Yo he comentado reiteradamente, que en general, me gustan o no me molestan los comerciales.

Pero:

Luego de un día entero lidiando con malware, declaro enfáticamente que me molestan los anuncios que invaden mi pantalla de computadora. Y aparte de esta molestia, que se refiere a la invasión:

¡Qué malos son!

Uno solo, de todos los que vi, una y otra y otra vez: uno solo me pareció atractivo. Entiendo que los hacen como los hacen porque funciona. Los colores brillantes y los efectos de intermitencia llegan a la parte del cerebro más primitiva y provocan atracción.

Hoy navego sin que cada cinco minutos me ofrezcan una fruta exótica para adelgazar. Pero ayer por la noche, en los últimos minutos del problema, vi cucarachitas moviéndose en un recuadro, para que yo jugara a matarlas y así entrara a que me ofrecieran alguna cosa.

Contextualizando: no me pongo como loca si veo una cucaracha en mi casa; hay quien juzga que sí, pero nótese lo siguiente: frente a mi mesa de trabajo, en la parte superior de uno de los libreros, hay una foto en blanco y negro, de cucarachas (original de Enrique Favela). ¡Pero no quiero caricaturas-realistas de cucarachitas dando vueltas en mi blog! En mi blog con fondo blanco, que ni siquiera tiene letras negras, sino grises; en mi blog con toques de azul y de coral. Siguiendo la lógica del consejo de Susana para sus hijos -que no digan "es feo", sino "no me gusta"-, no diré "es repugnante", sino "me repugna": me repugna.

Al menos era de los anuncios pequeños.

Tal vez no era para tanto... .

Silvia Parque

martes, 7 de enero de 2014

Qué esperar cuando estás esperando

Algunas no-buenas películas me gustan mucho. Es el caso de Qué esperar cuando estás esperando. Susana la recomendó hace año y medio, y estoy de acuerdo con su reseña; de cierto modo, como ella dice, "es un canto a la familia y a la vida"; un canto muy humano, sin notas angelicales. Deja una grata sensación.

Este diciembre corroboré que los bebés mueven el mundo. Jalarán más dos tetas que dos carretas, pero nada jala más que el sollozo de un bebé. Cada cosa buena tiene su lugar, y ahí en su lugar florece un valor suyo, ni menor ni mayor que el valor de otra cosa... ¿pero qué puede ser "más" que tener un bebé?

Silvia Parque

martes, 12 de noviembre de 2013

Temores


Leí a Susana, y pensé: "¡no tengo miedo!" A nada, excepto, claro, a lo que tengo miedo... Todos, por supuesto, tememos algo. Hace años, yo temía una cosa, otra, alguna más, y otra menos pero también. Luego mi vida se fue poniendo monotemática, y la pluralidad de miedos se dispersó para concentrar mi capacidad temorífica en el asunto alrededor del cual estuve orbitando. El temor concentrado creció, adornado con crisis de angustia... hasta que se presentó el monstruo. Y se acabó el miedo. Quedaron los efectos del susto, pero se acabó el miedo. En realidad no es cierto porque quedó un chorrito de miedo que mantiene el hábitat para el gran temor; pero el gran temor no está... Y los miedos que había antes y se dispersaron: tampoco

No es que yo sea ecuánime: me dan miedito los puentes peatonales de metal y los perros bravos. Pero eso no me impide nada; esos mieditos no cuentan.

Silvia Parque

viernes, 18 de octubre de 2013

La figura de la "familia feliz"


Creo que existe lo bonito. Sé que es posible estar bien y pasarla bien. Conozco el amor y me consta su relación estrecha con esas cosas: bonito, bien-bueno... pero no creo en las "familias felices" y no me gusta su estereotipo.

Me molesta la figura de la "familia feliz" porque modela perfección: todos perfectamente bien avenidos y ni un trapo sucio. Imagino mujeres frustradas y frustradoras, tratando de conseguir eso de sus imperfectas familias. Sé además, que la idea de que todo es miel en la vida familiar impidió mucho tiempo abordar problemas como el de la violencia en la familia.

Mi aversión, reitero, es con la figura; sin duda hay familias felices -conozco varias- y lo celebro.

Silvia Parque

viernes, 11 de octubre de 2013

Tiempo de calidad

Dolega escribe -como solo Dolega-, lo que le hace pensar la frase "tiempo de calidad". Susana comenta que con esas palabras se excusan quienes solamente dedican media hora a sus hijos...

