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jueves, 17 de septiembre de 2020

De lo que se tratan los días con mi hija

Hay que señalar el afán de muchos adultos por que niñas y niños no hagan "lo que quieran". ¡Las personas más o menos cuerdas queremos hacer lo que queremos! Pero nadie puede hacer todo lo que quiere en todo momento y menos una niña de cinco años con las ideas que puede llegar a tener mi hija... 

Limito su acción muchas veces al día, con el disgusto correspondiente de su parte. Trato de que las reglas sean las menos posibles y, sin embargo, hay más de las que me gustaría. Con el cambio de casa, a las ya conocidas:

La comida se cuida: no se tira.

La comida y la bebida solo pueden estar en el "área del comedor".

El agua se cuida. Cierra la llave del lavabo.

y

Si subes los pies en la cama o los sillones, quítate los zapatos.

Se agrega:

Si hay luz del sol, no prendemos la luz del foco.

No incluyo recoger los juguetes, poner su ropa sucia donde va o su colaboración acomodando los mantelitos antes de comer porque eso es como... orgánico... como cepillarse los dientes u otros hábitos que va aprendiendo y no generan problema. (Alguna vez generó problema la recogedera, pero lo arreglamos). Está siendo difícil que espere a comer cuando toca -que no coma toooodo el día-, yo creo porque nos desordenamos mucho en vacaciones, pero la verdad es que responde bien a lo que se trata de estructura tipo horarios, así que ya irá acostumbrándose.

En cuanto a su cuidado personal o su interacción con otros -aunque ahora trata casi solo con su papá y conmigo-, hemos tenido que reforzar muuucho las variantes de "no lastimar", en esta casa hay que poner más atención que en la anterior con que no abra la puerta y mucho menos se salga, y hace unas semanas se instaló un hábito que está poniendo a prueba mi tolerancia: hacer babas y jugar con ellas.  

Quisiera que hubiera menos de esto a lo largo del día, pero a veces parece que de eso se tratan los días. Siempre tenemos nuestros ratos de besos y abrazos, pero a veces parecen pequeños oasis y no los acentos que le dan tono a la vida.

Les dejo AQUÍ nuestro último video de Opinión manzanas, sobre corregir con respeto.


Silvia Parque

martes, 27 de diciembre de 2016

Mi bebé de brazos

He tenido que aceptar que B es una niñita. Conversa, ha iniciado el juego de roles y cada vez quiere menos teta. Hay ropa con la que se ve realmente como una niña. 

Sus fotos de hace un año parecen de hace tantísimo.

No quiero detener el tiempo, pero ¿por qué tiene que pasar tan rápido?

Silvia Parque

miércoles, 12 de octubre de 2016

Eres niña y eres fuerte

B cargaba una silla hoy por la mañana. Le dije que era muy fuerte.

"¿Eres una bam-bama*?", pregunté. "Eres una Soraya"*, me corregí. "Vamos a empezar a hacerte carteles con mujeres que puedan ser un ejemplo de algo".

"Con hombres y mujeres", dijo su papá.

"Con mujeres. Porque ejemplos de hombres los va a tener por todos lados, todo el tiempo".

Eso pasó antes de enterarme de que estábamos en el "día internacional de la niña". Una ridiculez para quienes piensan que estamos a punto de tener un "día internacional del día internacional"; pero tristemente necesario, todavía.

* Por "Bam bam", el de Los Picapiedra.
* Soraya Jiménez fue una levantadora de pesas mexicana, que tal vez no tuvo una carrera realmente afortunada, pero definitivamente era fuerte.

Silvia Parque

miércoles, 3 de agosto de 2016

Mi niña no lleva nada en el cabello

Hace unos días trataba de recogerle el cabello a B con un broche, mientras ella se oponía ruidosamente, como si fuera una cosa terrible. Me pregunté por qué estaba forzándola. Me contesté y tomé decisiones.

No creí que pudiera recogerle el cabello hasta hace relativamente poco. Estaban de visita una amiga mía y su hija; entre una cosa y otra, mi amiga mencionó que sí le alcanza el cabello a B, para hacerle una colita. Para mí fue una gran sorpresa. Se la hice y me encantó. B me dejó experimentar con otro peinado y duró un rato con moños en la cabeza. Así que pensé que lo repetiríamos. Pero no.

Tratando de ponerle el broche, examiné:

- ¡Tiene que peinarse! Vivimos en una sociedad en la que la gente tiene que peinarse. Cierto que yo no me peino mucho que digamos, pero está claro que peinarse conviene... si yo tuviera quien me peinara...
-- A ver: no tiene que peinarse con cosas en la cabeza. Si el cabello está acomodado, pasa; lo demás es el inicio de un canon que así, como canon, no le conviene.

- ¡Es que yo quiero ponerle moñitos! Yo que la parí y le cambio los pañales. Esos moñitos tan lindos que le compró su abuela..
-- Pues no es una muñeca.

- ¿Y va a creer que está muy bien armar un escándalo porque trato de peinarla? Yo soy la autoridad y ella tendría que dejarse. Si digo que le voy a recoger el cabello, le voy a recoger el cabello *imagino a su papá diciéndole que tiene que hacerme caso*.
-- ¡Pues no es una muñeca!, en serio. La autoridad no es para que me dé gusto. Ya decido qué, cuándo y cómo, la mayor parte de las cosas de su vida. Hasta donde recuerdo, tengo un cabello propio por si quiero ponerme moños.

Entonces oí las voces...

Los consejos y trucos "para que se deje peinar"; las apreciaciones sobre "cómo debería verse"; pero sobre todo, mi ego queriendo tener una "niña bonita" a la que le digan "qué bonita te ves".

Y oí su llanto.

Para ese momento ya había tratado de distraerla con la canción de Elmo, había tratado de negociar con ella "nada más una vez te peino y muchas veces no te peino" -como si pudiera entender del futuro-, y ya me había puesto severa, ordenando que se quedara quieta.

Pero entonces oí su llanto y me acordé de la niña china de esa novela maravillosa cuyo título ahora no recuerdo, a la que su mamá le venda los pies. No dramatizo: no estoy comparando recoger el cabello con aquello, pero me acordé porque estábamos pasando por todo el asunto para cumplir un mandato cultural porque ella es niña. No habríamos estado en eso, de ser un niño.

¿Y por qué mi hija va a tener que incomodarse, por ser niña, para "verse bonita"?

Ella, más centrada que yo, buscó mi teta y mamó para sentirse segura. Así le puse el bendito moño. Pero decidí no volverle a hacer eso.

Los fabricantes de zapatos tienen como prioridad que las bebés se vean lindas, por lo que ningún modelo de zapato para niña -de los que encontré- se comparó en estructura a los modelos para niños. Así que B lleva zapatos para niño. Mis prioridades no son las de los fabricantes de zapatos, ni las de las voces en mi cabeza.

El fin de semana pasado fuimos a una fiesta. Le puse un hermoso vestido y sus zapatos, y traté de ponerle una banda que hacía juego. No quiso. Lo intenté por segunda ocasión, por si acaso, pero fue claro que no quería. Le parecía bien examinar el objeto y chuparlo: no llevarlo en la cabeza. Así que no llevó nada en la cabeza. Mis prioridades tienen que ver con el respeto y la libertad.

Silvia Parque

jueves, 7 de febrero de 2013

"Mi niña"

Atraemos lo pertinente, lo correspondiente al estado en el que nos encontramos; a veces, el estado de ánimo; a veces, el estado del ser. Así que Taty publica ESTO. Yo lo leo, y lo comparto.

Silvia Parque