domingo, 30 de junio de 2013

El postre

Crecí sin postre. En mi casa, los pasteles y las golosinas, eran tentempié o merienda, pero casi nunca había un último plato de "postre" a la hora de la comida o de la cena. No me hizo falta, como no se reconoce la ausencia de lo que no se conoce. Ahora, el postre es un final sonriente, que importa.

Silvia Parque

La duración del domingo

Habría que dormir suficiente todos los días; pero siendo el domingo, en este lado del mundo, el día de descanso en la organización del tiempo, hay que dormir suficiente al menos en domingo.  Se ha dormido "suficiente" cuando los ojos tienen ganas de estar abiertos, y el cuerpo está a gusto moviéndose. Si el cuerpo llega al domingo como náufrago a la orilla de una playa, es que está necesitando más domingo, y algo habrá que hacer, porque no hay más domingo que el que puede haber. No puede haber más de dieciséis horas de vigilia dominical y, con el tiempo que le toca a comer y a la sobremesa, no queda más que el tiempo suficiente para lo que puede caberle a un domingo; es decir, que el domingo no puede ser el depositario de los sueños de esparcimiento y creatividad del resto de la semana, pero ni siquiera puede hacer de claraboya de contento relajado, si se le emplea como día de reconstitución corporal. Por eso, voto por dejar de distinguir entre la semana laboral y el fin de semana. La ocupación productiva de cada día, debe dar espacio a todo lo demás que ha de haber en una vida plena, incluido el ocio. Desear que el domingo dure más, es una señal de que hay que reorganizar la agenda. Necesitar que el domingo dure más, es una señal de que hay que buscar mejores medios de vida.

Silvia Parque

El color puesto

Hay un limón convirtiéndose en piedra frente a mí. Se quedó de unos siete buenos limones que lo fueron abandonando. Ahora tiene un color ocre, y me pregunto si lo verde que le veo se lo interpreto o sigue ahí. Así pasa a veces, no solamente con los limones.

Un día, la cosa es otra cosa, eventualmente hay que tirarla o cambiarla de lugar; pero los ojos encuentran el color que le era propio... porque ahí está.

Silvia Parque

sábado, 29 de junio de 2013

Como si nada

Un día, una deja de oponerse y la vida va tratándose menos de situaciones específicas o personas determinadas, y es posible dejar pasar más o menos confiadamente, cualquier cosa que pase.

Silvia Parque

En la pareja que se fusiona

En una pareja en la que los miembros se fusionan, no hay acompañamiento. La soledad en la que queda cada una de las partes, es muy dolorosa porque es una soledad de la que no puede haber asunción.

Si uno de los miembros logra de-sujetarse para emerger como "sí mismo", el otro quedará, eventualmente, perdido; por supuesto, puede encontrarse.

Silvia Parque

Para las plantas

Con las plantas, no se trata de lo que a una le parezca bonito, sino de lo que les haga bien. Por ejemplo, he constatado que a los helechos no les conviene vivir en los baños, así que mejor sacarlos de ahí, con todo y lo apropiadas que puedan parecer sus hojas, para alegrar el lugar de la casa donde cae agua. Tampoco hay que hacer que las plantas de afuera vivan adentro, o viceversa.

Silvia Parque

viernes, 28 de junio de 2013

Sere ñoña, pero me inspira

Sí: me inspira. Para mí no tiene que ser "el mejor", ni siquiera soy "fan"; pero me inspira.

Silvia Parque

Comentarios

Hoy agregué la etiqueta "hombres y mujeres" a ESTA entrada, a raíz de un par de comentarios. El hecho ilustra que las entradas llegan verdaderamente a completarse con las aportaciones de quienes comentan.

Valga la oportunidad para volver a mencionar que la presencia de Inma y de Susana, que suelen comentar, se ha convertido en una parte realmente importante y muy valiosa de mi día. El comentario de quien deja su huella con menos frecuencia siempre es una alegra sorpresa, de las que sacan sonrisas grandes -como a quien le devuelven impuestos-. Y ni qué decir de la emoción de leer un comentario de quien nunca había dejado su huella en el blog.

Silvia Parque


Recién indico a blogger "publicar" la entrada, y veo que  hay un comentario; es Alan, que completa mi entrada sobre las luces de los coches como a las nueve, en la avenida: 

Se forma un carnaval visual de luces de vehículos en zonas urbanas transitadas, o algo así. A veces, cuando uno no está cansado, lo ve con buenos ojos mientras planea donde iniciar el fin de semana. Otras veces, se disfruta menos cuando la fatiga manda y las persianas oculares amenazan con cerrarse ;)

Además del gusto que da recibir una visita, cómo no va a ser un gusto "conectar" y darle forma a una idea, entre dos, a veces entre tres, entre más... y a veces, que hasta suene así de bonito.

Como a las nueve, en la avenida

Hay una hora en que ya es de noche pero los establecimientos siguen abiertos, y el tráfico se pone interesante entre los que quieren llegar al sofá y los que inician el fin de semana de calle; en esa hora, las luces de los coches hacen otra dimensión, generando otro estadio del día, como un pequeño día extendido por intenso, adentro del día grande.

