Susana ha escrito una serie de entradas sobre refranes; al referirse a "
El vivo al bollo y el muerto al hoyo", cuyo equivalente mexicano sería "El muerto al hoyo y el vivo al gozo", he pensado en el luto.
Conocí sobre el luto al estudiar Historia. A mi alrededor no me tocó atestiguar ni participar en usos y costumbres en relación con el tiempo posterior a la muerte de alguien, salvo la ropa negra de una mujer mayor, viuda, a la que aprecié mucho. Recuerdo lo interesante que me pareció el capítulo de
Cuéntame en el que se describe el luto en el Madrid de los personajes, todavía en tiempos de Franco.
El día de la muerte de mi abuelo, mi abuela apagó la televisión, que estaban viendo los niños. Creo que se les estaba enseñando a tener consideración por el dolor de las personas que lo sentían. Cuando yo era adolescente, murió un primo segundo con el que yo no tenía trato, y no me dejaron ir a un día de campo que yo esperaba con mucha ilusión. Me molesté; lamentaba que el muchacho hubiera muerto, pero eso no me quitaba ni tantito las ganas de ir a lo mío -y no estaba acostumbrada a que me impidieran algo-. Creo que me estaban enseñando a
guardar las formas. Son cosas que es valioso aprender, sea que después obremos como decidamos obrar.
Silvia Parque