lunes, 2 de mayo de 2022

Ni tan tan ni muy muy

El papá de B y yo estamos de acuerdo en las cosas importantes, pero tenemos estilos muy diferentes. 

Hace unos días, preparé unas papas fritas en cuadritos, las dejé reposar unos minutos, las serví a B y se quemó. Hay un sillón cerca de la mesa: corrió a echarse ahí a renegar-medio llorar. Yo seguía en la cocina. El papá, que estaba en la mesa junto a ella, exclamó que se quemó, llamando mi atención hacia la criatura en el sillón. Yo la vi, le dije a ella que lo lamentaba y alguna cosa cariñosa, pero no me acerqué: seguí con lo que estaba haciendo. Él repitió que se quemó, como si yo no hubiera entendido y le aclaré que me daba cuenta de lo que estaba pasando. Él ya estaba junto a la niña, que expresaba su malestar con movimientos y a él le cayó encima una pierna, en algo así como una patada que no pretendía ser patada, solo era una niña desahogándose. 

Para no describir acto por acto, palabra por palabra, resumiré que él piensa que es necesario acercarnos y acompañar con proximidad física el malestar, contener y consolar ahí junto. Yo pienso que, dado que no pudo ser una quemadura grave, hay que expresarle "condolencias" y dejarle desahogarse por su cuenta. 

Es representativo de cómo vemos y hacemos. Cuando B no come, lo cual es raro pero llega a ocurrir, él busca qué otra cosa darle y repasa lo que pudo hacer para que sí comiera. Yo pienso que ya comerá cuando tenga hambre, no se va a desnutrir por una vez, dos o tres que no coma. 

Silvia Parque

13 comentarios:

  1. Educar a dos manos, a dos personas muy diferentes es muy complicado.

    Un abrazo

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  2. Puede serlo. Para nosotros lo ha sido en diferentes momentos; pero ahorita mismo no nos complica porque dejamos que la otra persona sea como es :)

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  3. Ufff un tema muy delicado.
    Una por que no he tenido la fortuna de ser padre.
    Y dos, cada persona es un mundo...
    Difícil decisión...
    Al final, hagas lo que hagas como madre será cuestionado, pero solo tu sabes que es lo mejor...
    No quiero entrar en detalles, pero difícil....


    Abrazo

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  4. Yo no soy el más indicado para hablar, porque no tengo hijos, pero pienso rotundamente como tú. Lo de llevar a los niños entre algodones no creo que sea lo más aconsejable, porque luego no están preparados para enfrentarse a la vida. En mi familia —porque así lo pensaban mis padres y porque éramos siete hermanos— solo se hacía una comida distinta para aquél que estaba enfermo. Mi madre me hizo dos favores: no agobiarme con lo que yo creía que no me gustaba y hacérmelo probar en pequeñas dosis. En muchas ocasiones, eso que no te gustaba sin haberlo probado, se convertía en una de tus comidas favoritas. Mi hermano siempre dice que a los niños hay que educarlos como a los perros. Si no les llamas levemente la atención la primera vez que te ponen las patas encima, si cuando lo han hecho mil veces quieres que no lo hagan será imposible conseguirlo si no les castigas severamente. Añade que ese castigo debería ser para el educador. He de decir que yo pensaba que cuando mi hermano tuviera un hijo no sería capaz de ser consecuente con su teoría y he de añadir que el hijo de mi hermano fue —porque ya es mayor— uno de los niños mejor educados que he conocido.
    Vaya rollo te he metido.
    Un abrazo.

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    1. Yo creo que la sobreprotección me da repelús porque yo fui sobreprotegida; en cambio, el papá de B tuvo una crianza a la vez rígida y de descuido, entonces hacemos lo contrario de lo que tuvimos XD
      Estoy de acuerdo con tu hermano en que los que merecen reprimenda y castigo son los papás de niños mayores que no han sido enseñados a respetar.
      Un abrazo con cariño.

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  5. La educación no es tarea fácil y no, no hay un manual de instrucciones, dejaos llevar por la lógica y procurad llegar a acuerdos, más que nada porque los críos son muy listos y dónde vean una grieta, se lanzan de cabeza a obtener beneficios.

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    1. Nada fácil: yo creo que es lo más difícil del mundo. Un niñito es como cemento fresco en el que quedan imprsas nuestras meteduras de pata :S

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  6. Es un aprendizaje en conjunto, los hijos, los padres.
    Lo importante es conversar, amar y disfrutar juntos, como tú dices, ni tan tan ni muy muy. Ojalá que se puedan ir complementado cada vez más.
    Besos a B.

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    1. Gracias, Ojo humano. Así lo creo... Un aprendizaje gradual que nunca termina... Apenas sabemos qué hacer con esos bebés cuando ya son niños, qué hacer con esos niños cuando ya son adolescentes, y así toda la vida XD

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    2. Ayer celebré el día de la madre con la visita de mi hijo menor, joven, guapo y soltero. Tenemos grandes diferencias de índole diversa, pero hemos aprendido a sentarnos en la mesa y escucharnos con respeto. Es todo un aprendizaje hasta hoy.

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    3. ¡Ya lo creo! Qué bonito que haya ido y se hayan dado el momento :) :) ¡Feliz día de la madre!

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