Mostrando entradas con la etiqueta construyendo la posibilidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta construyendo la posibilidad. Mostrar todas las entradas

jueves, 3 de mayo de 2018

Saliendo de la zona de confort

Cuando estaba en primero y segundo de primaria, no entendía el sentido de los cuestionarios "sobre la lectura" en los exámenes de Español: venía un texto y luego preguntas sobre ese texto, que permanecía ahí, accesible para que una viera y copiara las respuestas. Yo ya leía a los tres años, así que estaba "sobrada" para lo que se me examinaba. Habría sido un verdadero desafío que me hicieran socializar con mis compañeros, pero a los adultos a mi alrededor no parecía importarles que yo tuviera miedo de atravesar el patio de la escuela. Esto puede ilustrar mi vida académica. Reprobé precálculo en el bachilleres, pero porque me pasé ese semestre "echando novio" y porque no le iba a arruinar al profesor su profecía de que toda la sarta de maleducados que no le hacíamos caso, reprobaríamos.

No se me pedía nada más que "ir bien en la escuela" -ni mantener limpia mi recámara-, así que crecí instalada en una zona de confort. Con bastante "problemática interna"; pero en general, en gran medida, en una zona de confort. Hasta que cambié de ciudad y empecé la Maestría.

Mis "antecedentes": habilidades, lecturas, "background" por decirlo de algún modo,  no eran los de la universidad a la que llegué. En la entrevista del proceso de selección, la Maestra que sería mi asesora me preguntó por mi filiación teórica; no recuerdo cuál expresión usó, pero tuvo la amabilidad de irme traduciendo la pregunta... que qué autores había leído... y pues... yo no tenía idea. Era otro mundo. Y mientras eso pasaba con mi formación académica, yo vivía sola por primera vez. Por primera vez tuve necesidad económica de trabajar. Cuando el que era mi marido llegó a la ciudad, un semestre después de mí, volver a la vida de pareja fue otro movimiento de tapete. Luego vendrían muchos problemas, pero creo que en parte se convirtieron en problemas por no salir de las zonas de confort en las que me movía, para enfrentar los cambios. 

Mis mayores cambios han sido "protegidos", manteniéndome en esa zona. Por ejemplo, cuando dejé de dar clases para trabajar en lo administrativo de una universidad, empecé a hacer cosas que nunca había hecho; pero en cuanto se me pedía que me saliera de lo inicialmente pactado, yo respingaba. Y ha sido bueno tener claro qué quiero y no aceptar lo que no quiero. Eso podría verse como renunciar a "comodidades" (trabajo seguro, prestaciones) en un movimiento hacia la realización. Y sí. Pero no debía instalarme en otra comodidad: en la de "hago lo que me gusta y ya". Lo sabía y no quería que fuera así; pero para que no fuera así, debía "forzarme", por ejemplo, a hacer funcionar una actividad como negocio -rentable-. Y no lo conseguí. No lo hice. Eso no me causa problemas existenciales. Me causa problemas materiales, prácticos (del tipo "ya no se puede poner más cinta aislante en el cable del cargador de la laptop: hay que comprar otro"). 

Bueno: pues me ocupo. Estoy "construyendo" un proyecto que es lo más atrevido que he hecho en mi vida. Algo que me saca por completo de mi zona de confort por todos lados: es trabajar en equipo, incidir en la realidad concreta, gestionar... Me parece muy difícil. Está en fase inicial, por lo que todavía no puedo compartirlo, pero me causa tanto miedo acobardarme, no atreverme, que lo escribo y lo publico para que eso me comprometa. Para volver a esta entrada dentro de seis meses y ver cuánto hemos avanzado.

Silvia Parque

lunes, 9 de abril de 2018

Estrategia de eficiencia y The Crown

He ido postergando los proyectos que en este momento no son redituables, pero que son los que más me interesan. Para asegurarme de no robarles tiempo, me propuse no volver a ver películas hasta que concluya al menos uno de ellos... o llegue el 2019, lo que ocurra primero. Porque le dije a B que en el 2019 vería su primera película.

No se trata de no ver nada. Hay noches en que me hace falta despejarme con algo entretenido. Empecé viendo documentales, pero ganó la tentación de las series. Empecé "The Crown". [AQUÍ la entrada de Wikipedia sobre ella.] Llevo dos capítulos. Como sé que puedo hacerme adicta, la regla de la temporada es ver solamente un capítulo por día.

