Ante las noticias de padres que dejaron a sus bebés en el auto, deberíamos distinguir entre la negligencia criminal y el simple descuido, por la intención, el contexto y la circunstancia, y no por la gravedad del efecto. Recuerdo que hace años, se supo de una pareja que dejó a su bebé en el coche, en el estacionamiento de un cine, para ver la película. El año pasado circuló la nota de una pareja en España, que también dejó a su bebé en el coche, pero en el estacionamiento de un casino, supuestamente para ir al baño, pero en realidad para ir a jugar. Aunque no se puede juzgar con la información de unas cuantas notas de un par de sitios de noticias, yo dudo seriamente que haya que dejar a esos papás, llevarse a los niños rescatados, sin siquiera mediar intervención educativa. En cambio, hay historias mucho más increíbles que poniendo atención son totalmente verosímiles, y que pueden llevar a que un niño pequeño se quede encerrado en un coche, por horas, sin que los papás tuvieran en mente algo como "que se aguante y espere: un poco de deshidratación no le hace mal a nadie".
Hace unos meses, cuando machuqué el dedo de B, recibí comentarios empáticos y solidarios, y otras mujeres me compartieron sus experiencias del tipo: "se cayó de la cama", "se volteó la carreola", "lo arañé jugando". Esas cosas pasan, y sin embargo, parece que hay una "magnitud del evento" en la que ya no se dispensa el descuido, pero en esencia es lo mismo: un error. Ahora: en el caso del mensaje de la página, parece que alude a un tip que ha circulado, para no olvidar que llevas al niño en el coche, es decir: para no cometer el error. Esos que a su criterio no deberían ser padres, están tratando de no cometer el error. Yo voto por la misericordia.
Silvia Parque