Silvia Parque

jueves, 27 de junio de 2013

Véase al espejo antes de salir a la calle

Salgo del cuarto que hace de camerino, vestida como gente normal; bajo una escalera, me encamino a la puerta y recuerdo que estoy maquillada para agregarme dieciocho años. A mi acompañante le parece como si tal cosa. Me limpio la cara con toallitas húmedas mientras caminamos al estacionamiento. Le pregunto si estoy desmaquillada, y asegura que sí. Saludo a una conocida, vamos a cenar, me lleva a mi casa, conversamos un poco, se va, y me veo en el espejo: ojeras negras producto de delineador negro difuminado.

Silvia Parque

miércoles, 26 de junio de 2013

Encantada

Esta entrada podría llamarse "Silvia monotemática". Y es que estoy bajo encanto...

Se abrió el telón -porque no se levantó-, caminé, y estaba adentro de La Casa, el mundo era La Casa, y yo era un algo en eso, engranada en ello con una extraña -y creo que adictiva- sensación de estar en mí. Resulta interesante cómo hacer de otra persona, puede provocar esta conciencia de una misma: de las sensaciones y los sentimientos que con literalidad -con mayor literalidad que nunca- atraviesan en el cuerpo, y son de una pero expresan a otra; se utilizan, y alivian. No sé cómo lo viva una actriz, un actor. Yo amo esta magia.

Silvia Parque

martes, 25 de junio de 2013

De contento

A veces la felicidad se llena de alegría espolvoreada con satisfacción, y todo lo que está bien se acomoda para dar gusto, y el gusto crece y se desparrama, el amor se muestra y las posibilidades dejan ver lo claro y luminoso de lo que tenemos dentro. Entonces una dice: "de esto se trata: en esta sensación me quedo a vivir". Y aunque es evidente que el estado de exaltación no puede ser permanente, ya queda el alma impregnada de contento, tan impregnada como para no aceptar que se lo quiten.

Silvia Parque

lunes, 24 de junio de 2013

Nivel de dificultad

Cosas difíciles
1. Descubrir el sexo de las tortugas.
2. Caminar con una pierna dormida.

Cosas muy difíciles
1. Quitar de la ropa, manchas de maquillaje o de sangre.
2. Ignorar los chillidos nocturnos de las codornices.

Silvia Parque

Yendo por la banqueta

Iban detrás de mí, no los vi. Era la voz de un joven, y una vocesita.

- ¿Les duele mucho?
- Muchísimo.
- ¿A las mujeres no les duele porque tienen la vagina ahí?

Silvia Parque

De signo libra

Según Kala Ruiz (en el especial de Horóscopos 2013 de la revista TVNotas), se puede decir de las personas de signo Libra:
El aire que eleva la creatividad es tu espíritu. Tu gran reto consiste en aterrizar tus ideas al mundo material y no quedarte volando como papalote. Eres entregado en el amor y buen amante; las formas bellas y armoniosas llevan el sello en todo lo que tocas. Te pasas de sensible y por eso a vece sueltas lo ya construido [...] 
Sería mi astróloga de cabecera si tuviera una.
Silvia Parque

domingo, 23 de junio de 2013

Los niños y la bruja

Mientras los niños y los papás de los niños hacían ruido sonando cosas y hablando alto, trataba de recordar de dónde saqué que me gusta asistir a espectáculos para niños. Que me guste el espectáculo en sí mismo depende del espectáculo, pero que me guste ser parte de una audiencia llena de ruidosos a medio civilizar, es otra cosa.

Entonces, empezó la función. Hubo una de esas partes un poco cansina para mayores de diez años sin hijos menores de siete años. Y entonces, apareció la bruja. La bruja Alcachofa, para mayores señas. Amo ver las reacciones de los niños; al menos a uno hubo que retirarlo porque no dejaba de llorar.

Silvia Parque 

Bloglovin y la dimensión desconocida


Siguiendo los pasos de Inma, trato de unirme a Bloglovin. Cuando le pido al directorio que busque mi blog, dice que encuentra dos, y muestra dos imágenes de mi blog hace como un año, pero con una dirección con extensión "es". Es un poco como esas películas en las que hay una otra persona con la vida de una.

Silvia Parque

La luna en las primeras horas del día 23 de junio

Como dijeron, la luna estuvo brillantísima. Fue un gusto emocionante. Un brillante tan intenso, tan absoluto -porque no sé cómo brille el sol: al sol no puedo mirarlo-.

Me gusta ver sus manchas; pienso que son siempre las mismas; entiendo que siempre está ahí, igual de espléndida, y pierde importancia lo que falte por acá: la noche es un lujo para quien se lo apropie.

Silvia Parque

sábado, 22 de junio de 2013

La singularidad

Alguna vez, los chocolates Carlos V no eran de Nestlé y el refresco Seven Up no era de Pepsi; entonces, el chocolate era más Carlos V y la Seven Up era más Seven Up. Algo de la singularidad se pierde con esas apropiaciones. También pasa con las personas cuando entran a formar parte de grandes instituciones; se acomodan mejor en el mundo a cambio de perder un poquito de sí mismas.

