jueves, 8 de noviembre de 2018

Preparar a niñas y niños


Existe la idea de preparar a niñas y niños para competir e incluso para pelear o aceptar ser sometidos, bajo la premisa de que así es el mundo "real".

Suponiendo que el mundo siga siendo tan violento o injusto como es o que empeore -lo cual es probable-, no tenemos por qué elegir adaptarnos a la injusticia o a la violencia. Podemos resistir. Podemos crear recursos para sostener hábitats de "otra cosa", de mundos preferibles. Podemos preparar a niñas y niños para eso.

Silvia Parque

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Dolor: castigo

Unos meses después de casarme, dejé de tener dolor de cabeza y me enteré de que había vivido con dolor de cabeza. No me había dado cuenta porque era un dolor permanente. 

No mucho después, sentí por primera vez un dolor de brazos que a partir de entonces se presentaría de cuando en cuando, a veces en las manos, a veces subiendo del hombro al cuello, a veces por toda esa ruta hasta la cabeza. Una mañana, cuando desperté con dolor y ya no tenía esposo que me asistiera, de plano no pude ir a trabajar: no podía moverme; vestirme fue una odisea. Ese día me tomaron una serie de fotos de interior y supe que tengo un nervio oprimido porque mi columna no está alineada con mi cabeza. El nervio siempre ha estado oprimido; en determinadas circunstancias, duele.

Meses después, descubrí que tengo el pie cavo; usé por primera vez plantillas especiales en los zapatos y la experiencia total de mi cuerpo fue otra. Caminar teniendo demasiado arco en el pie es como andar "de uñas" -pisar con el talón y las puntas de los dedos-, lo cual provoca un malestar que en realidad es una especie de dolor. Hace años que no tengo las plantillas. En parte por eso, en parte porque no estoy acostumbrada a caminar mucho y estos días tuve que ir de aquí para allá, tengo un penoso dolor de pies.

La novedad  es un molesto dolor que ubiqué en una teta: creí que todavía tenía leche y que estaba congestionada; pero una noche me di cuenta de que el dolor no estaba en la teta, de que usualmente se extendía hacia lugares que claramente no eran la teta. Al parecer es inflamación de algo que cubre las costillas.

¿Qué necesidad hay de más dolor?

¿Ninguna?

Pues mi maña de rascarme la cabeza hasta levantar la costrita que se formó por haberme lastimado por rascarme la cabeza, llegó demasiado lejos últimamente y he tenido dolores de cabeza para regalar -en realidad, es algo así como dolor de cuero cabelludo, supongo-.

Creo en interpretaciones no científicas de los hechos, sobre todo de la experiencia humana, así que la respuesta a la pregunta es: castigo. A veces, muchas veces -tal vez la mayoría de las veces- lo consciente no se impone.

Silvia Parque

domingo, 4 de noviembre de 2018

Nuevo y sorprendente

Me encuentro haciendo cosas que nunca creí, de las ordinarias y de las trascendentes. Con una capacidad que no hubiera creído para sentir el quiebre y el dolor de personas literal y metafóricamente cercanas y lejanas.

Es un mundo loco, enfermo de varios lados, podrido en otros, maravilloso, con colores, aromas y magia como la del ciclo del agua.

La vida no se parece a lo que pensaba a los quince años. Es muy cortita: está bordeada por muerte y llena de muerte. No se puede domar ni detener: hace lo que tiene que hacer: hace que se haga.

Me tienen sorprendida, la vida y el mundo, aunque no pasa nada de lo que no tuviera antecedentes o contexto y que comprenda al menos al mínimo nivel.

Me tiene sorprendida mi vida. Me hago un nuevo mundo.

Silvia Parque