Coincido en que muchos papás sin tiempo seguramente usan lo de "calidad vs cantidad" para tranquilizar sus conciencias; pero otros muchos también han de usarlo para ofrecer -o al menos tratar de ofrecer- a sus hijos lo mejor de sí mismos, en la forma en la que pueden ofrecerlo: por ejemplo, en poco tiempo -habría que discutir cuánto es "poco", "mucho" o "suficiente"-. [En este punto recuerdo que para determinar si hay eyaculación precoz, no importa tanto en qué minuto -¡o segundo!- se dé la eyaculación, sino la satisfacción de la pareja en relación al momento en que se da.]

Me parece chocante emplear la expresión "calidad" para los asuntos de las relaciones humanas, y más para hablar de las relaciones familiares, con lo que tienen de íntimas. No me gusta esta visión ingenieril de hacer eficaz y eficiente lo que tiene tanto que ver con los afectos. Pero tiene su mérito... permite señalar que no por estar ahí estás acompañando, y que a pesar de no estar todo el tiempo, puede ser valioso cuando estás.

No todo el tiempo es de calidad. Amar y estar físicamente al lado de alguien, no necesariamente quiere decir que se le esté poniendo atención, y ponerle atención no necesariamente quiere decir que se le está dando lo que necesita (apoyo, comprensión, límites...). Los ejemplos no podrían ser más que caricaturas, pero queda claro que hay personas muy concentradas en sí mismas como para poder observar al otro, así como hay personas demasiado rígidas como para que una sucesión de "dice /dijo" sea verdaderamente una conversación.

El tiempo de calidad es el que se le dedica al otro con todos los sentidos puestos en esa persona, con interés en el encuentro, en el más amplio sentido de la palabra "encuentro". No es posible que todo el tiempo sea "de calidad". Pero no es bueno que falte.

Silvia Parque

jueves, 25 de julio de 2013

El luto

Susana ha escrito una serie de entradas sobre refranes; al referirse a "El vivo al bollo y el muerto al hoyo", cuyo equivalente mexicano sería "El muerto al hoyo y el vivo al gozo", he pensado en el luto.

Conocí sobre el luto al estudiar Historia. A mi alrededor no me tocó atestiguar ni participar en usos y costumbres en relación con el tiempo posterior a la muerte de alguien, salvo la ropa negra de una mujer mayor, viuda, a la que aprecié mucho. Recuerdo lo interesante que me pareció el capítulo de Cuéntame en el que se describe el luto en el Madrid de los personajes, todavía en tiempos de Franco.

El día de la muerte de mi abuelo, mi abuela apagó la televisión, que estaban viendo los niños. Creo que se les estaba enseñando a tener consideración por el dolor de las personas que lo sentían. Cuando yo era adolescente, murió un primo segundo con el que yo no tenía trato, y no me dejaron ir a un día de campo que yo esperaba con mucha ilusión. Me molesté; lamentaba que el muchacho hubiera muerto, pero eso no me quitaba ni tantito las ganas de ir a lo mío -y no estaba acostumbrada a que me impidieran algo-. Creo que me estaban enseñando a guardar las formas. Son cosas que es valioso aprender, sea que después obremos como decidamos obrar.

Silvia Parque

viernes, 28 de junio de 2013

Comentarios

Hoy agregué la etiqueta "hombres y mujeres" a la entrada que está ACÁ, a raíz de un par de comentarios. El hecho ilustra que las entradas llegan verdaderamente a completarse con las aportaciones de quienes comentan.

Valga la oportunidad para volver a mencionar que la presencia de Inma y de Susana, que suelen comentar, se ha convertido en una parte muy valiosa de mi día. El comentario de quien deja su huella con menos frecuencia siempre es una alegre sorpresa, de las que sacan sonrisas grandes -como a quien le devuelven impuestos-. Y ni qué decir de la emoción de leer un comentario de alguien que pasa por primera vez por aquí.

Silvia Parque


Recién pido a Blogger "publicar" esta entrada y veo que hay un comentario; es Alan, que completa mi entrada sobre las luces de los coches: 

Se forma un carnaval visual de luces de vehículos en zonas urbanas transitadas, o algo así. A veces, cuando uno no está cansado, lo ve con buenos ojos mientras planea donde iniciar el fin de semana. Otras veces, se disfruta menos cuando la fatiga manda y las persianas oculares amenazan con cerrarse ;)

Además del gusto que da recibir una visita, cómo no va a ser un gusto "conectar" y darle forma a una idea, entre dos, a veces entre tres, entre más... y a veces, que quede así de bonito.

viernes, 19 de abril de 2013

Comercial y espejo

Susana e Inma han hablado de la promoción de la belleza de las mujeres, y cuestiones que rodean el tema. Encontré ESTE anuncio de Dove en la publicidad que antecede a los videos de Youtube, y recordé el asunto.