Silvia Parque

El balde metálico

Tengo un balde metálico para que lo use La criada de Bernarda Alba. Lo he estrenado aprovechando que está ahí. No sé si sea mejor que los baldes de plástico, es pesado y hace ruido; pero una se siente todo un personaje con tanto brillo en el lavadero. Le da una dignidad singular a eso de poner ropa en remojo.

Silvia Parque

La abuela que peca

Mi abuela dejó el grupo de oración en el que participó un rato, porque ahí, según sus palabras "todo era pecado". Para ella, la religión tiene que ver con el amor; no está dispuesta a dedicar tiempo y energía a la lista de cosas que estaría mal hacer, y que está mal que otros hagan. Dice que si ella encuentra justificación para lo que hagan mal sus hijos, que si ella no dejaría de quererlos hicieran lo que hicieran, que si ella los acompañaría y perdonaría, no puede concebir que Dios no hiciera lo mismo. Dice que sabe que ha hecho muchas cosas mal, pero que sabe que Él la perdona. Le digo que forme su propio grupo de oración, de pecadoras cínicas y herejes. Y me cuenta del sacerdote de la fila larga del confesionario; uno que apenas la dejó hablar un poco, y que le dijo que "no nos tenemos que sentir culpables de nada; para eso vino Cristo, para que no nos sintiéramos culpables"; un sacerdote que pide en la misa que oren por él porque a veces quiere sentir lo que siente un padre de familia, y porque a veces mira a una muchacha y piensa "qué bonita está..." 

Silvia Parque

viernes, 21 de junio de 2013

Orden completa

El precio de una orden de enchiladas queretanas en Cenaduría Blas, es de $45. El precio de media orden es de $40. No conviene pedir media orden.

Como las varias enchiladas de mi orden-completa. No recuerdo cuántas fueron, pero la penúltima no era necesaria y la última era demasiado.

Si hay próxima vez, gastaré en no comer tanto.

Silvia Parque

jueves, 20 de junio de 2013

Los animales de casa

Desde mi punto de vista, no es propio que los animales a los que los humanos hemos convertido en "animales de casa", sean vendidos/comprados u obsequiados como si fueran objetos; no me gusta concebirles como mascotas ni como instrumentos de trabajo. Los veo como compañeros, como una parte no humana de la familia. Por supuesto, hay otras formas respetables de verlo; pero no es decente ninguna forma de verlo, en la que el humano a cargo, campantemente no se hace cargo de su decisión de incluir a un animal en su vida.

ESTA "Carta de un trabajador de un centro antirrábico", resulta ilustrativa.

Silvia Parque

La planta que despedí

En su momento, para volver a caminar a gusto por mi casa, saqué una planta que había cuidado unos tres años. Dijeron que era mía, porque yo la hice crecer verde y hermosa; pero originalmente había sido de otra persona, y yo no quería rastro de esa otra persona en mi vida.

No fue difícil deshacerme de ella -celebro la ambigüedad de esta frase después de la última oración del párrafo anterior-, porque definitivamente no quería alimentarla, y no iba a matarla, tampoco. Pero la quise mucho: tan como yo: consentida, respondiente, muy bonita para quien sepa apreciar. Le expliqué lo que pasó, y la llevé con alguien que la cuidaría bien -a veces, la he visto al pasar-.

Silvia Parque

Me falta aire

Mi abuela tiene fe en las vitaminas. Cada vez que nos vemos, me pregunta si estoy tomando vitaminas, y si no estoy tomando vitaminas, me sugiere que lo haga y se ofrece a comprarme unas. Es su respuesta a dichos míos del tipo de: "tengo mucho trabajo", "me he estado desvelando", "planeo un proyecto sobre...", etc. Yo le doy la bienvenida a sus recomendaciones y obsequios vitamínicos, porque no tengo una dieta bien balanceada. Por el momento, me las arreglo con un té de hierbas que energetiza y pone de buen humor. Hace milagros; pero prefiero dejarlo en la oficina, para no tener la tentación de tomar una dosis mayor a la recomendada en la etiqueta. Si tengo cansancio o sueño en la tarde, descanso o duermo; pero en los últimos días, el descanso/sueño vespertino no me deja hacer cosas que me interesan.

Necesito energía y he descubierto el hilo negro: me falta aire. Los lugares cerrados en los que una pasa varias horas, deben estar bien ventilados.

Silvia Parque

miércoles, 19 de junio de 2013

Por eso

AQUÍ se puede leer "Hay días...", de Jesús Tadeo Sila; una entrada acompañada por 25 comentarios -hasta el momento-, entre los cuales se lee uno al que Jesús responde con varias líneas, incluidas las siguientes:
Hay días, que nunca pasa nada. Pero son solamente días y pasan sin darnos cuenta de que suman semanas, suman meses y acaban sumando años. Entonces sí... Entonces presientes que algo sí que ha pasado... Algo tan inmenso, que no ha servido un único día para poder abarcarlo, ni con el corazón ni con la mirada.

Silvia Parque

Gracias por participar: ya pueden irse

Se trata, la mayor parte de las veces -que no son muchas veces-, de entrar, decir y salir; también hay: "entrar, hacer y salir", y "entrar, hacer-decir y salir"; las líneas son pocas y casi todas, breves; es un personaje que, si nos pusiéramos muy económicos, podría omitirse -hay una puesta en escena que reduce los más de diez personajes, a cuatro-. Luego de estudiar y ensayar, aprendí el guión y el marcaje. Entonces llegaron las ñáñaras. Y ahora les toca irse.

