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jueves, 26 de enero de 2017

Oírla

Me encanta oír a mi hija cuando juega por su cuenta, sobre todo cuando "escribe" que es cuando habla más fuerte, marcando las vocales de la palabra.

Las cosas que dice me cuentan lo que se queda en su corazón.

Es una niña feliz que se sabe querida.

Silvia Parque

jueves, 10 de noviembre de 2016

Mi hija humana

B se mueve mucho: no para.

Cuando voy a cambiarle el pañal suele huir: la atrapo, la jalo hacia mí, escapa y huye de nuevo. Casi siempre es divertido. A veces, la cosa se pone incómoda y ya no es juego sino lucha y drama. Pero casi siempre es divertido.

Suelo preguntarle: "¿Qué eres: remolino o humana?" Ella responde "moino" y yo hago una serie de aspavientos exclamando "¡Con razón! Eso lo explica todo" o "¡Nooo! ¡Una hija remolino! ¿Ahora qué hago?" Entonces ella dice, salvando el día: "¡mana!" y yo me llevo una mano al pecho y volteo hacia arriba, diciendo como si recuperara una herencia perdida: "¡Ah! Menos mal, una hija humana".

Esto cada día, en su montón de variantes, me da un gusto bien grande; me hace feliz.

Silvia Parque

martes, 18 de octubre de 2016

Conociendo a mi hija: año y medio

La relación de B con todo ha cambiado.

Tiene que ver con algo en su conciencia que se expresa en el uso de pronombres (primera y segunda persona) y en el reconocimiento de su nombre. Hace mucho sabe que nos referimos a ella cuando decimos "B" y había repetido la palabra alguna vez; pero ahora la dice con frecuencia, claramente identificándose y señalando pertenencia. Incluso, reconoce la palabra escrita: cómo dice y que es su nombre.

No fomentamos especialmente su alfabetización, pero ella elige, muchas veces, largos ratos, estar con sus libretas, revistas y libros. Ha llegado al crucial primer paso de la escritura (hacer trazos que "quieren decir" algo) y con ello siento que se revela más de quién es... por supuesto, la palabra fue "B".

Que elija le hace un lugar y nosotros contemplamos cómo lo ocupa. Con la ropa, varias veces la visto "sin consultarle", para volver a vestirla unos minutos después porque ha ido por lo que quiere ponerse. Entre todo lo que dice, brillan las palabras que abren camino a su voluntad, como "quiero".

Silvia Parque

jueves, 22 de septiembre de 2016

B y el "hola" y "adiós"

B no tiene interés en saludar ni en despedirse. Tanto su papá como yo, la saludamos y nos despedimos de ella, y nos saludamos y despedimos entre nosotros, delante de ella. Dice "¡hola!" cantarinamente cuando jugamos, si "aparece" detrás de mí, por ejemplo; pero solo un par de veces lo ha dicho al despertar, por la mañana. No hemos insistido; nunca insisto en lo que no es indispensable: respeto su ritmo; pero con casi un año y medio, creo que vendrá bien que practiquemos este básico social.

Silvia Parque

viernes, 19 de agosto de 2016

B habla

Amo oír hablar a B. Nos comunicamos más y mejor; sin embargo, dice tantas cosas que justamente por eso, hay algunas que no entiendo: es que antes conocía todas las palabras de su repertorio, pero como ahora puede decir cualquier cosa, a veces no estoy segura de qué ha dicho.

Como conté antes, hay palabras que dice correctamente, y otras que dice a su manera. Aunque mi consigna es decirlas yo correctamente, el hecho de que es casi la única persona con la que convivo, me influye y a veces digo cosas como: "¿Quieres más manné?" Me corrijo de inmediato, pero vuelve a ocurrir. Hace días pensé, emocionada: "¡Ya lo dijo bien! ¡Dijo guabaya!" Es de las palabras alteradas que más me ha pegado.

El otro día, hablaba con su papá de que no dice la "i"; yo decía que no había servido que le digo que el ratón hace "i-i-i"; que me imita con un sonido a su modo, que blablabá. Ella estaba en lo suyo. Volteó y soltó con toda claridad: "i-i-i". No el sonido agudo caricatura de ratón, sino una perfecta "i" repetida tres o cuatro veces. No ha vuelto a decirlo, pero ahora sé que puede. Tampoco dice la "ch"; la sustituye por "ck", así que dice "ecke" por "leche". En realidad, creo que no dice la mayoría de las letras. Lo asombroso es que se las arregla para decir todo con los sonidos de su repertorio.

