Silvia Parque
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viernes, 5 de febrero de 2016
Si las cosas no salen bien
Cuando algo no salió bien, conviene aceptarlo rápido y pasar a lo siguiente. Si es algo importante, si va a tener consecuencias serias, con mayor razón; ya es suficiente con el estrago que vaya a ocurrir, como para añadirle drama. No se trata de censurar las reacciones, sino de estar más en calma para mantener una buena actitud.
jueves, 28 de enero de 2016
Lo que le sigue de cansada
Siento la cabeza pesada, los hombros y la parte superior de la espalda sobrecargados... un cansancio más allá del cansancio.
El día estuvo cómico de tan fallido. Sin embargo, me di la oportunidad de disfrutar una cosa, y otra, y otra más, para no hacer un paquete completo de "mal día"; después de todo, como siempre, hay mucho para agradecer.
El día estuvo cómico de tan fallido. Sin embargo, me di la oportunidad de disfrutar una cosa, y otra, y otra más, para no hacer un paquete completo de "mal día"; después de todo, como siempre, hay mucho para agradecer.
Silvia Parque
martes, 25 de noviembre de 2014
Mi cafetera y mi pato
Tengo una cafeterita de las que vienen con un contenedor para el café o el té (para hacer la infusión al agregarle agua caliente). Es un recipiente curvo de vidrio, "empotrado" en una base de plástico, de la que sale un mango. Muy lindo. Pero al lavar la cafetera, gotas de agua se meten entre el vidrio y el plástico, y no es posible sacarlas de ahí -no se desarma-.
Tengo también un pato que se veía muy bien, recién llegado del super. No podía creer lo pronto que comenzó a oxidarse. ¿Hacer "oxidable" un objeto cuya función es calentar agua? Le queda poco tiempo de vida, porque ahora además se han levantado unos milímetros de su recubrimiento interior, y me parece que es peligroso calentar el agua en quién-sabe-qué metal sin recubrimiento...
Ambas cosas fueron económicas, pero tampoco costaron cuatro pesos. Tal vez sea la cultura de "usar y tirar", "usar y tirar para seguir comprando".
Tengo también un pato que se veía muy bien, recién llegado del super. No podía creer lo pronto que comenzó a oxidarse. ¿Hacer "oxidable" un objeto cuya función es calentar agua? Le queda poco tiempo de vida, porque ahora además se han levantado unos milímetros de su recubrimiento interior, y me parece que es peligroso calentar el agua en quién-sabe-qué metal sin recubrimiento...
Ambas cosas fueron económicas, pero tampoco costaron cuatro pesos. Tal vez sea la cultura de "usar y tirar", "usar y tirar para seguir comprando".
Silvia Parque
domingo, 16 de febrero de 2014
Tamaños de las cosas que salen mal
Hay tres tamaños de cosas que salen mal:
- Pequeño.- Cosas cotidianas engorrosas relativas a objetos materiales, en las que el azar puede tener participación considerable y que cuando se presentan en sucesión una tras otra, pueden derivar en una cosa que sale mal del tamaño siguiente. Ejemplos de cosas pequeñas son: calentador de agua apagado por la mañana a la hora del baño, café derramado sobre la blusa y leve quemadura correspondiente.
- Mediano.- Cosas con importancia para la salud, para el desarrollo económico o para la seguridad familiar, o bien que comprometen nuestro sentimiento de ser apreciados, común pero no necesariamente asociadas con las relaciones humanas y especialmente con las relaciones íntimas. Cuando no se atienden las razones de que estas cosas salgan mal, pueden evolucionar al tamaño siguiente. Ejemplos de cosas medianas son: rechazo de un proyecto laboral, comida familiar que termina en pleito.
- Grande.- Cosas con implicaciones fundamentales para el bienestar, decisivas para la realización del proyecto de vida y que usualmente aunque no necesariamente, se relacionan más con un proceso que con un evento. Ejemplos de cosas grandes son: perder un empleo que es una importante fuente de ingresos, separarse de la pareja.
Si una cosa grande sale mal, hay crisis antes, durante y/o después de que salga mal. También se puede hablar de tamaños de crisis, desde las pequeñas crisis que sacan chispitas, hasta las crisis vitales que representan un quiebre en la continuidad del tiempo de vida. En adelante usaré la palabra "crisis" para referir a un tamaño mediano de crisis, que implica cierta voluptuosidad del malestar. Así pues:
- Una cosa grande que sale mal, casi siempre origina crisis en una persona occidental común; si no lo hace es probable que la persona pase de cosa grande que sale mal a cosa grande que sale mal, hasta que llegue la crisis que rompa la inercia.
- Que haya crisis ante una cosa mediana que sale mal, depende de la estabilidad emocional de la persona.
- Una pequeña cosa que sale mal, sin embargo, solo origina crisis cuando la persona se encuentra inestable -o francamente mal de la cabeza-.
Es necesario aprender a seguir adelante cuando algo sale mal.
Hay mucho dicho y escrito sobre cómo seguir adelante después de cosas grandes que salen mal y sobre lo conveniente de dejar pasar las pequeñas cosas que salen mal. Creo que hay una evolución natural de las personas interesadas en su desarrollo personal, que hace más llevaderas estas cosas que salen mal, pequeñas y grandes. Con la perspectiva que dan las malas experiencias y domesticando las reacciones, se aprende a no dejar que lo pequeño arruine el día. Por su parte, tras las cosas grandes que salen mal, se valora sobrevivir de un modo que deja ganas de seguir con la vida.
Hay mucho dicho y escrito sobre cómo seguir adelante después de cosas grandes que salen mal y sobre lo conveniente de dejar pasar las pequeñas cosas que salen mal. Creo que hay una evolución natural de las personas interesadas en su desarrollo personal, que hace más llevaderas estas cosas que salen mal, pequeñas y grandes. Con la perspectiva que dan las malas experiencias y domesticando las reacciones, se aprende a no dejar que lo pequeño arruine el día. Por su parte, tras las cosas grandes que salen mal, se valora sobrevivir de un modo que deja ganas de seguir con la vida.
Las cosas medianas son las más difíciles. A las cosas pequeñas se les quita la importancia y ya está. Frente a las grandes nos quitamos importancia a nosotros mismos, de modo que las dejamos pasar en paz. Pero con las medianas hacer cualquiera de estas dos cosas entraña mayor dificultad: las medianas nos lían porque nos comprometen; nos implicamos con sus elementos, a los que nos cuesta soltar; como que cuesta creer, aceptar y asumir que "perdamos" con estas cosas.
Silvia Parque
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