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miércoles, 23 de agosto de 2017

Dinero para ir y venir

Hace más de una década leí "El sexo oculto del dinero", de Clara Coria. AQUÍ pueden leerse el índice y los prólogos de una edición reciente.

Como en mi escuela no se daba relevancia a las corrientes psicodinámicas, el libro fue más que novedoso para mí. En realidad, casi todos los de esa clase, que me dio a conocer el tema del género.

Entre otras cosas, el texto hace referencia al poder que da el dinero, en el sentido más literal: poder-hacer: no puedes abordar un camión sin dinero, no puedes llamar por teléfono sin dinero, etc. También hace referencia a las vidas que se desarrollan en espacios limitados; por ejemplo, un ama de casa de clase media-baja, que maneja solo el "dinero chico" de la familia, suele ir a pocos lugares, determinados, que son parte de la rutina de su trabajo de servicio y que suelen estar cerca de la casa. Hoy lo he recordado porque con mi presupuesto, moverme es una dificultad.

Silvia Parque

viernes, 26 de mayo de 2017

Contentita me hallo

Estoy feliz como una lombriz porque una colaboración mía aparece en PSICOGRUPO.

Escribí este ensayo hace unos dos meses, con B rondándome y desconectando la laptop; descubrió que era una manera infalible de que le prestara atención.

Hace mucho que no escribía en este "registro" y me encantó volver a hacerlo. Me dio claridad sobre lo que estaré haciendo el resto de mi vida. El vínculo AQUÍ.

Silvia Parque

miércoles, 23 de julio de 2014

Curiosidad inocente

Tomo de ESTE video, el concepto de "curiosidad inocente"; me parece afortunado.

Concretándonos a la curiosidad por el fenómeno humano y por las personas, se trataría de un interés por algo nuevo, que puede causarnos extrañeza o sorpresa, y ante lo cual, vivimos unos segundos de "no saber", no "etiquetamos" de inmediato, y la etiqueta no es peyorativa cuando finalmente la usamos; corresponde a una actitud de autodominio por respeto. También podría hablarse de "curiosidad culposa" cuando lo políticamente correcto nos hace negar la curiosidad, pretender que no está. Y hay otra, más difícil de nombrar: una curiosidad en la que el otro es colocado nada más que como objeto; no se le está viendo como persona. Eso no solamente es desagradable; es la esencia de lo que han sido las peores discriminaciones, y es la base de la peor violencia -si no es que es violento en sí mismo-.

En el rancho de donde vengo, prácticamente no había "personas de color" en los años ochenta; claro que cuando vi por primera vez a una persona negra, me llamó la atención. Igual que la primera vez que vi a un oriental, o a cualquier persona evidentemente diferente a las personas que había visto. Pero era una niña educada, y no me habría quedado mirando.

Creo que en el acercamiento se nota qué clase de curiosidad hay -y la mirada es una forma de acercamiento-. Una curiosidad inocente se acerca con simpleza, con frescura, y con tiento; las otras, son subrepticias o escrutadoras. Conocí un poco de eso en relación con mi ojo izquierdo. Yo creía que "se me iba el ojo", hasta que una oftalmóloga, hace poco, me aclaró que se me levanta el párpado. En público, pasa cuando como con descuido (también puedo hacer que ocurra, moviendo la boca hacia los lados). De niña -el movimiento se notaba más entonces-, más de una vez fue dolorosa la mirada de otros niños, que no era "inocente", según la definición de esta entrada -por más sin mala intención que estuvieran mirando-. Sin embargo, hasta bonito sentí, muchos años después, cuando un par de personas -en momentos diferentes- preguntaron con normalidad: "¿se te mueve el ojo?" Estaban viendo algo que despertaba su curiosidad, y puesto que me preguntaban, consideraban que no podían responderse solos, y que yo tenía voz y participación en el asunto: de hecho, la principal voz y participación en el asunto. Es más o menos lo que aprendieron los antropólogos y los psicólogos sociales, cuando dejaron de emular las ciencias naturales.

Silvia Parque

sábado, 29 de marzo de 2014

Estudié psicología social y hago epistemología

Releyendo un resumen de un fragmento de "La conciencia social y su historia" (de Serge Moscovici), recordé por qué iba a estudiar antropología, estudié psicología social y terminé haciendo epistemología.
La psicología social podría convertirse en un conocimiento sobre la antropología de nuestra cultura, de la misma manera que la antropología a menudo es la psicología social de las llamadas culturas "primitivas".
Si todo lo que tiene el hombre ha sido construido por la humanidad a través del tiempo, también la razón, sus principios y categorías, han sido construidos en el curso de la historia. 
[La idea de la representación colectiva] apareció en la sociología en los años veinte, se difundió a la antropología, enriqueció la lingüística y se introdujo en la filosofía y la epistemología.
Silvia Parque

lunes, 19 de agosto de 2013

¿De cuál Psicología?

Cuando sale a cuento que soy psicóloga, en las presentaciones, muchas veces preciso que no soy psicóloga clínica, porque la gente suele suponer que todos los psicólogos son clínicos. De hecho, cuando entré a estudiar Psicología, aunque la pensaba como mera herramienta para escribir, lo que tenía en mente era la psicología clínica.

Hoy tuvo lugar una de esas conversaciones y cuando dije "psicóloga social", la persona junto a mí aclaró a la otra persona: "de escuelas" -seguramente porque trabajo en una universidad-. La persona junto a la persona-junto-a-mí, se apresuró a corregir: "no, de comunidades". Ni lo uno ni lo otro. Para acabar pronto, donde no va a tener lugar una conversación más profunda o interesante, suelo atajar: "digamos que soy de laptop y libros y no de personas".

