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martes, 10 de mayo de 2022

"Formas infalibles de mantenerse pobre", dice Vázquez

Soy psicóloga social: ni de chiste me subo al tren del mito del hombre que se hace a sí mismo; nunca dejo de ver las condicionantes a partir de lo histórico, cultural, social, etc. Eso no me impide creer en la libertad posible y el alcance de la actividad que parte de nuestra voluntad, capacidad, etc.

Esto como contexto del modo en que leo, cuando me doy tiempo, los correos que me llegan de Jessica Vázquez, que habla y forma en relación con el dinero. Me gusta su estilo. Me gusta cómo piensa. Me es útil lo que comparte.

Hoy leí un correo en el que puso como asunto: "28 formas para ser pobre". Comparte una lista, que tradujo de un señor Hormozi, que a su vez se basa en un Charlie Munger. A mí no me interesa como para ir a las fuentes. Incluye cosas como gastar más de lo que se gana, que no por ser evidentes deja de ser necesario que se mencionen y se pongan sobre la mesa. Yo me he quedado con: "Evita trabajar en lo que importa más". Esa fue mi pedrada.

Silvia Parque

martes, 26 de febrero de 2013

2000 millones de pesos

A mí me gusta el dinero. Conozco las buenas razones por las que no le gusta a otras personas. A mí sí; me gustan las monedas, los billetes (las tarjetas, los cheques...) y me gusta poder hacer y poder tener cosas que pueden hacerse y tenerse con dinero. Durante muchos años no le puse atención; ahora sí: le doy la bienvenida.

Sé que casi cualquier acto económico, en tanto participa de un sistema injusto, participa también en el mantenimiento de las condiciones injustas que caracterizan al sistema. Acepto participar. Tomo rutas de acción según mis principios.

Así que me gusta el dinero. Me pongo agradable y muy tolerante cuando mi marido se adinera; me resultan simpáticas sus dejadeces y acertadas sus propuestas. No me lo propongo: me sucede es una cuestión sexual, tal vez. El dinero de los demás no me impresiona, tal vez porque nunca he sentido que algo esté fuera de mi alcance.

Precisamente sobre el dinero de los demás, me parece que, tal como está organizado el mundo, tener muchísimo dinero es sospechoso. Claro que la apreciación de la cantidad de dinero que tenga o maneje otra persona, depende de la posición del observador; pero algunos "muchísimos" de algunos pueden estar lastimando a una sociedad entera.

Silvia Parque