Ahora necesito apurarme con las cosas del trabajo remunerado para poder llegar a "lo mío".

En cuanto a la serie: me encanta: la ambientación, el vestuario y sobre todo, el tema.

Silvia Parque

lunes, 21 de agosto de 2017

Fantasía y realidad

Aunque las fantasías sean más agradables que la realidad, vale más la realidad.

A veces no estoy segura. 

Sé que vivir en la fantasía obstaculiza el camino para que la realidad sea más como a una le gustaría.

A veces no es tan claro qué pertenece a un mundo y qué pertenece al otro.

Silvia Parque

domingo, 16 de abril de 2017

Cuerpo de mi vida


Me resfrié al mismo tiempo que empecé a sentir dolor en las manos, los brazos y los hombros. He estado tomando antigripal y analgésico para eso; pero hoy los dejé para tomar antihistamínico porque tuve una reacción alérgica a quién sabe qué.

Cuerpo de mi vida, querido mío:
Me ha quedado claro que no estamos a gusto; pero calma; estamos bien. Mira a la niña: ha pasado un día de lo mejor. A veces hay que hacer lo que hay que hacer. Confía en mí.

Silvia Parque

jueves, 28 de enero de 2016

Lo que le sigue de cansada

Siento la cabeza pesada, los hombros y la parte superior de la espalda sobrecargados... un cansancio más allá del cansancio.

El día estuvo cómico de tan fallido. Sin embargo, me di la oportunidad de disfrutar una cosa, y otra, y otra más, para no hacer un paquete completo de "mal día"; después de todo, como siempre, hay mucho para agradecer.

Silvia Parque

miércoles, 20 de enero de 2016

Soy yo

Escribí "Soy mujer" hace casi cuatro años, en febrero del 2012 y en cierta forma, estoy en lo mismo: construyendo la posibilidad de ser yo sin sostenerme de la compañía, aprobación o mirada de otra persona, específicamente de otra persona específica que no por casualidad es un hombre.

Creo que cuando tenemos que aprender algo, pasaremos por las mismas cosas una y otra vez, así tengan forma distinta en cada ocasión, hasta que aprendamos.

Silvia Parque

lunes, 5 de enero de 2015

El riesgo de complicarnos

"Un sueño compromete tu vida". Pastor Sergio Miranda

Creo que a muchas personas nos resulta más fácil privarnos en absoluto de algo, que moderarnos; es más fácil prevenir algo, eliminando cualquier ocasión de ello, que andándonos con cuidado. La expresión "más fácil", en este caso, puede estarse usando, en realidad, para significar: "lo otro es tremendamente difícil".

Pero entre más nos privamos y reducimos posibilidades, menos vivimos.

En la edad adulta queda claro que no nos perdemos nada bueno con algunas abstenciones. Pero no me refiero a esas cosas peligrosas, que casi tienen solamente el lado peligroso, sino a la aventura de probar lo que podría darnos plenitud; esas cosas que traen riesgo para la comodidad, para el ego...

Si bien, creo que hay momentos -épocas completas- en los que es mejor evitar implicaciones que no podemos manejar; también creo que hay momentos para el riesgo de complicarnos.

Silvia Parque

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Hacerme lo que estoy llamada a ser

Cuando era niña, el futuro de mi imaginación era una nube de intensidad. Supongo que en la pubertad empecé a tener verdaderas aspiraciones y me veía siendo una "gran" algo.

Creo que en la adolescencia me ocupé tan fielmente de estar siendo, que no me veía en el futuro; pero sí que daba por sentado esa "grandeza" que tenía vista: me iría muy bien en esto y aquello.

El futuro me encontró haciendo realidad esa imaginación de cuando era niña, en un goce intenso y maravilloso. Cuando hubo que enfrentar las demandas de una realidad que se resiste al puro goce, fui valorando y queriendo cosas diferentes. Ya no quería ser una "gran" nada y quería que me fuera bien en cosas que no había contemplado.

