La Ciencia -incluso con mayúscula- no es neutral, aunque eso sea lo que se aprenda hasta el nivel de educación media-superior. Sí es objetiva, pero la visión que la mayor parte de la gente tiene de lo que es "objetivo", es más romántica que otra cosa. De cualquier modo, el conocimiento científico es a lo que nuestra cultura le apuesta como el conocimiento apropiado para fundamentar las convenciones públicas sobre "lo que es" y "lo que no es".
Conocer la información científica en torno a los temas de la salud sexual, es uno de los elementos que nos permite tomar decisiones conscientes en este ámbito. Los niños y los jóvenes tienen derecho a que la información que es parte de su educación sexual, provenga de fuentes con validez científica. Eso no excluye otras fuentes de información; pero es necesario que los educadores hagan la diferencia: "esto viene de mi opinión personal, esto viene del dogma religioso, esto viene de la tradición popular, esto viene de la ciencia".
Silvia Parque