Al parecer, siempre que B está quieta y en silencio, está comiendo algo no comestible; si el silencio se extiende un ratito, está comiendo algo sucio (entre más se extienda el silencio, más sucio lo que eligió). Tiene predilección por el papel y las suelas de los zapatos. Ya quité el papel de su universo visual, y me hago el hábito de mantener la recámara cerrada, y no dejar zapatos fuera de la recámara; pero da un poco de miedo pensar, entonces, qué va a encontrar para meterse a la boca...
Silvia Parque