Lavar las manos con un poco de shampoo para el cabello, y un puño de azúcar, las exfolia y las deja con una suavidad maravillosa. Pero no me conviene ir a conseguir aceite de esto, de lo otro y de lo de más allá, para hacer una menjurje que hidrate y nutra mi cabello. Aunque sea mejor que los productos del mercado, aunque aparentemente salga más barato, habría que pensar en el costo de ir a buscar las cosas y el rato de ponerme a hacerlo. Eventualmente, podría tener interés especial en las bondades de la opción "hecha en casa", pero casi siempre es más práctico comprar la cosa. Y yo no soy una persona práctica, pero ya suficiente complicación tiene el día a día. Otra cosa es que quiera divertirme, que me haga ilusión tener mi cosmético único: hecho por mí misma (no habrá sido probado en animales, ni nada por el estilo). Pero mire
ESTA receta para elaborar "labial casero". ¿De dónde saco cera de candelilla, aceite de ricino, aceite de uvas, vitamina E líquida y aceite esencial? ¿Y qué es el aceite
esencial? Sí entiendo que hay lugares donde los venden, pero supongo que estas recetas no van dirigidas para personas que concentramos nuestras compras en supermercados ordinarios, y las tiendas cercanas a la casa.
ACÁ empiezan asumiendo que una no puede permitirse el lujo de comprar un brillo labial, y aunque tuvieran razón, no me gusta que me saluden con esa asunción. Les daría un punto por decir que todo lo que necesitas, lo encontrarás en la farmacia. Excepto que no es cierto para muchas personas, con las farmacias que tendrán a su alrededor. Hay que comprar: manteca de cacao, manteca de coco, vitamina E líquida, y chocolate rallado. Haría una investigación de campo con las farmacias de mi colonia, pero en Querétaro, es probable que un dependiente de farmacia mire muy feo a quien le pida chocolate rallado.
Como decía al principio, hay recetas que sí convienen.
AQUÍ dice como hacer agua de rosas, fácil y rápidamente; solo se necesitan las rosas y agua mineral, poder calentar en una olla y tener un frasco de vidrio. Menciono lo de la olla y el frasco, porque a veces se olvida que además de los "ingredientes", hay que pensar en lo que se requiere para hacer y guardar. Como en una de las recetas a las que enlazo, en la que hay que tener "molde para labiales".
Yo entiendo que no soy el "público objetivo" de estas publicaciones. Van para personas que se ocupan de ofrecer a su familia, la mejor opción en
pasta de dientes sin flúor -lo que me parece tan válido como mis ocupaciones-. También sé que teniendo coche es fácil desplazarse a donde venden lo que una ande buscando, y que para alguien que sí sepa hacer mole o tamales, las instrucciones de una
receta antiarrugas, son pan comido. Pero va mi mensaje para todas las que han sentido que estas cosas están un tanto por cuanto fuera de su alcance: no están solas.
Silvia Parque