- Ha llegado de nuevo la temporada de moscas. Y no queremos moscas donde hay bebés. Ni moscas, ni arañitas, ni todos los otros especímenes que compartían nuestra casa; las políticas han cambiado.
- Tía Rosa consigue el sabor a chabacano, mezclando el sabor de otras frutas; no recuerdo cuáles y tiré el empaque de mis galletitas, así que tal vez no vuelva a saberlo hasta que alguien en un video de Youtube haga "sabor chabacano".
- El Centro de Salud que me corresponde no tenía la vacuna de refuerzo contra la hepatitis B cuando mi B fue llevada a pincharse. Todo un tema el del "movimiento antivacunas"; por aquí todavía no es moda y espero no llegue a serlo. Pero sí leí y pensé, antes de llevar a la niña a vacunar; no fue algo que diera por sentado.
- Si yo tuviera una empleada doméstica, la bendeciría a ella, a su casa y a diez generaciones de su familia. Va subiendo en la jerarquía de prioridades, en la lista de "cuando se pueda".
Pretendía volver a la normalidad bloguera a partir de ayer, pero irá siendo en la semana.
Silvia Parque