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martes, 24 de enero de 2017

Cuerpo pesado

Necesito moverme. Siempre he sido sedentaria, pero creo que ahora más; mi trabajo me coloca frente a la laptop, teléfono en mano, así que paso mucho tiempo sentada. Y perseguir a mi hija no funciona como ejercicio. Para empezar, ahora que domina la marcha, en realidad lo de "perseguirla" es más bien un decir; ya no necesita que yo esté literalmente detrás de ella todo el tiempo.

La sensación de pesadez me está molestando. Ayer hice ejercicios simples de estiramiento y me di cuenta de la magnitud del problema.

Beber agua, ayuda. Hoy empecé a beber agua con gotas de limón al despertar y parece que también ayuda. También he estado haciendo conciencia de lo que como y de lo que me pide el cuerpo. Le doy más pan y más lácteos de los que puede digerir con facilidad. Las dietas restrictivas no son para mí, pero hacerme caso, sí. Por ejemplo, tengo unos cuatro días con antojo de jícama con limón y chile en polvo. No he comprado la jícama porque no he encontrado el chile que quiero en las tiendas de alrededor; pero bastaría ir unas cuadras más allá para encontrarlo. Ya será hoy por la tarde.

Silvia Parque

jueves, 22 de agosto de 2013

Comer frutas y verduras

El mejor truco que he encontrado para comer frutas y verduras es comprar frutas y verduras. Es como eso de la imposibilidad de ganar la lotería si no se ha comprado boleto.

Puesto en mercado de la Ciudad de México. Foto de Estef93, tomada de AQUÍ.

No es raro que se echen a perder algunos de los vegetales que compro, pero en general trato de aprovechar aquello por lo que he pagado y si lo que hay es vegetales, vegetales será lo que coma.

No comprendo cómo se puede sostener el argumento de que un niño pequeño no come frutas y verduras porque no quiere, si los padres -o tutores- controlan qué hay y qué se sirve -o qué está al alcance- del niño.

Silvia Parque

viernes, 16 de agosto de 2013

Tres semanas sin lácteos

Atravieso por una dieta de tres semanas sin lácteos y con carne solamente una vez a la semana. No es para bajar de peso ni disminuir tallas; es parte de un proceso terapéutico... una larga historia. El caso es vivir tres semanas a base de frutas y verduras, que se pueden acompañar por leguminosas y cereales.

Acepté porque son solamente tres semanas: casi solo dos veces diez días, y luego otra vez al mundo de la pizza y los tacos al pastor. Está sirviendo para darme cuenta de lo desbalanceada que ha estado mi dieta: los primeros días no podía ocurrírseme nada sin queso o crema ni carne; después no se me antojaba nada de lo que se me ocurría sin queso o crema ni carne... ¡Habiendo un mundo de frutas y verduras por disfrutar!

Es difícil cambiar las costumbres y no me presiono. Los primeros días me llené de pan, tortilla, tostadas, galletas; pero escucho a mi cuerpo: terminé con gran incomodidad digestiva y ahora mi despensa está surtida de nueces, pistaches, semillas de calabaza, cacahuates y al menos una bolsa de manzanas.

Silvia Parque