Mostrando entradas con la etiqueta un beso por monedas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta un beso por monedas. Mostrar todas las entradas

lunes, 1 de octubre de 2012

La vida es para mí

El hombre me recuerda que todo lo que hay está para mí.
Renuncio a los beneficios de no seguir mi camino.
Tomo el riesgo.

Silvia Parque

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Justamente como escribió Alejandro Lerner

De cuando en cuando vuelve a ser momento de "Todo a pulmón". Ayer la escuché unas cuatro veces. Desde que empecé la edad adulta, la parte de "cada fecha postergada" me revibra por dentro. Ahora, me corrió como alcohol por la sangre eso de:
mantenerme con coraje / lejos de la transa y la prostitución / defender mi ideología / buena o mala, pero mía / tan humana como la contradicción.
Silvia Parque

sábado, 11 de agosto de 2012

Algo así como prostitución existencial

Hoy tuve una revelación respecto a la libertad: mi eventual interferencia con la libertad de otro viene de la sensación de que peligra o ha sido coartada la mía propia. Digo "ha sido coartada", pero no significa que otro la haya "cortado"; casi siempre he sido yo misma, cultura a cuestas, la que contuvo o mutiló mi libertad; casi siempre, para mercar con ella.

Silvia Parque

miércoles, 27 de julio de 2011

Cuanto hay en el beso

¿No será un tal Judas el que le enseñó a besar?
"Besos de Judas", J. Sabina

Los labios dicen algo sobre la edad, la salud, el género; pero el contacto no sólo transmite información: vincula; a veces disfraza la demarcación de cada persona -¿de cada "besante"?-.

Cuando el beso se intercambia por monedas, éstas pesan porque cargan los siglos de los siglos; pero igual, al rato se cambian por otra cosa (si una las rechaza, habrá quien las reciba).

También los besos mercancía son para cada cual el suyo, aunque sean reconstrucciones de otro beso.

Silvia Parque