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sábado, 12 de septiembre de 2015

Ni a quién echarle la culpa

Perdí mi tarjeta de débito. No sé dónde, no se cómo. Cuando llamé para cancelarla pregunté por los últimos movimientos, y ya habían sacado dinero y pagado con ella; extraña y afortunadamente, solo una parte del dinero, y solo una cuenta "pequeña". Fui al banco hoy a recoger el nuevo plástico y a retirar efectivo; a una sucursal que me queda lejos porque no todas abren en sábado; pero no me pueden dar otra tarjeta sin identificación oficial, y hace meses perdí la única que tenía. Ahora tendré que ir a una sucursal que me queda más lejos, y hasta el lunes. Frente al banco, sin tarjeta y sin más efectivo que $30, compre unos tacos de canasta y me quedé con lo suficiente para un pasaje de camión. Taco en mano, subí a una ruta "7", para descubrir casi de inmediato que no era la "7" que viene a mi casa. Caminé y caminé y caminé, hasta la casa de una amiga que junto con su mamá, es la encarnación del buen samaritano. Ellas financiaron mi viaje de regreso, y aquí estoy, cansada como si hubiera trabajado doce horas seguidas, apenas a las 13:42.

Cómo me gustaría, para variar, culpar a alguien de esto. Si bien la persona que haya aprovechado mi tarjeta hizo algo indebido: yo la perdí, yo no repuse a tiempo mi identificación, yo me arriesgué a quedarme con poco dinero en la calle, y yo me equivoqué de ruta. Qué se le va a hacer.

Silvia Parque

miércoles, 31 de julio de 2013

Mi gusto es

Después de un descanso posterior a la temporada de "Échame a mi la culpa", se ha instalado "Mi gusto es". Lamentablemente, de esta canción nada más sé tres líneas -no es que tenga muchas más-.

Al menos no es una tonada que me disguste, que también ocurre que se "metan" de esas.


Silvia Parque

miércoles, 8 de mayo de 2013

Día de trámites

Amaneció sin que me hubiera informado sobre qué exactamente tocaba hacer, con quién y dónde; pero enciendo la lap, pongo manos al teclado y, como siempre, resulta más sencillo de lo que suponía. Es que le huyo al tema porque tiene múltiple implicaciones. Ya hace cuatro años terminé la Maestría, y se supone que el título se obtiene unos meses después. Así le huí a terminar la tesis... cuando la retomé: la terminé: rápido, casi sin dolor; el problema fue que me senté muchas veces a hacerla, antes de sentarme y hacerla.

Embolso todos los papeles que tengo, por si alguno se ofrece, y llevo dinero, también por si acaso. El camino es camino de pensar; bajo del autobús en la misma parada donde bajé y subí muchas veces cuando cursaba la Maestría, y me acuerdo... tengo "échame a mí la culpa" en la cabeza. Imprimo formatos y un diagrama de flujo del trámite, que habría convenido revisar antes de salir de la casa.

Voy a las oficinas correspondientes. Todas -todas son mujeres- son amables. Mis formatos y mi diagrama de flujo no están actualizados. La lista de documentos para el expediente no es terrorífica. Siguen las ventanillas del dinero. Puedo saltarme un papel que sería complicado conseguir. La cantidad no es catastrófica. Dios proveerá. [Pienso en opciones para que mi  mamá no sea la representante de Dios que provea eso.] Gestiono un descuento. ¿Mi carta debería sonar "realmente necesitada"? Me decido por la verdad objetiva: gano tanto, el pago es de tanto y me faltan más pagos. Reconozco al hombre sonriente: lo acabo de ver en una foto. "¿Usted es el Director? Qué suerte encontrarlo, vengo a traerle una carta". La secretaria le explica. Yo le explico. Él comenta, lee, pregunta por mi promedio. "Podemos apoyarte con..." No puedo estar más contenta.

Voy al centro de cómputo y corrijo dos cosas en la lista de referencias de la tesis; calculo si conviene ir a imprimirla o primero pasar con mi Directora de tesis. Mi Directora escucha la síntesis de mis complicaciones amorosas, me da sus saberes, me da su firma, me dice dónde/cuándo encontrar a una de las sinodales; voy a buscar a otra...

Después de la comida, toca otro campus para recoger el certificado de comprensión de textos; pretendía estudiar mis líneas -de la obra de teatro- en el camino, pero estoy procesando sentimientos, y en menos de lo que me doy cuenta, llego. Me falta un papel. Me indican dónde puedo imprimir. Lo saco del correo. Listo. Sería bueno tomar un curso de inglés... Pienso en si el sol se siente más donde está más despoblado, por alguna otra razón que por la falta de sombra... Una jovencita me indica cómo llegar a la parada de autobús: hay que pasar por un puente enorme. Lo intento. Entre el riesgo real de la carretera y la impresión de riesgo que me da el puente, prefiero el riesgo real.

Silvia Parque

jueves, 3 de enero de 2013

Decidir

Puedes buscar más información, puedes buscar asesoría, puedes buscar más información y más asesoría; puedes incluso buscar consejo. Luego, tienes que tomar una decisión.

No es "a fuerza"; puedes dejarte llevar a donde vaya la corriente, pero hasta eso implica una decisión. Casi siempre resulta de mayor conveniencia estar consciente de cuál decisión, por qué y para qué.

Silvia Parque

domingo, 26 de agosto de 2012

Banda sonora

Ni falta que hacen los tequilitas, basta con poner a Rocío Durcal:
Llena estoy de razones pa' despreciarte / y sin embargo quiero que seas feliz /Y allá en el otro mundo / en vez de infierno encuentres gloria / y que una nube de tu memoria me borre a mí / Dile al que te pregunte que no te quise / dile que te engañaba, que fui lo peor / Échame a mí la culpa de lo que pasa / cúbrete tú la espalda con mi dolor.
Échame a mí la culpa, José Ángel Espiniza, Ferrusquilla

Silvia Parque

jueves, 19 de julio de 2012

"y sin embargo quiero que seas feliz"

Ya se había ido "Échame a mí la culpa". Caminaba, casi llegando a mi casa. Y súbitamente, entendí.

Sabía que no quería dedicársela a uno u otro de los que podrían entenderse como apropiados destinatarios para una dedicación... no la había escuchado en ningún sitio como para guardarla en modo de eco... si de verdad no era para nadie, ¿por qué la tenía en mente? Yo creo que todo lo que una atiende, es un mensaje. Pero se fue de mi cabeza. Fui y vine. Hice. Etcétera.

Así que se había ido. Entonces, ayer supe: era para mí.

Silvia Parque

martes, 10 de julio de 2012

Para nadie en particular

Cumplo un mes con "Échame a mi la culpa" en la cabeza.

"Llena estoy de razones pa' despreciarte y sin embargo quiero que seas feliz".

Creo que es una versión libre de la versión que hace Rocío Durcal.

Silvia Parque