Me gustó mucho la campaña de esta marca sobre "la belleza real", mostrando cuerpos "reales" de mujeres relativamente comunes. Creo que lo que mostraba aquella campaña es lo bien que se puede ver una mujer que se siente bien, y que se gusta a sí misma. Esta otra campaña sigue por la línea de la autoimagen.

Construimos nuestra imagen de nosotras mismas, a partir de muchas cosas, entre las cuales figura poco lo que refleja el espejo.

Silvia Parque

sábado, 13 de abril de 2013

Si no les convence, pues no les convence

En ESTA ENTRADA de Susana, en su blog "Mi nueva vida", comenta respecto a una generación de adultos jóvenes que se han quedado en casa de sus padres, que: "la compensación de tener una familia propia no les convence". No se refiere a personas autónomas que han optado por la soltería, sino a personas que no son autónomas y por tanto, en consecuencia, no podrían hacer vida con otra persona, a menos que la otra persona hiciera de mamá2 o papá2. Habla de "compensación", porque tener una familia propia o simplemente, una vida propia -en autonomía-, supone esfuerzos e incomodidades.

Me gusta lo de "no les convence" porque expresa que compartir la vida, en pareja o familia, no es lo que todos quieren. A veces se nos olvida que otra persona puede no querer lo que consideramos que es "lo mejor"; que para esa otra persona, "lo mejor" puede ser otra cosa. Lo que es más: alguien puede rechazar lo que él mismo o ella misma considera "lo mejor": puede no querer lo mejor... puede no querer lo bueno. Sea por lo que sea: si su condición y circunstancia hace que no le convenza estar en pareja o en familia, ¡pues no le convence!

Silvia Parque

miércoles, 6 de marzo de 2013

Desde la felicidad, sobre el pensamiento mágico

Otra entrada provocada por ESTA entrada del blog de Susana.

Mi felicidad le debe mucho al pensamiento mágico, que ha hecho y hace maravillas con La Lechera en mí y en mi vida. No lo cambiaría por la sensatez del realismo. Pienso, por ejemplo, que excepto en el caso de personas que se encuentran en condiciones muy críticas de carencias extremas -sobre todo quienes han nacido y crecido en tales condiciones-, todos podemos dedicarnos a lo que amamos y tener la vida que deseamos. Asumo que tal proposición no es realista.

Alguien dirá que desea tener un coche hecho a mano -existen- y que no puede tenerlo: pero yo creo que si no lo puede tener es porque el deseo del coche hecho a mano no está realmente anclado en su corazón. Y es de lo más común creer que queremos cosas que la publicidad, los amigos o la familia nos presentan como lo que nos corresponde querer, pero que no son el deseo de nuestro corazón.

Alguien dirá que quisiera dedicarse a cantar, pero que no lo hace porque tiene dos -tres o cuatro- hijos que mantener. Yo creo que si viviera cantando se abrirían las vías para que eso le diera sustento o para que el sustento llegara por vías compatibles con vivir cantando. Se obligaría a sí mismo a abrir esas vías. En realidad, la mayoría de la gente a mi alrededor que ahoga su vocación, no lo hace por techo y comida, sino por asegurar el futuro y por mantener un estilo de vida con el que pueda tapar carencias ¡como la de no hacer lo que ama!

Silvia Parque

Sobre la felicidad: abolición de la obligación

Provocado por ESTA entrada de Susana, en su blog Mi nueva vida.

Sostengo decididamente que la felicidad, el éxito y la educación formal, tal como existen en lo que podríamos llamar mercado cultural, están casi-patológicamente sobrevaloradas. Vuelvo a la CAMPAÑA POR LA ABOLICIÓN DE LA OBLIGACIÓN DE LA FELICIDAD, de la que hay apuntes AQUÍ y un ejemplo de "aplicación" ACÁ.

La felicidad me parece algo valioso y gratamente cultivable. Solamente: no estamos obligados a ser felices.

No hablo de la alegría. Ya es evidente que la alegría no puede estar presente todo el tiempo. Hablo de la felicidad, que es más un estado de "fondo" del ánimo sobre el que se imprimen las emociones y los sentimientos. Somos tan felices como queremos y podemos; se vale no querer o no poder ser feliz.

A mí me cuesta aceptar y asumir mis tiempos de enojo, tristeza y frustración porque siento que rasguñan a mi felicidad. Sin embargo, sé que si no los dejo ser, encontrarán el modo de enfermarme o meterme en un lío; voy sabiendo, además, que no tengo que preocuparme por ese estado feliz de "fondo" del ánimo: no necesito protegerlo de los choques con la realidad: está ahí para sostenerme justo en las adversidades y tiene el poder de regenerarse a sí mismo.