Silvia Parque

domingo, 24 de julio de 2016

Por si van a hablar con mi hija

B empieza a formar frases: un artículo y un sustantivo. Dice algunas palabras con total claridad. Otras las dice como típicamente se esperaría de un bebé; por ejemplo: "Mayra" es "Maya". También utiliza un mismo significante para todo un campo semántico: "popó" es "popó", pero también refiere "pipí", "pañal", "toallitas", "bote de basura para los pañales". Lo más simpático es oírle las palabras que ha hecho a su modo, creo que abstrayendo-sintetizando. Por si alguien necesita comunicarse con ella, aquí algunas aclaraciones:

Manné.- manzana
Plato.- plátano
Popó.- hipopótamo
Pate.- tomate
Obbo.- ombligo

Silvia Parque

jueves, 30 de junio de 2016

Los soles


Me da un gusto especial ver a B con sus libros porque he tenido una relación amorosa con los libros toda la vida.

Hace unos días, tomé "¡Todo bien! El pez payaso" y empecé a leer. Ella fue por su pez payaso y me lo mostró. Ya lo había hecho antes, pero no deja de encantarme. Luego -como siempre-, buscó la página donde aparece el sol y lo señaló; yo dije: "el sol", y ella fue por su otro libro, encontró el dibujo de un sol y me lo mostró. Me sorprendió porque las imágenes no se parecen.

Silvia Parque

martes, 29 de marzo de 2016

Un montón de primeras veces

En las últimas semanas, B nos ha regalado un montón de primeras veces, y el gusto de ver cómo algunos de sus logros dejan de ser un evento.

Lo que más me ha maravillado es que ha dicho "gracias" cuando venía al caso, por sí misma, sin que le dijéramos que lo dijera: un "áchas" que no se ha repetido, pero al que no había necesidad de traducir: un "gracias" claro de lo lindo. Dice cosas que vienen al caso, a cada rato; pero entiendo que el mundo creerá que es nuestra imaginación de padres admiradores; sin embargo, en esta ocasión cualquiera lo habría entendido. Nunca de los nuncas ha emitido sonido alguno cuando le pido que diga "gracias"; pero salió, así como así.

También aplaude cuando quiere. Aplaudía hace rato, pero con nosotros, porque nosotros aplaudíamos; sobre todo: toma las manos mías o las de su papá, y las hace aplaudir. Pero ahora también lo hace por sí misma, de puro gusto.

Como podrá notarse: el que haga por sí misma me impresiona. Y para cosas impresionantes: verla ponerse de pie y dar un pasito. No se ha repetido, pero no ha dejado de intentarlo. Su cuerpo está en otra etapa... No quería que la pusiera en su carriola, en la entrada del mini-supermercado, y el guardia de seguridad sugirió que la sentara en uno de los carritos de compra. ¡No se me habría ocurrido! En mi mente, no son para bebés, y yo tengo una bebé. Pero ella se sienta perfectamente. Además, esos carritos tienen cinturón de seguridad, así que lo hicimos y le encantó... y me encantó verla.

Hemos dejado de usar la hamaca de la tina de baño -la que se usa para que los bebés no resbalen-. También ha tenido que desaparecer la parte "cuna" de la cuna-corral, porque si la dejamos más tiempo, habría sido capaz de salirse de ahí. Empieza a usar la cuchara... Hoy, por primera vez ha querido que la baje de los brazos: nunca había pasado, y pasó tres veces hoy...

Silvia Parque

sábado, 26 de septiembre de 2015

B no habla

Cuando ya había entendido las señales de B, que eran básicamente para decir "tengo hambre" y "tengo aire en la panza", creció y cambió. Ahora es más compleja, tiene más señales y más cosas por decir. Cuando no le entiendo, le digo que lo lamento, que "no viene con subtítulos".

No tengo prisa por que crezca, al contrario, me parece que crece demasiado rápido; pero sé que será genial cuando pueda hablar, y nos comuniquemos. Entonces, por supuesto, aparecerá el desacuerdo.

Silvia Parque