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domingo, 29 de enero de 2023

Rutinas emocionantes

Vi un meme a propósito de necesitar una rutina y aburrirse de la rutina. 

Mi trabajo es perfecto para mi necesidad de rutina.

Yo amo la bendita rutina que me permite hacer lo planeado y poder sujetarme a las listas que me dan bienestar. Sin embargo, mi horario de cada día es diferente, doy diferentes materias a diferentes grupos. Y dar clases implica un "performance", le decía a mis estudiantes de Didáctica: eso no puede aburrir. Sin contar los proyectos "extra", como el café literario o las actividades de la Unidad de género. Son rutinas emocionantes.

 Silvia Parque

martes, 17 de enero de 2023

De regreso: 2023

 Me gusta este año. Lo inicié recibiendo mi diagnóstico de autismo, lo cual ha sido impactante. A pesar de que ya me trataba a mí misma, reconociendo y respetando mis características como autista, tener el diagnóstico profesional ha sido removedor: primero, la sensación de cuánto pudo ser diferente de haberlo sabido antes; luego, el abrazo profundo y sanador a la niña que fui; la validación de mi identidad, una especie de liberación... 

Y tenemos "Flowers", que  me ha hecho comprarme una rosa amarilla que está justo atrás de mi laptop en este momento. 

Y vuelvo a la universidad, que es mi lugar feliz. Me han dado unas materias de lujo y me ilusiona continuar haciendo cosas en la Unidad de género, en el café literario.

La niña es feliz y crece. Quedó atrás la quemadura que tanto la hizo sufrir; ahora lidia con lo que probablemente sea soriasis -ojalá no-. Pronto cumplirá 8 años y dejaré de contar cosas como esas; tendré que encontrar cómo expresarme respecto a mi maternidad, mi experiencia que la incluye, respetando su privacidad. 

Le digo que es una hija de posdoctorado y yo soy una mamá de prekinder. Mi reto de la temporada es encontrar energía para jugar con ella, para hacer las cosas de la escuela... y no me gustan los retos... pero toca... 

La escuela en casa (homeschoolling) se está convirtiendo cada vez más en educación desescolarizada (unschooling); pero no suelto a la institución que nos está amparando con el currículum porque necesitamos esa entidad de fuera que me mantiene en orden, que me hace revisar qué estamos haciendo, qué habría que hacer. Además, contar con una comunidad es valioso. (Estamos con Libereco).

Y sobre comunidades, la estrella de nuestra familia es la del centro terapéutico de B. Llena mi corazón verla con amigas y con amigos, saberla parte de algo donde ha puesto su corazón. Ojalá más niñas, niños y jóvenes autistas tuvieran un lugar así de bonito en donde sean no solo respetados, sino celebrados. 

Gracias por continuar por aquí, a pesar de la ausencia de más de un mes. Les quiero y les deseo un feliz año :)

Silvia Parque

miércoles, 24 de agosto de 2022

Afectos

 Le doy clase a grupos que disfruto mucho; pero más allá de lo bien que la paso, vengo a contar algo cursi: de verdad les quiero. Estos días me he preguntado cuál será la dinámica que configura este afecto, porque podría decirse que verles continuamente a lo largo de un ciclo escolar y en muchas ocasiones a lo largo de varios ciclos escolares, nos lleva a conocernos y entonces va surgiendo el cariño. Pero, recibo grupos a los que no conozco de nada e inmediatamente les quiero. Supongo que es la posición en la que me encuentro, la situación... A veces, pasa todo un semestre y no logro aprenderme el nombre de Fulanito y de Fulanita; pero sé cosas sobre sus potencialidades, sus necesidades, su estilo, etc., y sinceramente quiero que estén bien, que les vaya bien, y hago todo lo posible por contribuir a ello.  

Silvia Parque

domingo, 21 de agosto de 2022

En estas andamos

Pasó una semana del nuevo ciclo escolar de B, es decir: lleva una semana en primero de primaria. Los planes tuvieron que rehacerse en el camino, pero es una de las maravillas de la educación en casa: no hay problema por ajustar, adaptar, movernos, etc. La cosa es tan buena, que lleva "cocina" como materia optativa :D

Por otra parte, aunque siempre tuvimos en cuenta que ella necesitaría un grupo de pares, no imaginamos que encontraríamos un espacio como el que llegó a nuestras vidas. Es un centro terapéutico que, para efectos prácticos, le resulta a B como "ir a la escuela". Ahí es parte del grupo como nunca vi que lo fuera, a pesar de la intención y el trabajo de las profesionales que la acompañaron en el jardín de niños. 

También fue la primera semana de clases en la universidad. Ya teníamos dos semanas trabajando en capacitación, academias y planeación, pero apenas volvieron las y los estudiantes. ¡Son una gozada!

