martes, 2 de febrero de 2016

De una vez

Algunos viejos se vuelven desfachatados, no porque ya estén chocheando, sino porque han perdido el interés en guardar formas, la vergüenza por no guardarlas, y el miedo a lo que podría pasar por no haberlas guardado. Yo creo que cuando el tiempo que tienes por delante es mucho menos que el tiempo que ya has vivido, mandas al diablo el "qué dirán".

Podemos ahorrarnos unas décadas, y empezar desde la mediana edad.

Silvia Parque

No todo es para todos

Cuando estaba en el bachilleres, recibimos la visita de un par de policías que fueron a invitarnos a ingresar a la Academia para convertirnos en uno o una más de ellos. Era una mujer que habló un poco, y un hombre que habló con verdadera energía. Lo más relevante de su discurso fue una parte en la que mencionó -con sus palabras- que era genial entrar al barrio y que los demás le vieran a uno uniformado y con la pistola; quiso decir: "siendo alguien", "alguien con poder", "alguien con autoridad". Lo decía de un modo alegre y simple, nada que ver con poses de El padrino; más bien podría haber emulado a Cantinflas. Se trataba de una persona sencilla que había resuelto su vida con el salario que podía tener en un trabajo que implicaba riesgo y desgaste físico. No era una opción conveniente para mi grupo de compañeros; sé que no, al menos para los compañeros con los que yo me relacionaba. Pero había sido bueno para él.

A veces te ofrecen algo que no te conviene; algo que es bueno para otros, pero no para ti. Siempre me ha llamado la atención como no todo es para todos.

Silvia Parque

lunes, 1 de febrero de 2016

Lo que oímos

Creo que lo que vemos y oímos se convierte en insumo para formar reacciones. Las canciones son poderosas en ese sentido, porque se aprenden prácticamente sin querer: se meten por sí misma en nuestras esctructuras de pensamiento, y se acomodan solitas. A mí, en momentos de crisis, suelen venirme a la mente versos de canciones de alabanza, porque las oigo con frecuencia.

Silvia Parque