Parte de mi no-atracción hacia Disney-el-parque deriva de que no me atraen los parques de diversiones, y me atraen muy poco los parques temáticos. Las crónicas de visitas a Disney me parecen más maravilladas que maravillosas; de cualquier manera reconozco el mérito de quienes hacen su trabajo ahí. No es que no vaya a quedarme con la boca abierta ante las cosas fantásticas y que no me hagan sonreír los muchos colores... tampoco es que haya leído Cómo leer al Pato Donald, porque eso fue en la universidad... ni es que me fastidie la idea de hacer filas larguísimas, como he oído que se hacen; ni que me parezca caro, porque no tengo idea de cuánto se cobre. Nada más no me atrae.
Silvia Parque