Hace poco pensaba en lo terrible que sería ser realmente "grande", como Abraham o como María. Pero no me hace falta detenerme a pensar para tener siempre en cuenta lo incómodo que puede ser vivir en un candelero o peor aún, lo mortificante de tomar decisiones que atraviesan las vidas de otros, a veces literalmente. A mí, estar a cargo de dos tortugas me provee suficiente emoción y ahora, la aventura de tener una hija -por la que doy gracias a Dios-, me parece del tamaño del mundo.

Fue bueno para mi camino, renunciar a las expectativas de otros sobre mí y liberarme de la medida convencional del éxito; pero algo falta y no soporto hacerme tonta; soy floja, egocéntrica, muchas cosas, pero no soy alguien que pueda hacerse tonta, así que no puedo darle la vuelta al par de tareas que tengo pendientes... de hecho puedo dejarlas pendientes por la eternidad, lo que no puedo es darle la vuelta a que están ahí: pendientes. Veamos este 2015.

Silvia Parque

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Tu propia historia

Vas a encontrar historias de personas que supieron bien temprano qué querían y trabajaron incansablemente hasta obtenerlo, en un camino de logro a logro.

También hay historias de gente que no hizo algo relevante hasta que tomó una decisión que cambió su vida. Y otras historias de gente que incluso fue de fracaso en fracaso, hasta que algo funcionó.

Vas a encontrar historias de personas que vivieron decentemente, formaron una familia a la que sacaron adelante y pueden considerarse satisfechas; historias de personas que cambiaron el mundo; historias de personas con experiencias increíbles; toda clase de historias; con dolor, con drama, con enfermedad y otras que parecen -de lejos- libres de cualquier pena.

Si te inspiran, úsalas. Toma lo que te sirva, pero no sigas un modelo si ya llegaste a la edad adulta.

Silvia Parque

lunes, 24 de noviembre de 2014

Para salir adelante

Hay cosas que están detenidas, o no funcionan, o de algún modo no son como se desearía, por causas que no pueden eliminarse; al menos, no puede eliminarlas una persona o no pueden ser removidas en el corto ni en el mediano plazo. Por ejemplo: el niño está desnutrido --> el niño no aprende.

En tal caso, una creería que se resuelve con darle de comer al niño, pero ni se va a nutrir en dos días, ni se resuelve lo que acompaña a "el niño está desnutrido" ("el niño trabaja toda la tarde en la calle", "el niño no aprendió lo del curso anterior"). Así que hay que darle de comer al niño, y otras tantas cosas. Pero la mejor oportunidad que puede tener, y que no puede ser exigible, es sobreponerse a todo: que su voluntad se imponga sobre lo que juega en contra, y "hacer" hasta obtener resultados a pesar del contexto, las condiciones y circunstancias. Este no puede ser el enfoque social para enfrentar problemas, pero me parece que es el enfoque individual que funciona, para salir adelante.

Silvia Parque

viernes, 21 de noviembre de 2014

Creamos posibilidades

Tengo clara conciencia de que México no es mi red social en Facebook o Twitter; tampoco es la gente de mis círculos -en general-; pero en todo caso, se parecerá en algo a mi familia extendida: a esa abuela que repetía que el lugar donde vive es seguro como si la desaparición de mujeres no ocurriera incluso en su propia colonia, como si uno de sus hijos no hubiera sido amenazado con un arma por mirar hacia un lado mientras conducía, como si junto a la casa de su nieto no hubiera habido una "casa de seguridad" de secuestradores, como si no hubiera aparecido una cabeza a unas cuadras de su casa, y más y más...  Sé que la mayoría de las personas que ven "noticias", ven los "noticieros" de Televisa o de TVAzteca y creen en lo que oyen/ven. Pero saber a cientos de miles de personas en la calle, protestando, no solamente en la ciudad de México, sino en estados conocidos por un ánimo "conservador", me hace pensar que sí está cambiando algo.

El increíble poder de comunicación que internet pone en manos de las personas hace que se documenten y difundan de inmediato, imágenes de los abusos policiales. Hay series de fotografías en las que se muestra cómo los supuestos manifestantes que llaman a la violencia o incurren en actos vandálicos, son puestos ahí por los que debieran proteger a la gente. Las personas se cuidan y denuncian que han detenido a uno, que están golpeando al otro, que los granaderos están bloqueando tal paso... Se crea una cobertura de las manifestaciones, paralela y distinta a la que hacen los medios masivos "tradicionales", a los que muchos creemos cada vez menos. El mundo interesado puede conocer lo que está pasando y pueden verse muestras de apoyo de lugares lejanos. Hemos creado monstruos, pero también hemos creado posibilidades.