Silvia Parque

martes, 18 de junio de 2013

Ventanas mentales

Tengo el pequeño placer de recordar las cosas recientes. A menudo, me hago la solicitud por cuestión de utilidad, como cuando rastreo en qué gasté una cantidad determinada de dinero. Pero también me ocupo de recordar sin que haya necesidad práctica; por ejemplo, cada mañana, mientras me baño, recuerdo las entradas del blog, del día anterior. Se trata, un poco, de la misma neurosis que engancha en el Tetris; pero es diferente, es como abrir las ventanas mentales para que entren el aire y la luz.

Silvia Parque

Mujeres de arena

Muchas veces, me resulta difícil articular las partes del discurso que pretenderia enunciar o expresar algo sobre la realidad violenta del lugar del que me fui. La implicación que tengo en esta cosa seria, me rebasa. Pero a otras personas, no.


Silvia Parque

Diez años

Restableciendo la hora y el día correctos, en el reloj y el calendario de la laptop, atravesé del año 2000 al 2013 en unos segundos, y noté que efectivamente, pasó más de una década en apenas poco más de diez años. Cambiaron mis condiciones y mis supuestos.

Cuando es evidente que ha pasado el tiempo, conviene hacer una pausa y observar qué ocurrió. Recordar qué queríamos, qué esperábamos.

Silvia Parque

lunes, 17 de junio de 2013

Impresiones de Querétaro a San Luis Potosí

Creo que los asientos de los autobuses para viajar en carretera que circulan en México, no están hechos para el tamaño de la mayor parte de la gente en México. También creo que sería bueno que hubiera alguna insistencia para que las personas usaran el cinturón de seguridad.

Silvia Parque

Darse a desear

                                                           - Ahí hay que castigarlo un poquito...
                                                           - ¡Sería castigarme a mí!

Mi abuelita no sabía ese dicho de "date a deseo y olerás a poleo", pero lo habría usado de conocerlo; siempre trató de que las mujeres bajo su crianza, se "dieran a desear". Pero eso de "darse a desear" implica que el otro, en este caso un hombre, desea algo, que es un algo sexual, y que una, es decir, la mujer, negará o al menos negociará el acceso a ese algo, de modo que la mujer no se sitúa como quien desea, al menos no como quien desea ese algo sexual. Yo siempre tuve claro que yo deseo, busco, tomo, asumo, obtengo.

Silvia Parque

Ñáñaras

Dicen que está más oscuro antes del amanecer. A una semana con un día de hacer realidad-teatral La Casa de Bernarda Alba, justo cuando terminé de aprender mis líneas, me entra un ánima de distracción que ha venido a instalarme las tradicionales "ñáñaras" de Silvia antes de algo frente a un público.

Según el diccionario en línea de la RAE, "ñáñara", en México, es pereza. No es así; al menos, no en las partes del país donde he vivido. Las ñáñaras, que siempre van juntas, por lo que obligan al plural, son burbujeantes nervios que producen calor en o desde alguna parte específica del vientre.

Silvia Parque


Livier Fernández me ha compartido el enlace a ESTA relación de definiciones de las "ñáñaras". De esas cosas que hay que leer.

domingo, 16 de junio de 2013

Vistas dinámicas

Ya con la quinta entrada de Para antes de dormir, todavía no consigo editar el diseño de las entradas. Las vistas dinámicas son rebeldes. De cualquier modo: les invito a leer:

El tigre con hambre
Las papayas
La rama
Hasta que llegaron

Silvia Parque

La locura de verdad

Dice Cinzia Ricciuti en "Los ratos", que "La locura no es buen sitio para permanecer". Y es así. Desde afuera -y sobre todo, desde lejos- muchas locuras atraen por lo que tienen de intensidad, de romance, de vértigo. Veo a varias personas rondar el gusto de locuras impostadas o artificiales, muy bien delimitadas: controladas; como el gusto que tienen algunas mujeres por los "hombres rudos", a partir de la "rudeza" que diseñe el Director de una serie de televisión.

Silvia Parque

Mis tiempos

Creo que la gente que habla de "sus tiempos", en pasado, se pierde de su momento presente; como si nada más fuéramos protagonistas de nuestras vidas cuando tenemos veintitantos -o diecitantos, según algunos-.

Cada cual decide hasta donde quiere asumirse vivo; pero me parece un desperdicio "salir" de la oportunidad del año en curso; por ejemplo, autoexcluirse del desarrollo tecnológico. Una cosa es probar y no querer, y otra cosa es suponer que todo lo que no existía cuando una estaba creciendo, no es para una; que lo desconocido es un misterio, que lo no familiar es dificilísimo.

Silvia Parque

sábado, 15 de junio de 2013

Mal hábito

Meto la mano entre el cabello, hago pasar las yemas de los dedos por la cabeza; separo los dedos, saco la mano que queda llena de cabellos y se desata la compulsión: si lo vuelvo a hacer, querré más.

Me gusta que salgan completitos, aunque casi inevitablemente oigo que alguno o varios se rompen, y me entristezco. Junto un montón de cabellos arrancados que a veces llega a un tamaño de susto.

