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miércoles, 12 de marzo de 2014

Yo mando, máquina; no tú

Me molesta que las máquinas se tomen atribuciones que no les corresponden. Por ejemplo, en mi blog De palabras y cosas así, están apareciendo las etiquetas de las entradas y yo no elegí que fuera así. No sirvió ir a  "Diseño", a la parte de "configurar entradas": ahí todo está como lo dejé.

Me falta educación informática, pero creo que si la tuviera, no dejaría de molestarme tener que ponerla al servicio de mover lo que otros -u otra cosa- han movido.

Silvia Parque

sábado, 13 de julio de 2013

Tres cosas que usted debe saber, aceptar y asumir respecto a los aparatos eléctricos/electrónicos

La etapa adulta de la vida se caracteriza por numerosas características que aparentamos tener y que disfrazamos de importantes, para conservar nuestras ventajas sobre los no-adultos. Pero hay cosas que sí son importantes. Por ejemplo, saber, aceptar y asumir, que:

1. Los cables de los aparatos eléctricos deben quedar donde no supongan un riesgo para que alguien se tropiece.
2. Si una clavija no entra en un tomacorriente, aun cuando debiera entrar, obligarla a entrar es una mala idea.
3. Constatar y comentar repetidamente que un aparato electrónico está muy caliente, no reduce su temperatura.

Silvia Parque

sábado, 11 de mayo de 2013

Aprendiendo paciencia

La lap se apaga a veces; a veces, muchas veces. Tiene dañado el disco duro, y hace lo que puede para que me siga sirviendo de ella; hace mucho más de lo que debe, después de como la he tratado. Tiene un ventilador porque no puede regular solita su temperatura, no tiene batería hace mucho, y aunque el cargador de energía tiene un cable nuevo que hace que ya no vivamos en riesgo de llamarada, necesita un cargador nuevo. Para terminar el cuadro, le falta una tecla y en alguno de los varios reseteos se quedó sin el programa para usar la cámara fotográfica.

No es queja. Es un homenaje a mi tesoro de máquina, que dio a luz una tesis de posgrado, más de un libro, y tres blogs. Durante un tiempo fue el centro del fin de semana, prendida desde temprano para escuchar música y dándonos Cuéntame para la hora de la comida, que podía durar toda la tarde del domingo. Me acompañó a dar clase y me acompaña todavía al trabajo. Ahora su perseverancia me enseña paciencia.

Silvia Parque

miércoles, 1 de mayo de 2013

No más riesgo ni culpa

El cargador de la laptop llegó para salvarme con algo que tenía que hacer, cuando el cargador original murió. La batería ya había pasado a mejor vida antes, así que sin cargador, como si no hubiera lap.

Seguramente por algo de lo que soy responsable, el cable que conecta a la energía eléctrica se fue deshaciendo, de modo que la electricidad tenía desvaríos con tronidos y olor a quemado -pasó un buen tiempo antes de que descubriera que el olor a pólvora en la oficina provenía de mi maquinita-. La lap se apagaba de improviso, o había que apagarla rápido cuando la situación se hacía crítica. Como tentempié, el hombre restauró el cable con cinta de aislar, pero luego de unas semanas, empezó a haber un falso contacto entre el cable restaurado y la cajita con su lucesita de tengo electricidad dentro.

Fui advertida de que había que cambiar el cable antes de que se quemara el resto del cargador, y cada uso de la lap se convirtió en un episodio de riesgo, con su tajo de culpa.

Unos dos minutos habrá durado la compra-venta del muy citado cable, en el primer stand de la plaza. Salí pensando que hay cosas que se arreglan tan sencillamente...

Silvia Parque

viernes, 19 de abril de 2013

Delante del que sabe

La PC con la que trabajo es como he oído que son algunos coches con el mecánico. Se traba, se pone loca, y cuando llamo al encargado, funciona como si nada.

- Pero abre un archivo pesado, verás... mira: ese de ahí...

Todo bien.

Le digo que tengo testigos, y me mira con condescendencia. Le digo que su presencia la repara.

Silvia Parque

lunes, 1 de abril de 2013

La máquina despachadora de café

He visto por dentro a la máquina despachadora (o expendedora o surtidora) de café. Tiene sus depósitos de polvo de cada sabor de café, debidamente etiquetados, y tiene un garrafón de agua en la parte de abajo, conectado por un tubo hacia arriba, donde se mezcla con los polvos. Es el meollo de la magia.

Las máquinas me parecen interesantísimas. Los procesos de automatización me sorprenden igual que cuando, de niña, descubrí la idea de la máquina de movimiento perpetuo.

Silvia Parque