Silvia Parque

sábado, 6 de abril de 2013

Impresiones y supuestos

Esta semana, en el trabajo, hubo una sorpresa que hizo necesaria la decisión de echar para atrás toda una estrategia que había llevado tiempo armar y poner en pie. Nos habíamos basado en la impresión de que algo era de un modo, y a la hora de ver los números, no era del modo en que creíamos. Siempre sorprende que seamos capaces de guiarnos por impresiones y por supuestos sin sustento, incluso en lo profesional. Yo tengo algo de advertencia porque la formación en psicología suele iniciar con una comparación entre lo que el "sentido común" y la "creencia popular" dictan, y lo que ha descubierto la investigación científica.

Así, Fulanito se define como impuntual porque llegó tarde los primeros días de clase, cuando todo el mundo se estaba conociendo, pero si se cuentan los retardos de todos los miembros del grupo, tal vez resulte que Fulanito está en la media de retardos, que no llega tarde más veces que otros miembros del grupo. Del mismo modo, la gente puede defender a capa y espada que los miembros de un grupo social son de este modo o de tal otro, y les parece que eso se corrobora por su experiencia personal y ¡claro!, porque todo el mundo sabe que "así es".

Silvia Parque

jueves, 30 de agosto de 2012

Lo que no es el enfoque de género

Hoy, comentando en el blog de Susana (Mi nueva vida), aludo a mi formación en enfoque de género y desde entonces -en la mañana- quiero sentarme a escribir una entrada sobre lo que no son, ni la ideología, ni la teoría de género.

Acá suelo no tratar directamente el tema (tampoco el de la violencia), porque siendo objeto de mi trabajo académico, no puedo dejar de abordarlo con un cuidado que no es el tono de este blog. Pero múltiples circunstancias han hecho que en estos días, mi postura epistemológica-teórica-ética se sitúe en el centro de mi vida personal y aquí estoy, compartiendo lo siguiente:

1. La investigación bajo el enfoque de género desmitifica muchas diferencias supuestas entre el hombre y la mujer; pero el enfoque no supone que hombre y mujer sean iguales. Habría que especificar: ¿iguales en qué?

B. La investigación bajo el enfoque de género desmitifica la vida familiar y la relación de pareja; pero el enfoque no pretende "terminar" con una, ni con la otra.

Silvia Parque

lunes, 16 de julio de 2012

Pasa en el mundo social, pasa en el mundo tortuga

El poder se mueve, pasa de una entidad o persona a otra, me explicaban...

Cuando la tortuga más pequeña creció y se convirtió en la de mayor tamaño, durante un breve periodo se convirtió en el habitante dominante del acuario. Luego, la tortuga-ahora-más-pequeña comió el alimento procesado que se había negado a probar; no creció, pero volvió a ser la dominante; tiene la mitad del tamaño de la tortuga-crecida, pero es la que manda: ni siquiera tiene que pelear. Ella pasa, y la otra se quita. 

Silvia Parque

martes, 29 de mayo de 2012

Rondando al miedo

Rumbo a la ceremonial apertura del mítico archivo de la tesis, recuerdo que lo último que hice ayer fue "sacar" del texto, un párrafo sobre el miedo. Tengo varios archivos que guardan "lo que sale" (lo que se sale) de la tesis, porque conservando en otro sitio lo eliminado, no hay que lidiar con la pérdida.

Es simpático, teniendo de fondo "Nos tienen miedo" (de L.F.). Iba así:
Según Mantilla-Valbuena (2008), el miedo, actualmente se extiende en un contexto caótico en el que sus causas son difusas y aparecen en varios ámbitos: económico, social y del medio ambiente.
El texto referido es: Más allá del discurso hegemónico: narcotráfico, terrorismo y narcoterrorismo en la era del miedo y la inseguridad global.

viernes, 7 de octubre de 2011

Un día estudiaré Estadística

Ayer y hoy me divertí de lo lindo con las pruebas de confiabilidad de dos instrumentos de medición: una escala para medir la aceptación del rol de género femenino tradicional, y un inventario de evitación al éxito. Los coeficientes del primero fueron aceptables; pueden mejorar atendiendo a los errores que saltaron a la vista en el piloteo. Para el inventario no hubo la misma suerte, no recuerdo de dónde rayos sacar un coeficiente Kuder-Richardson en el SPSS. Mi estudiante nunca tuvo "fe" en el inventario, que a mí me parece una cría genial; si elminamos unos ítems y cambiamos otros; si elaboramos más... Pero le propuse quedarse sólo con la escala y utilizar el inventario como guía de entrevista. Me encanta.

Cuando me emociono con lo que hago, me pregunto por qué no he estado estudiando estadística. Me descubro en la inercia de dejar pasar el tiempo.

Silvia Parque

viernes, 22 de julio de 2011

De Solomon Asch en "Psicología Social"

Compré este libro en oferta cuando cursé la materia del mismo nombre, en licenciatura. Me gusta preservar las marcas de los libros: lo que traigan de historia, así que se quedó con su etiqueta rectangular, entonces brillante, de $20. Lo abrí antes de iniciar la maestría, pero nunca acabé la introducción.

Me quedé con esto:

"Sus sentimentos no son como el radar; no le dicen la verdad sobre un mundo exterior.  Son un reflejo de su estructura y de su pasado tal y como se manifiestan en el presente.  No obstante, y esto es lo delicado del asunto, sus sentimientos son 'verdaderos' para usted, y tiene que respetarlos como respetaría los sentimientos de los demás."

¡Ah!, qué cosa...

Silvia Parque