Silvia Parque

sábado, 20 de septiembre de 2014

Hacer posible

Compré un aparatito para que la barbilla-cuello haga ejercicio, del que evita la "papada".

Para empezar, tardé en estrenarlo. Luego estuvo guardado durante un buen rato. Después, lo usaba un día sí, muchos días no; un día sí, varios días no... Hasta que lo traje a la mesa en la que trabajo. Está junto a la laptop, de manera que lo tengo a la vista y me queda a un decímetro de la mano izquierda. Sin horario, sin pensarlo, lo tomo y lo uso, a veces varias veces al día, cada día.

Creo que hay que hacernos posibles las cosas que nos proponemos: ajustarlas a nuestro modo de que sean posibles.

Silvia Parque

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Mejor la conveniencia que el orgullo

Es muy simpático imaginar al empleador abusivo dando consejos a su empleado malpagado, sobre cómo hacer rendir su dinero, excepto porque pasa en la realidad, y hasta se adorna con regaños por despilfarrar. Lo peor es que a veces los consejos son buenos, y en ese caso, si el empleado malpagado es listo, bien haría en tenerlos en cuenta.

Así, a veces pasa que nos lastiman y nos curan, y buscando la curación completa, hasta decimos "por favor" y "gracias", con buen tono y sonrisita. Si una es lista y no ha sido lastimada toda la vida, apenas repuesta, se aleja de quien lastime. De haber mucha lastimadura, puede tardar en llegar el momento de "apenas repuesta"; pero llega.

Silvia Parque

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Peras al olmo

Por más que se riegue un olmo con agua purificada, no va a dar peras.

Cuando le pedimos peras al olmo, puede estar pasando una de las siguientes cosas:

- Creemos que el olmo es un peral, porque no hemos notado todas las señales de que es un olmo.
- Hemos notado todas las señales de que es un olmo, pero creemos que son apariencia, y que en realidad es un peral.
- Sabemos de hecho que se trata de un olmo, pero creemos que es tan extraordinario que es el único en el mundo capaz de dar peras.
- Sabemos que de hecho es un olmo, y no lo creemos fuera de este mundo; simplemente, no sabemos que los olmos no dan peras.

Y lo más loco:
- Sabemos que es un olmo, sabemos que no da ni va a dar peras, y sin embargo, la necesidad de peras hace que le pidamos peras, como porque el cuerpo no vaya a decir que quedó por nosotros...

Estimada persona que lee:

Si le ha pedido peras a un árbol, y no las ha conseguido, pare de esforzarse.

Conozca su árbol: puede que sea un olmo. No es difícil saberlo porque las cosas de olmos son muy simples: si tiene características de olmo, es olmo; y no da peras. Si ya sabe que es un olmo, pero usted cree que es un olmo que va dar peras, está bien: simplemente marque un límite al tiempo que va a esperar por ellas. Vea lo que ocurre. Si no obtiene su perita, no se preocupe: no necesita un peral: vaya al mercado.

Silvia Parque

jueves, 4 de septiembre de 2014

Facilito

La fe es útil para esos momentos en que quisiéramos que las cosas fueran más fáciles. Te alinea con el deseo profundo de tu corazón, amparado por Dios, y te consuela: las cosas son como son, pero va a ser lo que te ha sido prometido.

Oí o leí que no había que pedir que las cosas fueran más fáciles; que había que pedir fortaleza o sabiduría, o lo que hiciera falta para lidiar con las cosas como son. Al final, es cuestión de enfoque; cuando tienes los recursos para enfrentar un problema, el problema se hace de tu tamaño; cuando tus recursos sobrepasan al problema, el problema se hace pequeño. Pero en medio de lo que se complica, al menos yo, quisiera que las cosas fueran más fáciles... Eso pido. Ya Dios lo resolverá como quiera. Quizá me hace muy capaz...