Silvia Parque

Contagio en la mesa de mariscos

Siete personas en la mesa; al menos cinco pedimos algo de comer, todo de la sección de "Entradas" del menú. Es la cantidad de comida que usualmente sería mi comida completa, y almorcé tarde, así que tengo suficiente.

Pero llega el plato fuerte de los demás. Veo, huelo, quiero.

Silvia Parque

El conjunto de los aretes

Con una frecuencia que no he descubierto, pero que ya está más o menos determinada a partir de mis hábitos, el conjunto de mis aretes se convierte en un conjunto formado por un solo ejemplar de cada par.

Hay un ciclo de extravíos y recuperaciones, al que sucede un periodo de desapariciones sucesivas. En los extravíos, el arete hace algún paseo, motivado por haber quedado fuera de su lugar en uno de esos momentos de quitarme todo de encima en donde esté. La desaparición refiere la virtual desintegración del objeto dentro de la dimensión bajo mi influencia, y su integración en una dimensión paralela, donde se amontonan todos los aretes que no cruzan los lóbulos de nadie.

Silvia Parque

jueves, 13 de junio de 2013

Hacer que sea

Lees un texto; puede ser un texto brillante. Luego lees como si fueras un personaje, u otro, u otros, y tal vez los leas a todos, alternativamente. Cuando era niña, leí "Don Juan Tenorio" en voz alta, muchas veces. Empiezas a leer algunas de las líneas de pie, moviéndote; alguien te contesta. Aunque no te lo propusieras, lo que la otra persona dice o hace, te provoca lo que el texto dice que siente o quiere el personaje al que prestas el cuerpo. Al rato, ya no estás leyendo o hablando lo que dice tu personaje; el personaje habla, hace, interactúa. El escenario se convierte en una sala o lo que tenga que ser, nada más porque dices que lo es, o porque actúas como si lo fuera. Cada cual hace que la realidad material sea lo que describe y narra el texto, que puede ser un texto brillante.

Silvia Parque

Sin complicación

Las relaciones entre las personas tienen necesariamente su complicación, porque las personas somos complejas. Entre más cercana la relación, más probable y más grande la complicación. Es por necesidad: porque diferimos de los otros pero incluso diferimos de nosotros mismos en tanto nos habitan contradicciones; porque somos imperfectos, porque tenemos malicia.

Entonces, yo voto por no agregar complicación. Voto por agregar simplicidad, siempre que sea posible. Lo digo como experta en complicaciones: no valen la pena.

Silvia Parque

Alegrías infantiles y femeninas

Tuve una cama de oro; una cama de día con acabados en dorado que hacía juego con un tocador muy simple, de estructura metálica con vidrio, que para mí era la mayor elegancia en cristal de zapatillas de princesa.

Lo recuerdo mientras guardo mi pulsera de hilos dorados, con piedritas seguramente de plástico, blancas y transparentes, que brillan y me alegran.

Silvia Parque

miércoles, 12 de junio de 2013

Mi objeto de mano

Mi teléfono celular es un Nokia elemental; pero cumple funciones muy importantes: es mi despertador, mi reloj y mi "objeto de mano"*. En mi caso, hace lo que haría un objeto transicional, aunque no vaya a haber transición.

* Pablo Fernández habla hermosamente -que es como él escribe-, de los objetos de mano.

Silvia Parque

El resumen: bebé de palabras

Corto un fragmento de la tesis para enviársela al Dr. Luévano, veo el resumen, recuerdo que es prioritario continuar los trámites de titulación... y siento el cariño... como con los hijos, no es perfecta, no es la mejor, no es la más bonita, no es lo que podría haber sido... pero es mía. Así que les presento el resumen:
Este trabajo critica una manera usual en que, desde el enfoque psicosocial con perspectiva de género [EPPG], se investiga el objeto violencia en la familia, y se interviene sobre el fenómeno de la violencia en la familia. Se analiza una explicación específica, muy popular, sobre la violencia en la familia, paradigmáticamente representada por el trabajo de Jorge Corsi. El análisis se contextualiza, puntualizando la forma en que se aborda el problema institucionalmente, sobre todo desde organismos oficiales, y describiendo la situación social en la que tienen lugar, tanto el fenómeno de la violencia en la familia, como su abordaje. El procedimiento de la investigación consistió en analizar una serie de materiales, y proseguir con una crítica epistemológica, lógica y política, de la postura que expresan los materiales. Como resultado, se sustentan los supuestos de que la explicación sobre la violencia en la familia que propone el EPPG, es verosímil pero se inscribe en un modelo médico, inapropiado para abordar los fenómenos psicosociales; que los planteamientos del citado enfoque se socializan como una ideología; y que el enfoque trata de manera equivocada los diferentes niveles de realidad en los que se mueve el fenómeno de la violencia. (Palabras clave: enfoque psicosocial, perspectiva de género, violencia en la familia, crítica epistemológica, modelo médico, ideología, niveles de realidad)
Silvia Parque

De un cansancio muy grande

Iba a escribir: "el cuerpo dijo 'ya no'"; pero el cuerpo no pudo decir. Empezó con bostezos y los ojos medio irritados. Advirtió que se declararía en huelga, dos horas antes de la hora de salida del trabajo. Las negociaciones, que incluyeron Coca-Cola y chocolate, funcionaron; pero empezaron los dolores nerviosos: los que parecen un apretón y los que parecen piquetes de agujas; poco podía esperarse, excepto lo que cabía esperar: llegando a la casa, a la cama, la siesta se transformó en hiper-desconexión de la vida despierta.

