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martes, 11 de enero de 2022

Macondo en Kindle

Hace unos años, yo quería un lector Kindle. Leo mucho en digital y cuando se trata de libros completos es latoso usar el programa lector de PDF. Exploré modelos y precios, pero tampoco lo quise tanto como para hacer que llegara a mis manos. Había otras prioridades, bla, bla y casi lo había olvidado. De hecho, estaba leyendo muy poco hasta octubre, que volví a dar clases. 

Ahora que regresé a la blogósfera y entré al blog de Macondo, recordé que yo deseaba comprar su libro, que cuando lo publicó no podía considerar comprarlo y que ahora sí, así que fui a Amazon. No me puedo permitir en este momento la compra del libro en físico, pero estaba la versión para Kindle, súper económica ¡y decía que puede bajarse una aplicación gratuita para el teléfono! No sabía que existía. Ahora tengo mi Diccionario en tono de humor y un mundo de posibilidades para leer a muy bajo precio. La "cosa" ofrece la oportunidad de acceder al texto "en la nube" para leer en la pantalla de la computadora y es mucho más cómodo que el lector de PDF... Seguramente esto ya lo saben, amables lectores que se manejan en Internet, pero para mí  ha sido un gran descubrimiento. ¡Y el gusto de tener el libro de Macondo! 

Silvia Parque

jueves, 6 de junio de 2019

Ajustes al hombre de mis conclusiones

El comentario de Matt sobre las complicaciones de que el hombre de mis sueños venga con ex y crías, me dejó pensando y decidí hacer ajustes.

Luego, Macondo me hizo notar que este no es el hombre de mis sueños, sino de mis conclusiones -y he cambiado el título de la entrada-.

Esta es la característica en cuestión:
5) Divorciado y con hijos. Que ame a mi hija, haga el paternaje necesario con ella y respete la figura de su papá en nuestras vidas -del papá de ella, obviamente-. Con un concepto de familia que permita que todos los que estamos en relación convivamos armónicamente.
Lo que me importa es la experiencia, es decir, que tenga experiencia en problemas de pareja y en el duelo por la pérdida de la pareja. No importa si estuvo casado-casado, mientras haya tenido una relación importante y hayan cohabitado. Si nunca ha tenido una pareja importante, lo más probable es que nuestros intereses sean muy diferentes.

Estaba pensando en esto y en que un siempre soltero tendría dificultad para adecuarse a compartir el espacio cotidiano en plan pareja, cuando me di cuenta de que en realidad, no necesariamente quiero vivir con él. Estaría bien. Pero también estaría muy bien si vive en su casa y yo en la mía... Quizá hasta mejor... Tendría lo que estoy disfrutando ahora, ocupando mi casa como única adulta, más lo disfrutable de tener pareja.

También noto que tener hijos no es parte de lo que lo hace ideal. Amaría que los tuviera y tener oportunidad de amarlos, pero lo que realmente quiero es un hombre empático con mi condición de mamá y encantado de hacer paternaje con B. Eso sí: queda descartado si la mera idea de ser papá le disgusta.

Otro ajuste estaría en el punto número 2. Más que mayor que yo, quiero un hombre que se posicione como mayor que yo; podría tener mi edad, tal vez un año menos.

AHORA TOCARÁ MODIFICAR LA ENTRADA ANTERIOR :)

Silvia Parque 

martes, 7 de agosto de 2018

No querer

Un día tienes que poner punto final a los intentos de algo que no sale. AQUÍ hablo de abandonar la tesis. En esa publicación, Macondo comentó: "Las cosas son como son, no como se supone que tienen que ser. Es conveniente reunirse con uno mismo de vez en cuando para ver si estamos en el camino que queremos y podemos estar".

A mí me parece bien difícil "finiquitar" un asunto cuando no se han agotado totalmente los recursos o las posibilidades de que salga adelante. Soy malísima para iniciar cosas y abandono muchas de las que inicio en la primera parte del camino, pero no las abandono en mi mente: en mi mente siguen apareciendo como algo que podría ser -no que pudo ser-. Y pesan.

Lo más difícil de "finiquitar" en mi vida ha sido mi matrimonio. He tardado años en terminar-de-terminar. ¿Cómo, con toda esa historia? ¿Y si intentara más así o menos de la otra manera? Habría sido mucho más conveniente terminar cuando todo se descompuso, pero entonces no habría nuestra hija. Habría sido mucho más práctico terminar cuando era evidente que ya no nos moveríamos de nuestras posturas de "esto quiero, esto puedo, esto soy"; pero ya que no lo hicimos, rescaté haberme dado la certeza de agotar mis recursos y las posibilidades de que eso saliera adelante. Así iba yo por la vida hasta hace poco, cuando noté algo terrible. Creo que lo había notado antes, pero no de esta manera tan impactante:

Lo crucial nunca fue no poder. No podía, no podía y no podía, pero seguía intentándolo. Un día, ya no quise. Otro día, incluso, supe que podría poder, pero ya no quería. Me dolió el alma, otra vez. Y nada: "que las cosas son como son, no como se supone que tienen que ser".

Silvia Parque