Silvia Parque

lunes, 11 de julio de 2022

Mi trabajo

¡Hace más de un mes que publiqué la entrada anterior a esta! 

Estuve muy ocupada por el fin de curso: evaluaciones, calificaciones, revisión de proyectos... Y ahora, de vacaciones, ni hija no da tregua. En las noches suelo terminar muy cansada, así que cuando no trabajo en los textos que corrijo, me quedo dormida antes de conseguir llegar acá. Tengo ganas de escribir sobre varias cosas que no me resulta fácil abordar, así que decidí hablarles de algo que no tengo que pensar.

Como saben, el pasado octubre volví a dar clases. En ese curso, el año pasado, llegué al semestre iniciado, a enterarme casi de un día para otro de los contenidos que iba a manejar, así que fue pesado; sin embargo, amé regresar a las aulas: amo mi trabajo. De eso quiero hablar.

Para empezar, está el privilegio del empleo. No tengo una "plaza" o "base", de modo que este mes de vacaciones hago malabares porque no me pagan; pero agradezco que, en un país con mucha informalidad, yo firmo un contrato y accedo a la seguridad social, lo cual nos da servicio médico -a mí y a la cría- y me permite plantearme acceder a un crédito para comprar un terreno o una casa. En cuanto al día a día: me tratan amablemente, tengo libertad de cátedra y puedo beber café gratis :D La paso de lo mejor. Los cursos son una gozada: dan gusto nivel chocolate. Y mis estudiantes son respetuosos, agradecidos y con ganas de aprender; no son pocos los que están haciendo un gran esfuerzo para sacar una carrera adelante mientras trabajan. 

Estoy muy agradecida.

Silvia Parque

martes, 25 de enero de 2022

Buen día

Hoy ha sido un buen día. Estoy cansada desde la mañana porque me levanté de madrugada a preparar clases y tuve tanto frío en algunos momentos, que anduve con chamarra para la nieve dentro de la casa. Pero, ¡qué clases tengo que preparar! Son una gozada. Y gracias a Dios hay una chamarra para la nieve en mi ropero -ahora mismo, está sobre el sillón-.

Mi trabajo es un privilegio. Los cursos son exactamente lo que me interesa abordar, de modo que me pagan por estudiar lo que me gusta y compartirlo. Y la universidad es un sueño porque al dedicarse a formar "en educación", todo el mundo está en sintonía en cuanto a la importancia de lo pedagógico, las relaciones humanas, el desarrollo socioafectvo, etc. Tiene su complicación dar clases a distancia; prefiero estar en el salón y ver rostros -solo veo la letra inicial de los nombres en el recuadro que ocupan en la pantalla-, pero ya que esta es la situación, pues ahorro el tiempo y dinero del traslado. Además, cuando salgo de la recámara donde me encierro -por ejemplo, para hacerme un café-, veo a mi niña.

Ella brilla. Por la mañana, amanece con una sonrisota y me busca para que la apapache. El semestre pasado, cuando empecé a dar clases, debí perderme esos momentos de lunes a sábado; gozo tenerlos estos días, de aquí a que volvamos a lo presencial. Estoy disfrutándola mucho, mucho. Hoy ha coloreado el dibujo de un objeto, en la caja de ese objeto y me emociona que consigue hacerlo respetando los límites de la imagen: es la gran cosa, para esta familia; como todas sus palabritas: su "buenos días", su "te amo". 

Todavía estoy enamorada de ella. Supongo que un día, deja una de embeberse contemplando a la criatura. Yo sigo viendo su carita y pensando: "qué perfecta". Sigo enterneciéndome con sus bostezos, sus estornudos, su todo, como cuando tenía dos meses. Trato de no quedarme mirándola al comer, por ejemplo, porque debe ser raro que tu mamá te esté viendo masticar y tragar; pero me gusta tanto... Afortunadamente, muchas veces como cuando está comiendo y ahí sí: "cuando como no conozco". 

Hasta eso fue más que bueno hoy. Hace varios viernes que pido comida a un lugar donde cocinan bien sabroso. Como no había podido ir al mandado, decidí que hoy martes habría comida de viernes y QUÉ DELICIA: lo mío fue un platillo de enchiladas verdes con pollo, acompañado de arroz, frijoles y ensalada. Yo lo pediría todos los días con harto gusto. ¡Y la cena me quedó especialmente buena! Tortas de salchichas, que aquí se llaman winnies -las salchichas-.

Ahora, escribo esto bebiendo chocolate caliente con café, en una taza preciosa que me regalaron mi hermanita y su novio. El peso de la taza, la sensación del material cuando pongo la boca en el borde, son la gran cosa. Como dice Louise Hay: "Todo está bien en mi mundo".

Silvia Parque