Silvia Parque

martes, 11 de junio de 2013

Hijo de

Debe ser muy difícil ser hijo o hija de alguien que haya hecho mucho daño; de esas personas cuyo currículum es una lista de crímenes. Aunque no les corresponda sentir culpa por los actos de su padre o de su madre, es muy probable que estos hijos(as), si no siguieron el camino criminal, sientan culpa hasta por estar vivos.

Silvia Parque 

Los empleos que no tendré

No querría tener una ocupación con riesgo para mi integridad física; ni siquiera una ocupación que implique mucho movimiento del cuerpo; no querría ser militar, policía, espía, periodista, médica o paramédica.

Tampoco me gustaría ocuparme de dar y recibir dinero en efectivo; siempre me quedó claro que lo último en lo que querría trabajar es en la caja de un negocio (sobre todo, en la de un supermercado).

Silvia Parque

Entre brujas

Por  mi vida pasaron tres brujas. La primera me dijo lo que no se dice, y aprendí, casi con voracidad. Dicen que me quitó algo, pero no fue algo que me hiciera falta. Se quedó ciega.

La segunda quería ser una maga blanca, pero era toda una bruja. Se volvió loca tratando de negarlo.

La última es la clase de bruja de donde soy. No digo nada sobre ella porque así funciona esto: en secreto.

Silvia Parque

lunes, 10 de junio de 2013

La calculadora grande

La calculadora grande es una delicia. El dedo no ocupa todo el espacio de la tecla que oprime. El resultado se despliega con toda su importancia en la pantallita. Se queda a la vista. Es elegante.

En mi vida hay dos; una en el trabajo y otra en la casa.

Silvia Parque

La foto de la abuela

Pienso en mi familia extensa todos los días; me da mucho gusto cuando los veo y me gustaría mucho verlos con mayor frecuencia; pero no vivo "extrañando". Cuando veo sus fotografías, los siento cerca. Pero hoy he visto un gesto de mi abuela que me hizo querer tocarla. Sería la iluminación de la foto, haciendo "ambiente de nostalgia"; sería que caí en la cuenta del tiempo que ha pasado desde la última vez que nos vimos.

Silvia Parque

De La ratita presumida a Para antes de dormir

Vi ESTA VERSIÓN de un cuento que yo no conocía. Me gustaron la historia, los dibujos, el ritmo.

Entre los comentarios al video leí más de uno de "no me gusta"; las personas que comentaban decían entre otras cosas, que no encontraban la "moraleja". En principio, no tendría por qué tenerla; sin embargo, la tiene y es hermosa.

El cuentito hizo que me apeteciera publicar los relatitos que se me ocurren antes de dormir. No son para buscarles moraleja, y creo que varios en realidad no son apropiados para antes de dormir; pero siempre se pueden leer a otra hora.


Silvia Parque

domingo, 9 de junio de 2013

En tarro

Alcé el tarro para comprobar que era del tamaño de mi cara. Los hielos tenían que ser enormes para respetar la proporción. Lleno fue realmente pesado.

Yo estaba bebiendo agua de piña, pero pensé que tal vez hay quien cree que disfruta mucho la cerveza, y en realidad no sabe cuánto efecto tiene sobre el gusto, que sea un enorme tarro de vidrio.

Silvia Parque

Urbana en todos los sentidos

Afuera de la casa en donde vivo hay enormes plantas de sábila. Quien se fija en ellas, suele comentar algo, porque llaman la atención. Una mujer me dijo que ella toma la penca, la abre en canal, le saca lo de adentro, lo licúa con 200 grs. de grenetina, y lo añade a su shampoo. Dijo que el cabello queda hidratado, muy bonito, y no se cae.

En cuanto se acabe mi shampoo, compro uno de sábila.

Silvia Parque

Porque el vientre

Querer tener un niño es un proceso que es parte del proceso de la vida abriéndose paso; se abre paso con amor y en el amor, y entonces no es cuestión de la felicidad que va a dar la presencia del bebé, ni siquiera de la satisfacción de encontrar destino para el amor que inflama el alma, hinchada a punto de dolor como los senos turgentes de leche; es nada más porque sí, sin razón, porque el vientre asume que le corresponde y es el momento.

[El video de ESTA entrada de Psicoletra me estremeció de ternura.]

Silvia Parque

sábado, 8 de junio de 2013

La bata

Hay batas para trabajar con ellas, batas para andar con comodidad, batas para salir del baño. Hay muchas personas que nunca tienen una bata para trabajar. No sé qué tan difundido esté el uso de otro tipo de batas. Nunca he tenido una de las batas que no son para trabajar. Puede ser karma por no haber mantenido limpia y lisa mi bata blanca.

