He pasado por episodios de colitis; en el último, no podía usar más que uno de mis pantalones, porque ninguno me cerraba; pero tomé cartas en el asunto, y sanseacabó. Esas "cartas en el asunto" incluyeron prescindir del café durante dos semanas. Y como quien no quiere darse cuenta, he venido observando, desde que terminó la abstinencia, que sí: el café me inflama.
La buena noticia es que no pasa con todo el café. Primero pensé que era cuestión de cantidad, pero no. He puesto atención y creo que se trata del grano. [Antes de continuar, dejo anotado que el frappé tampoco me hace nada; no entiendo por qué, si la temperatura no puede ser el problema...] Según parece, el buen café se porta muy bien. Así que la entrada podría titularse "Mi vientre se ha vuelto pijo". Continuaré la investigación hasta tener mayor seguridad.
Silvia Parque