Así que tengo la felicidad instalada... iba a decir que como Escritorio en Windows, pero es más bien como sistema operativo... a veces le entran virus... Hay otros sistemas operativos y pueden funcionar bien.

Silvia Parque

lunes, 21 de enero de 2013

Liebster blog

Susana, que escribe el blog Mi nueva vida, ha tenido la gentileza de concederme el premio Liebster blog, que me ha dado una alegría triunfal para iniciar el día. Le agradezco nuevamente su amabilidad, y tomo la estafeta...

Se trata de dar el premio a mis cinco blogs favoritos, y explicar por qué me gustan. Como antes de escribir esta entrada he leído a la también premiada Inmagina, que dice que los blogueros vamos "por la libre", lo haré a mi modo. Escribiré las cinco cosas que hacen que el blog de Susana se merezca la etiqueta de "blog favorito", en alemán y cuantimás en español.

- La escritura es honesta hasta la franqueza: hasta la exposición de lo vulnerable.
- La escritura es sencilla y clara; insisto: franca.
- No hay condescendencia: se expresa la cuestión como se le ve, así no le guste a quien no le guste.
- Se expresa una preocupación sincera por los problemas sociales.
- Es un espacio para el intercambio de ideas, porque Susana es capaz de dejar hablar al que está en otro lado, y este es el primer paso para escucharnos: algo que anda haciendo mucha falta en el mundo, y que nos acerca aunque no nos movamos de nuestra posición.

Silvia Parque

martes, 20 de noviembre de 2012

Yo creo que hay más gente de su lado...

Cuando dejé el rancho grande en el que pasé toda la vida, sabía que me iba a instalar en la región más conservadora del país. Pero vivirlo es diferente. Como persona adulta adaptable, cambié algunas formas de conducirme; por ejemplo: allá coqueteaba sin cuidado -¡Ave María Purísima!-; acá, no...

Buscando espacios donde caber mejor, encontré la virtualidad. Me acomodé. De cualquier forma, de tanto en tanto me siento apretada en unos... digamos... parámetros culturales que no me parecen.

Hoy, un acto de conservadurismo me hizo recordar una idea que tuve a raíz de leer el blog Mi nueva vida, de Susana y un periódico católico que se llama El Observador. Creo que liberales y conservadores* nos sentimos igual de rodeados por una mayoría opuesta a nuestra postura, a la que consideramos poderosa. Me llama la atención. Susana y yo estamos literalmente en lados diferentes del mundo, así que podría ser que ella estuviera realmente rodeada por una mayoría progresista y que yo estuviera realmente rodeada por una mayoría conservadora; pero la publicación católica que he citado es mexicana y ellos también sienten que van contra corriente de un modelo predominante, ¡igualito que como yo siento!

*Las etiquetas son un facilismo: este es un blog personal donde prefiero la velocidad de la escritura al rigor conceptual. Estoy lejos de convenir con el liberalismo económico, por ejemplo.

Silvia Parque

viernes, 12 de octubre de 2012

Intento... creo

Dice Carolina (AQUÍ su perfil), comentando una entrada del blog "Mi nueva vida" (Entre la espada y la pared):
[...] intento vivir lo más alegre posible con todo lo que tengo a mi alrededor, sobre todo valorando la presencia y el amor de mi familia. Intento conectarme conmigo misma, escuchando mi mundo interior, para así poder resolver de mejor forma mis problemas, siempre a partir de lo que siento y pienso. Creo que ser feliz es actuar con libertad. No es difícil si pensamos que esa libertad depende de cada uno consegurla, no te la regalan los demás.
Yo también lo intento. Trato de intentar "sin fuerza", de que el intento sea un fluir con el mundo y con la vida. Y también creo eso de la felicidad y la libertad.

Silvia Parque

martes, 9 de octubre de 2012

Más sobre la libertad

A propósito de una entrada anterior [ESTA], Susana (a quien se puede leer AQUÍ) ha comentado que la libertad nunca puede ser absoluta.

Al principio de este semestre, mis estudiantes de Psicometría abordaron el tema, al tratar la cuestión ética alrededor del "consentimiento informado" en la evaluación psicológica. Alguna alumna hizo exactamente esa observación: "no hay libertad absoluta"; alguna otra fue más allá: "no hay libertad", y también apareció la otra posición que se adivina: "siempre somos libres".

En principio, cabe señalar que el sentido del concepto necesariamente está dado por la condición humana, "sujeta" en primer término, a la cultura. La libertad no es, pues, encontrarse sin sujeción alguna. La sujeción aparece en las consecuencias de los actos. Creo que darnos cuenta de eso, nos permite asumir la responsabilidad sobre nuestras vidas, desde lo más trascendente, hasta las trivialidades.

Silvia Parque