La primera mordida es más que muy buena; sobre el pan de abajo hay un original y delicioso preparado con champiñones. El queso está buenísimo y su sabor parece cubrirlo todo. Como con ganas y con gusto.
Estoy satisfecha más o menos a la mitad de la hamburguesa, así que decido partir el pan de arriba transversalmente, para dejarlo delgado y comer menos harina. Entonces descubro un enorme jardín de hongos azules. No ricos hongos como los champiñones, sino olorosos hongos de que la vida se abre paso en el pan viejo.
Silvia Parque