"Por eso están como están", "si yo hubiera hecho una escena de esas...", "antes, nunca se veía algo así". "Con una mirada entendían". ¡¿Pero si estamos hablando del mismo planeta?! ¿Del mismo país? Porque esas generaciones "bien educadas" dejan mucho, muchísimo qué desear en cuánto a cómo se portan como personas adultas, cómo manejan sus relaciones y cómo hacen funcionar al mundo; de hecho, bastantes personas se portan como la mierda, ensuciando todo. Si estás tan bien con todas las nalgadas a tiempo que te dieron y con todos los gritos y castigos que eran justos y necesarios, ¿cómo es que no hay compasión ni empatía en tu mirada de un cuadro en el que evidentemente hay un adulto pasándola mal y un niño pasándola terrible? Si estás tan bien, ¿cómo es que descalificas desde la tentativa de un modo respetuoso y amoroso de tratar a alguien? ¡Alguien que además es un niño! Creo que aparte de todo lo que no sabes de los demás, no sabes ni cómo estás, porque alguien que está "muy bien" tiene interés en relacionarse de la mejor manera con las personas, incluyendo a las personas que son niños y niñas no apacibles ni dóciles. Y por cierto, no pone en primer lugar que la criatura represente bien el papel de gente civilizada, ni que el jaleo desaparezca para no sentir molestia: lo que pone en primer lugar es el malestar por el que está pasando. ¡Claro que a todos nos fastidian los gritos y los llantos! Pero, ¿cómo para que no puedas controlarte? A ver quién necesita mejor educación...
Esto no va para las personas que, en general, critican a los papás que hacen o dejan de hacer, mucho menos a los que se quejan porque son afectados por cachorros humanos sueltos en lugares públicos -faltaría más-. Tampoco va para quienes están convencidos de que gritar o castigar son "males necesarios", incluidos manazos y otras cosas. La cosa es contra la soberbia: ese veneno que no te deja ver que tus supuestos son nada más eso y que lo más seguro es que haya cosas que no sabes. Ni siquiera es contra el postureo de quien quiere arreglar el mundo, a veces hasta ingenuo. Es contra la vileza (a veces la soberbia da ese fruto).
Silvia Parque
