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lunes, 30 de mayo de 2016

Conservo mi opinión en temas espinosos... por si andaban con el pendiente

Una persona me dijo cuando yo estaba embarazada, que cuando naciera B, cambiaría de opinión sobre la legalización de la marihuana. Pero no.

Sí cambié. Cómo no, si cambió mi vida. Estrené miedos. Perdí dos rayitas en mi nivel de tolerancia. Pero conservo mis opiniones en temas espinosos.

- En cuanto a las drogas hoy ilegales: sigo en contra de las políticas prohibicionistas y sigo creyendo que sería bueno legalizar y regular la siembra, el tráfico y -si tiene sentido la expresión:- el consumo de drogas como la marihuana. De hecho, creo que de esa manera se podría proteger mejor a la niñez, lo cual me importa hoy más que nunca.

- En cuanto al tema del aborto, sigo creyendo que al abortar se mata a un "ente" que es humano y que hacerlo es un derecho de la mujer que debe ser garantizado por el Estado. También creo que Dios está por encima del derecho de los humanos y que si una creyente le pregunta a Dios qué hacer con su embarazo, habría de hacer lo que Dios le diga (cosa entre ella y Dios).

- Respecto a los encuentros sexuales entre adolescentes, alcancé a cambiar de opinión antes de B. Yo hice lo que quise y vaya si me di gusto, así que no me asusto de nada. Pero el sexo cuando estás creciendo trae una complejidad a la vida que no es lo mejor que puede pasarte cuando podrías ocupar tu energía en otras cosas. Creo que conviene que los muchachos se conozcan más a sí mismos y conozcan más sobre las relaciones humanas, antes incluso de los escarceos. Así que, aunque tampoco en esto me inclino por "prohibir" -lo que además ha probado su inutilidad-, sí creo que conviene favorecer la abstinencia hasta la edad adulta.

Por si andaban con el pendiente.

Silvia Parque

viernes, 19 de diciembre de 2014

Hijo / hija adolescente anuncia embarazo

Ayer buscaba en Youtube algo sobre el embarazo y encontré el video de una adolescente que hace a su mamá la broma de decirle "estoy embarazada". Vi ése y no sé cuántos más, con las variantes: hija le dice al papá, hijo le dice a la mamá, hijo le dice al papá; hasta vi a unas hermanas y a una chica con una tía.

Quedé impresionada con las reacciones de la mayoría de los papás y las mamás. Lo primero que salta a mi vista es un afán de "deshacerse del problema". Luego, el machismo en toda su expresión. Después: la agresión.

Papás y mamás de diferentes países coinciden en empezar con: "¿Pero tú estás loco(a)? ¿Qué tienes en la cabeza?" De ahí en adelante, viene una serie de groserías.

Se trata de chicos o chicas de trece a dieciséis años, más o menos, así que no es para que los papás suspiren y sonrían. Pero no sé si me explico: el lenguaje florido no estaba expresando consternación; a mí me pareció una agresión ofensiva.

Creo que la reacción más madura que vi fue de un papá que tiene la gracia de decirle al chico algo así como "ahora vas a ver: le voy a decir a tu mamá".

No es que me parezca abominable que los papás consideren la opción del aborto o que tengan en cuenta que el futuro nieto podría no ser hijo del hijo, es que la actitud que sostenía las expresiones sí era terrible. Una mamá casi lo primero que le dice a la hija es: "¡No lo vas a tener!" Así: porque ella dice... Y cuando es un chico, papá y mamá razonan alrededor de la premisa "el embarazado no es él".

No vi apoyo. El modo de dar mensajes en el sentido "ahora tendrás que hacerte cargo" parecía más bien una prisa de los padres por desembarazarse ellos del asunto, frente al miedo de que si no lo logran, terminarán ellos haciéndose cargo.

Vi modos de relación, por decir lo menos, bien poco respetuosos. A los chicos debe parecerles normal, puesto que al final se ríen y han subido el video como algo gracioso. Pero qué triste debe sentirse una quinceañera embarazada con esa reacción de su mamá. Qué sola o qué solos.

Silvia Parque

jueves, 25 de septiembre de 2014

Esperar

Según datos de la Secretaría de Salud*, para el 2012, las y los adolescentes estaban bien informados sobre métodos para prevenir embarazos no deseados e infecciones de transmisión sexual, y sin embargo, no los usaban. ¿Cuántos no los usaban? El dato es alarmante: nueve de cada diez jóvenes mujeres iniciaron su vida sexual sin protección, aunque no deseaban embarazarse. Esto, a pesar de que el 95% de las jóvenes tenía un "alto nivel" de conocimiento sobre métodos anticonceptivos.

Mucho se puede elucubrar al respecto, pero hay algo evidente: el hecho de saber que hay riesgos en la vida sexual activa, y que hay modos de prevenir los riesgos, no hace que las personas tengan un comportamiento de prevención. Tengo una hipótesis respecto a esto, en cuanto a la vida sexual de los adolescentes: creo que está altamente afectada por el hecho ¡de que son adolescentes! Por más altas expectativas que se tenga respecto a ellos y la educación que reciban: en principio y al final: son adolescentes. Un niño bien criado, es más responsable de sí mismo a los diez años que a los seis; una persona por más responsable que sea, ordinariamente será menos responsable a los dieciséis que a los veinte. Por eso creo que es momento de rescatar un mensaje de generaciones anteriores, claro y directo: "espera".

No hay una edad correcta, universal, para iniciar una vida sexual activa (es decir, con la experiencia de lo que llamamos "relaciones sexuales"). Tanto varían el desarrollo físico, emocional y cognitivo, como las condiciones de vida. Pero creo que, en general, para la mayor parte de las y los adolescentes, es conveniente esperar a "terminar de crecer". Hay mucho que vivir y disfrutar en la adolescencia, alrededor de las relaciones afectivo-amorosas: el romance, con lo que tiene de drama y aventura; el descubrimiento del deseo y de las reacciones del cuerpo propio y del cuerpo ajeno. ¡Y hay mucho que aprender! En los libros, en la observación, en las pláticas con gente que sabe. Puede ser realmente divertido.

Cuando estaba en secundaria veía "Beverly Hills 90210". Al contrario de lo que pueda pensarse, yo de lo que mostraba la serie sobre el sexo, aprendí cosas que me fueron de provecho; creo que eso se puede cuando no es el programa lo que te está educando: es algo que ves y sobre lo que piensas cosas. El caso es que en un capítulo, un personaje le dice a otro: "Lo que no has hecho, lo puedes hacer después; en cambio yo, no puedo borrarlo".

*Programa de Acción Específico 2007-2012. Salud sexual y reproductiva para adolescentes.

Silvia Parque