lunes, 2 de septiembre de 2013

Niños "elocuentes"


No aplaudo los apasionados discursos de niños o niñas tratando temas que no son propios de su edad. Hace poco fue viral un video donde un niño pequeño exponía su postura de no matar ningún animal para comer. Acabo de ver un video con una niña mayor arengando contra un político. Me parece mal, para empezar, que los niños sean tan mostrados -en el tenor de la "exhibición"-. Además, ¿de verdad alguien cree que son discursos de ellos?

No digo que los niños sean muñecos de ventrílocuo. En el caso del niño pequeño compungido por los pobres animalitos que mueren para alimentar seres humanos: está verdaderamente compungido. En el caso de la niña mayor, claro que creo que pueda armar una arenga por sí misma. Pero el hilo argumental, en ambos casos, no creo que les sea propio y me parece molesto que se presente como si lo fuera, como tratando de decir: "a esto llega una personita con sensibilidad", "está tan claro que hasta un niñito puede entenderlo", "sin prejuicios, todos llegaríamos a esta conclusión".

Silvia Parque

domingo, 1 de septiembre de 2013

Hablar en público

A veces hablo en público. No a cada rato ni a grandes audiencias. Gracias a que he sido docente, no siento miedo cuando voy a hacerlo; pero tampoco es como dar una clase, así que a la mera hora, mi voz no tiene la proyección que desearía y me descubro en actitud defensiva.

Para mucha gente, hablar en público es imposible. Para otros es cualquier cosa. Yo creo que la práctica hace al maestro; pero lo que puede ser un camino largo de experiencia tras experiencia, se puede abreviar aprendiendo de quien sepa hacerlo bien.

Silvia Parque

Ejercicio: día 1

Hoy me obsequié veinte minutos de ejercicio -cronometrados-.

Vuelvo a hacer ejercicio porque le hace falta a mi figura, a mi circulación, a mi digestión y a mi nivel de energía. Además, aunque poco, ya se me antojaba. Me gustaría ir al gimnasio, pero no tiene caso ir sin condición física y con el alto riesgo de abandonar la misión a la segunda semana.

El ejercicio revitaliza. A mi cuerpo le hace sentir que está bien sostenido por sí mismo, que tiene fuerza para moverse, y que es... algo así como "ligero". 

Como sucede con cualquier hábito, es necesario hacerlo posible para las condiciones de vida que se tienen, y no para unas ideales o imaginarias. Traté durante un par de meses de hacer ejercicio por la mañana, pero por la mañana quiero con demasiadas ganas, unos minutos más de sueño. Si lo dejo para la noche estoy muy cansada, o algo se atraviesa y lo impide.

Hago nada más algo de calistenia y abdominales. Para mí lo aeróbico siempre fue un sufrimiento, y hace como un año tuve la confirmación médica de que no estoy hecha para eso. Después, dentro de unos meses, podría volver a nadar, o probar con uno de esos tipos de yoga en los que dicen que sudas como si hubieras corrido bajo el sol. 

Por lo pronto, como estrategia para motivarme, iré publicando cuántos días cumplo con mi propósito de movimiento.

Silvia Parque