Silvia Parque

Es cuando están listos

Los carteles están listos: llenos de color. Justamente lo que que necesitaban las paredes: lo que quería la mujer de la habitación. Uno es una hoja de papel corriente, el otro es una hoja de papel de un material menos común. Hay que hacer, de alguna manera, que puedan colgarse. Para eso, la Institución que deposita dinero en la tarjeta bancaria de la mujer, ha donado varios centímetros de cinta adhesiva; la cinta detendrá un aditamento con un orificio para que entre un clavo. Los clavos han esperado este momento desde que fueron puestos en la pared.

Los carteles podrían enmarcarse para darles mayor vista, y podrían protegerse con vidrio o con plástico, para que no se empolven y dure la intensidad del color. Pero no pueden esperar, porque están listos.

Silvia Parque

Otra de las entradas obscenas

Esta entrada debería llamarse "A mí me gusta mi menstruación", pero la titulo "Otra de las entradas obscenas" para ahorrarle un disgusto a quien prefiera saltársela. Creo que lo que sigue es de mal gusto.

Entre las innumerables cosas que son una pérdida de tiempo y que seguiré haciendo disfrazándolo de interés por el pensamiento colectivo, está revisar lo que es TT en Twitter; comentarlo ya es pérdida de tiempo de otro calibre, pero este asunto de la menstruación se me apareció de otras formas por estos días, así que ahora publico:

A mí me gusta mi menstruación. 

Parece que el TT #SiFueraHombre se nutre entre otras cosas, de mujeres diciendo lo bueno que sería no menstruar.

A mí me gusta. No solamente no me molesta. Fue emocionante la primera vez, cuando entendí qué estaba pasando. Cada vez me parece festivo. Hubo algunos años en que significaba el alivio de que los anticonceptivos habían funcionado. Hay ocasiones en que preferiría que no se anunciara con dolor de muslos. Pero me gusta. Usualmente digo algo como: "bueno... a mí no me molesta", pero la verdad es que me gusta.

Entiendo que a algunas mujeres les parece "sucio"; supongo que no me lo parece porque no soy higiénica, pero la verdad es que creo que la gente viviría más a gusto si sus fluidos les gustaran.

Hay personas que no tienen relaciones sexuales en esos días. Si fuera mi caso, entonces sí me parecería una molestia; pero nunca se me ocurrió que mi menstruación fuera un impedimento para el sexo... al contrario.

Silvia Parque

viernes, 7 de junio de 2013

La psique masculina

Comenta Sara M., en la entrada "Estereotipos" de El blog de Dolega:
Lo de la psique masculina, no lo entiendo. ¿Es que tienen de eso? Porque para mí el problema es de base, de sistema operativo, vamos. Más de tres datos, y encima según las circunstancias, cambiantes, no son capaces de asimilarlos.

Silvia Parque

A veces el día se extiende

Cuando se planea la extensión del día, una toma sus provisiones; pero cuando se extiende sin avisar, de pronto llegan las once de la noche y los pies siguen metidos en botas con tacón y sin plantilla.

En algún momento, cuando la puerta de la casa pone fin a la extensión del día, empieza a aparecer visualizada la cama, aunque esté en otra habitación. Y como lo que se puede imaginar se puede tocar, unos metros después, llega la cama a ofrecer asiento para sacar las botas de encima, el pantalón, la blusa, la parafernalia de adorno y por último no pueden ser los lentes porque para tocarlos hay que tener las manos limpias.

Silvia Parque

jueves, 6 de junio de 2013

Que todos los hijos son adoptados

Patricia Aguilar me dijo, días antes de un evento donde ella hablaría sobre maternaje, que todos los hijos son adoptados. Yo lo pensaba así respecto a los hombres. El hombre se enlaza con su hijo casi siempre a través de la madre del hijo: lo adopta o no lo hace, sea o no sea su hijo biológico, y sepa o no sepa que es o que no es su hijo biológico. Es duro, en nuestra cultura donde "madre" se escribe con color rosa, pensar que también hay una adopción que puede no darse, por parte la mujer que ha parido.

Silvia Parque

La necesidad de ese último jalón

La capacidad para insistir puede ser nefasta cuando se expresa en la persistencia en algo que no funciona. Imagine un cajón atorado y un jalón para desatorarlo; al jalón le sigue un crujido que debe provenir del riel del cajón; al crujido le sigue otro jalón, resistencia, y un tercer jalón más fuerte; el crujir se hace chirrido y es evidente que otro jalón va a romper algo. La necesidad de dar ese último jalón, puede terminar con las relaciones.

Silvia Parque

miércoles, 5 de junio de 2013

Volverme a ver

Hace más de un año oí decir a Orlan: "Algunas personas, cuando se ven en el espejo, no se reconocen", y me reconocí en la experiencia.

Cuando era pequeñita estaba convencida de que mi imagen no era la del espejo -sí: estoy un poco loca-; finalmente asimilé que sí: era mi reflejo. Ya crecida, una tarde vi mi cuerpo entero en un espejo de toda la pared; no pasó mucho tiempo antes de que encontrara mi expresión de mujer en otro espejo.

Pasó mucho tiempo para que volviera a "verme"; en ese tiempo se me olvidó quién era, y encontrar mi imagen fue parte de las piezas que armaron el camino de regreso a mí.

Silvia Parque

Intercambio

El prestador de servicio social que hace poco menos que devorar mi carga de trabajo, se llama como mi marido.

