Vendí
Avon cuando era jovencita. Básicamente, le vendía a mi mamá... el caso es que en la reunión de capacitación, me contaron que el señor que inició el negocio -
AQUÍ me vuelvo a enterar que es David McConnell- originalmente vendía libros, y para vender más, preparó unos perfumitos que obsequiaba en las compras. A las mujeres les interesaba más el perfume que el libro, y de ahí en adelante...
Tengo presente el tema del regalo "en-la-compra-de", porque hoy recibí pilón sobre un regalo estupendo.
Por mi casa hay muchos negocios de pollo preparado. En donde compro, hay pollo asado, rostizado, y en barbacoa; las tres opciones son buenas, pero en esta familia se elige la última, porque con esa opción, el paquete incluye nopales y consomé, y su consomé está buenísimo. Como en mi cocina, lo usual es preparar sopa de sobre de la que está lista en diez minutos, el dichoso consomé es una dicha. Así que la elección se hace por el regalo. ¡Y hoy la ración fue del doble de lo usual!
Los que venden cursos por internet, regalan alguna clase de documento, casi siempre un e-book, sobre el tema del que conocen. Ahora he visto que hay autores/editoriales -de los que venden en línea-, que permiten la lectura de las primeras páginas de sus libros, a ver si el lector se interesa y compra. ¡Como las probaditas de queso y demás, en el supermercado! Me parece estupendo.
Silvia Parque