Silvia Parque

lunes, 25 de agosto de 2014

Ilusiones y alegrías

Una tiene tiene pequeñas ilusiones, pequeñas alegrías; una ilusión mayor, un sueño, una especie de proyecto para convertir la ilusión del sueño, en realidad. Y una pastorea las alegrías, las alimenta, las cobija; las mantiene en lugar seguro cuando algo puede amenazarlas. Se hace duelo rápido y un funeral sin aspavientos para las pequeñas alegrías muertas (a las ilusiones muertas hay que enterrarlas rápido para que las ilusiones vivas no vean y no mueran las alegrías). Se cuida especialmente a las pequeñas alegrías e ilusiones recién nacidas. Eventualmente, sin embargo, ilusiones y alegrías pequeñitas y pequeñas, podrían ser sacrificadas por la ilusión mayor; todos en esta casa, nos enfilamos en el proyecto.

Silvia Parque

miércoles, 20 de agosto de 2014

Viraje

Leo que la doctora Jomeini va a dedicarse más a escribir y menos a la medicina; que va a vivir más como mamá y como pareja. Me emociona: no soy la única loca. E inmediatamente corrijo: ella va a dedicarse menos a la medicina, lo que hace suponer que seguirá contando con un ingreso por ahí... aunque lo dejara: tiene un modo de vida estable; ya vende libros, de hecho. Así que de loca, nada; valiente, sí: entre más estabilidad, más difícil virar.

Sigo leyendo: "Os iré contando lo que se siente cruzando las nubes con el vértigo como una bufanda al cuello. ¿O tal vez os vea flotando a mi lado y os salude con la mano y una sonrisa?"

Yo no quiero que me cuenten. Quiero que me saluden, mientras cruzo mis nubes. Si no puedo hacerlo del modo sensato, será como pueda. Caer sería menos desdichado que no haber iniciado el viaje. Lo pienso y me resuena la prédica del domingo: "No se arrastra la bendición". Hay una trampa de consuelo en valorar lo bueno de intentar. Viviendo en el privilegio, gozando del favor de otros, no cabe emprender "intentando". Es como casarse "a ver si resulta".

Silvia Parque

martes, 22 de julio de 2014

La gente anormal

La gente normal va por la vida como si nada, haciendo o no, unas cosas u otras, que pueden ser más o menos lo que quisieran hacer.

La gente anormal, no.

Habemos anormales sin algo inamovible determinado: un día, por ejemplo, ayer, no nos bañamos. Sin embargo, nos descompone saltar lo que entró en cierta posición a nuestro orden mental. Esta puede ser la situación: vas a hacer una serie de cosas relacionadas entre sí, y no puedes hacer la segunda cosa; la tercera necesita de la segunda, pero puedes pasar a la cuarta. ¿Puedes? Sabes que no tiene importancia, y sin embargo, te resistes, insistes con la segunda cosa, pierdes tiempo, te decides a saltar hasta la cuarta cosa y te arrepientes: un último intento con la segunda cosa, una última posibilidad de no perder la ruta que trazaste...

Silvia Parque

jueves, 29 de mayo de 2014

Como si me hubieran salido alas

Mi estimada compañera, vecina de oficina, buena amiga, me ha dedicado una foto del Gran Gatsby, brindado a la salud de mi libertad.

Hoy le he dicho a la jefa de Departamento, que en un mes dejo de trabajar en la universidad.

Me sentí enorme. Como si me hubieran salido alas de pronto y aleteara.

El plan original era renunciar al final del cuatrimestre, en agosto -los planes de estudio son cuatrimestrales-. Pero la situación laboral dejó de serme conveniente y al mismo tiempo, me jala el llamado a estar en mi casa y ocuparme de mis proyectos. Tengo, una tras otra, señales de ahora es cuando.

Así que ya vuelo.

Silvia Parque

jueves, 15 de mayo de 2014

Hacer a este hombre

Seré un hombre en "Tartufo". Eso implica: pelvis hacia adelante y voz de hombre. Pero no tengo una voz de hombre en el repertorio, así que será una voz extra-aguda. No es más difícil que estar al frente y ser vista. 

Creo que es importante hacer cosas que nos parecen difíciles. Podemos llegar a sorprendernos de nuestra capacidad, no por lo regular o bien que lleguemos a hacer algo, sino por el arrojo, la persistencia, la disciplina que se puedan poner en juego.

Silvia Parque