Hoy tuvo lugar el siguiente intercambio; él en mi oficina, yo en el mueble de recepción:

- Silvia...
- ¿Si...?
- Ah, no, estoy mal yo. Ya vi.

Y pensé en lo bueno que sería oír esa línea de su tocayo. En realidad no es que fuera bueno... pero sí lo pensé.

Silvia Parque 

martes, 4 de junio de 2013

Colorear

Dar color a las cosas puede dar tanta alegría como recibir una sonrisa de una persona querida, como si sonriera el objeto que antes no tenía color. Creo que por eso se dice que "colorear" es "iluminar".

Silvia Parque

Ada Lovelace y ganar mi simpatía

Una de las actividades de mi ocupación laboral es participar en las "clases muestra" de los candidatos a docentes de la universidad. Es algo muy disfrutable, y para variar, totalmente relajado.

Hoy asistí a una clase muestra de la asignatura "Programación estructurada", de la carrera de Mecatrónica. El docente empezó su exposición mostrando una imagen de Ada Lovelace, y narrando brevemente, la importante contribución de esta mujer a la Historia de la informática. Señaló, como correspondía, que las contribuciones de las mujeres -se entiende que a la ciencia, la tecnología y la técnica-, se opacaban hasta invisibilizarse en el siglo XIX. Lo dijo con simpleza y conocimiento de causa; ahí ganó mi simpatía.

Silvia Parque

¿Quién protagoniza La casa de Bernarda Alba?

No he conseguido concluir quién protagoniza "La casa de Bernarda Alba". La Poncia, que es como la criada de confianza, es tal vez el personaje principal, porque está en todo y de manera muy importante; sus líneas permiten entender qué es lo que pasa, como si fuera la encargada de la continuidad. Sin embargo, el meollo del drama ocurre entre Martirio y Adela, las dos enamoradas del prometido de la vieja y fea hermana mayor, las dos que realmente "hacen cosas": cosas, claro, que se hacen de alguna manera como resultado de que Bernarda, por su parte, ha hecho o ha dispuesto. Así que, como típicamente se esperaría dado que su nombre aparece en el título, el personaje de Bernarda es muy importante.

Silvia Parque

lunes, 3 de junio de 2013

La música por dentro

Creo que estoy viva para atravesar por la vida, nada más; no para llegar a algún lado, ni para hacer algo en particular. Mi aventura está llena de elementos de interés, por eso cada vez que le agrego emoción es demasiado: sobra. Le huyo al ruido de afuera porque llevo la música por dentro. Me complazco con las pequeñas decisiones cotidianas, me entrego a tareas que nada más producen la experiencia que crean; estar en el mundo con los otros, es suficiente para mí.

Silvia Parque

De la facilidad con la que tocamos los extremos

Cómo se escabullen, con frecuencia, los muy citados y poco vistos, "justos medios".

Cómo se deslizan, despistando, el gusto hacia las ganas, y las ganas hacia las ansias.

Qué fácil es deshacer el encanto de la moderación -que siempre es un encanto-.

Conviene encomendarnos a la Santa Intuición, porque en esto Don Raciocinio se hace líos.

Silvia Parque 

Equivalencias internacionales

Pregunto cómo son los canapés franceses, y la señorita me responde que "como minipizzitas".

Llegan, hermosas y deliciosamente aromáticas, y la señorita pregunta si me trae cubiertos. "No sé como se come", le digo, y me dice que ella las come tomándolas con la mano, "como sopesitos".

El sabor y la sensación son completamente diferentes a los de las minipizzas o los sopes, pero nos entendimos.

Silvia Parque

domingo, 2 de junio de 2013

Las personas que van al cine

Van grupos diversos al cine: parejas de jóvenes, de personas mayores y de personas muy mayores; familias y amigos. Por lo que veo, tal vez por el horario en el que he estado yendo, van muchas familias.

También noto que la gente no va sola: no sé si es porque todo el que quiere ir al cine tienen compañía, o si es porque quienes quieren ir y están solos, suponen que no la pasarán bien solos, o se verán raros. Yo he ido sola muchas veces -además del último mes, en  que voy sola por cumplir una misión- y lo disfruto mucho. No más que ir acompañada, pero la verdad, tampoco menos.

Silvia Parque

sábado, 1 de junio de 2013

La vida se abre paso

El restaurante vegetariano está abierto, y es día de dos por uno en hamburguesas. No es un dos por uno tal cual, pero es atractivo: en la compra de una hamburguesa especial, puedo llevarme además una hamburguesa sencilla, pagando solamente $10 más. No me hace falta otra hamburguesa, pero pienso que es una buena promoción, y acepto.

La primera mordida es más que muy buena; sobre el pan de abajo hay un original y delicioso preparado con champiñones. El queso está buenísimo y su sabor parece cubrirlo todo. Como con ganas y con gusto.

Estoy satisfecha más o menos a la mitad de la hamburguesa, así que decido partir el pan de arriba transversalmente, para dejarlo delgado y comer menos harina. Entonces descubro un enorme jardín de hongos azules. No ricos hongos como los champiñones, sino olorosos hongos de que la vida se abre paso en el pan viejo.

Silvia Parque