Hoy, miles se quedaron sin poder gritar al Presidente "¡Fuera!", porque no se les permitió acceder a un Zócalo "rellenado" con acarreados.
Sin embargo, incluso así...
Los presidentes envejecen durante su sexenio, más de lo que las personas comúnmente envejecen en seis años; pero el caso de Peña es singular: no se ve más viejo, sino demacrado. Hoy además se veía tenso, inseguro. Qué malo ser él.
Silvia Parque