viernes, 17 de noviembre de 2017

Puedes dejarle y quererle

Lo normal y sano es relacionarnos con las personas porque nos hace bien o nos conviene. Si no nos hace bien ni nos conviene habría que pensarlo; pero si nos hace mal o nos resulta inconveniente, lo normal y sano es dejar la relación. A veces no se puede, como cuando alguien necesita seguir en un trabajo donde hay un jefe nefasto. Pero si se puede, hay que terminar con las relaciones dañinas.

Creo que es fácil estar de acuerdo con lo anterior. El problema está en que no somos robots que hacen lo que corresponde a una conclusión racional; nos implicamos con las personas de maneras complejas y oscuras y es difícil dejar las relaciones que forjamos con quienes nos hemos vinculado. Los vínculos se forman en el ser: en lo que uno es. Pero tengo una idea al menos para una de las cuestiones que dificultan esta liberación:

En algunos casos, quien no se puede ir se atrapa con el amor; "es que lo(a) quiero mucho", dice la persona, como si debiera no querer. La buena noticia es que puede seguir queriendo. Puedes amar a alguien con quien decides no estar. Puedes agradecer por su vida, por lo bueno que hubo, orar por la persona, hacer lo que puedas a su favor desde la distancia y sobre todo: puedes sentir con confianza lo que sea que sientas. Y ponerte a salvo.

Vale para amigos, parejas, mamás, papás, quien sea.

Silvia Parque

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Yo veo sexo

Dicen que la belleza está en los ojos de quien mira. Así pasa con otras cualidades, también... 

Puse ESTE video por la canción de la risa de las vocales, a la que ya le pongo "pero" porque eso de que el rey cuente chistes de color no me parece apropiado, pero bueno. Sigue una canción de una ranita y luego la de los enanos hambrientos que quieren que se quede la princesa a vivir con ellos. Desde su hambre, empiezo a pensar en cosas adultas; pero luego sueltan que "será reina en nuestra mesa y tesoro en nuestras manos". ¿En nuestras manos? ¿Soy yo la única a la que eso le parece una alusión clasificación C? 

Si es que ya esas miradas, esos lentes oscuros bajo techo y ese baile desaforado...

Silvia Parque

martes, 14 de noviembre de 2017

Quiero ir

Hace años, un amigo me puso El Cascanueces y me prestó el libro de Hoffman con el cuento. Soy poco musical, pero Chaikovski es Chaikovski: me dejó muy emocionada. Además, amé a Hoffman. Desde entonces he querido ver el ballet. Casi cada año me ilusiono con ir a alguna de las funciones que suelen ofrecerse en diciembre, pero no lo he conseguido.

Aquel libro de cuentos era de Porrúa, de la colección Sepan Cuantos. En mi casa, cuando era niña, había al menos uno más de esos: Don Juan Tenorio y El puñal del godo, un 2 x1. 

Leí Don Juan Tenorio decenas de veces, desde que no tenía edad para entender. Me gustaba leerlo en voz alta, me deleitaba con las palabras. Siempre he querido verlo representado, pero eso está más difícil que El Cascanueces porque todas las obras de Don Juan que he visto anunciadas desde que puedo ir al teatro por mi cuenta, son comedia.

Silvia Parque