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jueves, 4 de diciembre de 2014

Las tortugas no tendrán frío

Hoy me siento un poco como esas mamás que le ponen suéter al niño, porque ellas tienen frío.

Las tortugas nadan en agua tibia porque se me complica regular la temperatura del acuario. El aparatito para eso no es preciso, y entre que el agua se enfríe o se entibie, prefiero que se entibie porque sé que no les gusta el frío (debería ser agua templada, un poco menos caliente de lo que está). Hasta ahí, me parece aceptable. Pero otras veces, insisto en el intento de regular la temperatura; incluso agrego agua si es necesario... y hoy no. Hoy tengo frío y me parece tan agradable su ambiente cálido...

Silvia Parque

domingo, 30 de marzo de 2014

Las tortugas y la tesis

Preparo la presentación de mi examen de grado, iniciando con una leída en voz alta de la tesis, completa, caminando de aquí para allá. Me llevo algo entre las piernas, y lo devuelvo a su lugar; es el cable del calentador automático del acuario, que como puede suponerse, movió el calentador al ser arrastrado. Pongo el cilindro en su lugar, pegado a una pared de la pecera, y noto el agua fresca. Apenas se estrenó ayer. ¿Será que ya no sirve? ¿Simplemente hay que mover el indicador de la temperatura? No tengo tiempo para eso, apenas en la primera de cinco partes del segundo de cuatro capítulos. Pero ya que he venido a escribirlo, me remuerde la conciencia y voy a averiguar.

El agua está fría. Desconecto, muevo el termostato, recoloco el objeto, vuelvo a conectar, y espero que al rato suba la temperatura, a pesar de que no está iluminado el circulito de "on".

Guardadas las proporciones, imagino que así es con los hijos: la mamá dándole forma a su proyecto creativo o laboral, y el niño se cae de la bicicleta o hay que hacerle un disfraz porque va ser un conejo en el festival de la primavera. Mi reconocimiento a esas mujeres que pueden con los hijos y las tesis, y por supuesto, a los papás apoyadores que hacen su parte y tantito más, para que las mamás de sus hijos puedan realizarse no solo como mamás.

Silvia Parque

martes, 28 de enero de 2014

Las tortugas dejaron de pelear

Las tortugas dejaron de pelear. Tengo el acuario con mucha menos agua de la que le cabe, y como explotó el calentador, ahora no están a la temperatura ideal -en cuanto el agua se pone fresca, las saco-. Concluyo que, como a veces a los niños consentidos, la comodidad les sentaba mal.

Silvia Parque

viernes, 27 de diciembre de 2013

No es que los dueños de los acuarios sean sensibleros...

La navidad no había llegado al acuario de mis tortugas, que enfrentado a unas vacaciones y a una mudanza de muebles, ha visto posponer la imprescindible limpia de lama, sin la cual no puede ser habitado. Finalmente está aquí el calentador -necesario gracias al cambio climático-, cuya ausencia servía de pretexto para no limpiar ("porque de todas formas el agua estará fría y no pueden estar en el agua fría"). Aprovechando el viaje, en la bolsa con el calentador están también, el suministro de calcio de cada tanto, un tronco viejo, y gusanitos.

Es importante que las tortugas coman alimento vivo, y las opciones suelen ser artemia o gusanos. Antes, los charales también eran opción; pero ya no. Un día, alguien con la encomienda de comprarlos, fue y vino sin lo encomendado y me anunció que estaba prohibido vender charales como comida de tortuga. Cuando intenté comprarlos yo misma, lo comprobé. El encargado de ese acuario no me cae bien ni parecía dispuesto a dar explicaciones, así que no hice preguntas. Me pareció tonto-tontísimo que mis tortugas no pudieran comer sus pecesitos, como si por vivir en casa, tuvieran que civilizarse. Discutir la legitimidad de que el ser humano, como animal omnívoro que es, mate animales de otra especie para alimentarse, puede tener sentido; ver restringida la dieta de mis tortugas por no matar charales, me pareció lo que menos, tonto-tontísimo. Pero hoy compré en el acuario de un ictiólogo que me cae bien y da explicaciones, así que pregunté por el asunto de los charales. La  SAGARPA los ha considerado en peligro de extinción, y les está protegiendo. Aunque mi experto de cabecera cree que no están en peligro, en este tema me inclino más a creerle a la dependencia de gobierno.

Silvia Parque

sábado, 15 de diciembre de 2012

Vuelve el calentador

Los calentadores de agua que se usan para las peceras, deben conectarse estando ya dentro del agua; si se han conectado antes de meterse al agua, no deben meterse al agua. O truenan. Algunos vendedores, lo advierten.

Luego de una semana sin calentador de agua, las tortugas de esta familia, vuelven a dejar de depender de que nos acordemos-podamos templarles su agüita. Seguro pasaron frío, en sus pequeños cuerpos sin termostato interior. Pero ya estamos en paz.

Silvia Parque

domingo, 11 de noviembre de 2012

Coches y calentador con termostato

Ahora hay coches que se estacionan solos, y aunque según sé no están en el mercado, también hay coches que se manejan solos. A mí me da miedo. Serían una gran opción para gente con mis habilidades espaciales, pero me da miedo.

El calentador con termostato del acuario de mis tortugas, se desconectó. Si no paso a saludarlas esta mañana, no habría notado la temperatura del agua, no habría buscado el fallo, y no habría puesto todo en orden. Me recordó lo de los coches.

Silvia Parque

domingo, 4 de noviembre de 2012

Mala madre de tortugas

Después de más de un mes de monitorear el poco apetito de las tortugas, me deshice de la preocupación, más o menos con la idea de: "ya comerán cuando tengan suficiente hambre". Esta semana, alentada por la idea de que "de todos modos no comen", hubo dos días -no seguidos- que no las alimenté.

Así se iba desarrollando mi frescura de mala madre, cuando recibo una llamada del hombre encargado de las compras de la casa, y me entero de que, según el experto consultado al comprar artemia, las tortugas no comen porque tienen frío, que les puede dar una pulmonía, y que hay que comprar el termostato que debimos comprar desde el principio.

Se han puesto contentas: otra vez nadan de un lado a otro y de arriba a abajo. En un rato tendrán gusanos de una especie que no conocen. En verdad creía que era suficiente con calentarles el agua cuando la sentíamos fresca...

Silvia Parque