viernes, 30 de septiembre de 2016

No se vaya a hacer millonario el que vende chicles

Encuentro de lo más miserable la preocupación* y la indignación por el ingreso económico de las personas que viven o trabajan en situación de calle. También la entiendo. Muchas personas han pasado necesidad hasta el punto en que no solo se les atrofia la posibilidad de ser desprendidos, sino que llegan a generar envidia por los pesos que acumule alguien a quien consideran fuera del camino convencional, no esforzado o inferior a ellos; sobre todo cuando se juntan las tres características.

* Me refiero a preocupación por los "elevados ingresos".

Silvia Parque

jueves, 29 de septiembre de 2016

Cumpleaños feliz

Ayer cumplí años. Ya me queda más cerca el cumpleaños 40 que el 30, lo cual me parece extraño.

Fue un cumpleaños diferente, sobre todo porque pasé el día trabajando, contenta de estar trabajando. En cada actividad laboral, en cuanto dejó de tratarse de jugar, dejó de gustarme "trabajar"; pero viví una revolución los últimos días y ahora es diferente. Eso es materia para otra entrada...

No hubo pastel de cumpleaños. Me compré helado de galleta. El mejor del mundo, que es, increíblemente, el de la marca propia de Aurrerá. Cené quesadillas fritas de enfrente de mi casa: dos, para no quedarme con ganas de más luego de compartir un poco con B.

Estábamos justo terminando la cena, cuando llamó mi hermana para que me felicitara mi sobrina. Amé hablar con ellas por videollamada y que las niñas se vieran.

Todo tranquilo. El papá de B la llevó a pasear para darme un rato de calma. Me di gusto comprando un organizador. Vi una película en la noche. Todo bien. Y me gusta eso: tranquilo, con gustos, bien.

Espero que así siga.

Silvia Parque

sábado, 24 de septiembre de 2016

Notas sobre lo increíble que me ha vuelto mi hija

- Mi comida siempre es mucho más atractiva que la suya, aunque sea otra porción del mismo alimento, tomada exactamente del mismo recipiente.

- Mi presencia es imprescindible en caso de crisis, que puede desatarse por el hecho de haber desaparecido de su vista, aunque inmediatamente antes haya estado ocupada por su cuenta, sin mí.

Silvia Parque

jueves, 22 de septiembre de 2016

B y el "hola" y "adiós"

B no tiene interés en saludar ni en despedirse. Tanto su papá como yo, la saludamos y nos despedimos de ella, y nos saludamos y despedimos entre nosotros, delante de ella. Dice "¡hola!" cantarinamente cuando jugamos, si "aparece" detrás de mí, por ejemplo; pero solo un par de veces lo ha dicho al despertar, por la mañana. No hemos insistido; nunca insisto en lo que no es indispensable: respeto su ritmo; pero con casi un año y medio, creo que vendrá bien que practiquemos este básico social.

Silvia Parque

martes, 20 de septiembre de 2016

Encantada, de nuevo

Tuve lindos momentos cuando era niña. Pero la niñez me resultó cargada de tensión, tal vez porque sentía mi vulnerabilidad. Afortunadamente, crecí. Empecé a sentirme bien entre los diez y los once años, con el primer grupo de amigos. Luego vino la adolescencia y aunque elegí llenarla de melodrama, floreci; me encanté. Creo que entonces, siendo yo toda yo llena de mí, conocí la felicidad. Fui por la libre y poco a poco, haciéndome mayor entre el júbilo y el goce, las cosas se pusieron complicadas. Yo era feliz, pero empezaron los peros. Me gusto la edad adulta, pero... Tuve un matrimonio increíble, pero...

Y entonces, di un fruto. Me siento encantada, de nuevo. Reconociendo qué es esto que soy. Sin los compromisos identitarios de los veinte años. Dispuesta a quedar mal y equivocarme. Libre.

Silvia Parque

lunes, 19 de septiembre de 2016

Construcción de felicidad en 5 minutos

Hoy tuve un singular buen momento por la mañana, a causa de un precioso gesto amable.

Si bien hacía rato no disfrutaba una amabilidad del tipo, lo singular estuvo en su efecto: me acomodó las faltas.- Las convirtió en cosas o situaciones que no están, de un modo en el que no están en algo. ¡Y ahí estaba yo, siendo el territorio del algo

Las faltas habían estado ocupando más y más espacio, hasta ocuparme. Ahora sé que no me encontraba. No estaba buscándome, pero de pronto, me vi. Creo que había estado recordándome con nostalgia, pero ni así me daba cuenta de que no estaba. 

El caso es que eso -no el gesto amable, sino notarme- me hizo feliz. No me sentí feliz justo en ese momento: volví a la condición de felicidad. Lo noté y entonces me sentí feliz. Nada apabullante, pero ha durado todo el día; cuando se vaya el sentimiento, quedará la condición. 

Silvia Parque

sábado, 17 de septiembre de 2016

Estar, sentirse, parecer feliz

Hace más de tres años escribí "Pareces feliz". Decía que no sabía lo que hay cuando no hay felicidad.

Me estoy dando cuenta, en estos días, de que no soy feliz. Es algo nuevo. A pesar de que le he puesto harto drama a varias temporadas, casi siempre viví feliz, tal vez porque me asumí feliz. Ahora no, pero no hay problema (o no por eso); a cambio, estoy bien. De hecho, estoy llena de los contentos que trae consigo la presencia de B. Me siento feliz la mayor parte del tiempo cuando estamos juntas. Pero la felicidad es otra cosa, según lo veo; como un estado de satisfacción de un grato con vibración luminosa que es el background de todo lo demás que se experimenta... En algunos momentos se siente, en otros no: pero está. En mi caso, por el momento, no está... creo.

La canción de José Luis Rodríguez me gusta especialmente porque puedo verme en las imágenes. Pero además, es interesante escudriñar el sentimiento que provoca ver a la ex pareja viviendo como si no se le hubiera acabado el mundo, tan campante, pareciendo feliz. Hay que ser miserable -o estar muy dolido- para que no dé gusto que alguien a quien se quiere -o se quiso- parezca feliz. Pero con todo y el gusto, hay una sensación de "mira, cómo no estoy yo igual de en otra cosa, mariposa". Y eso de "nos hemos amado con todas las fuerzas [...] y todo acabó", me encanta; en el contexto de la canción pone en evidencia una especie de sorpresa ante el duelo asimétrico -llevado por uno solo de los deudos-; como que el sujeto, si no fuera maduro y educado, reclamaría que el otro no lleve luto.

Esto me hace pensar en cómo algo, por ejemplo, una relación con alguien, queda en el centro de la construcción de felicidad. Lo que debería estar en el centro de esa construcción es una misma. Ni siquiera la estima propia, sino una misma. Lo pienso después de unos días de releer y releer "Útero - 7 poemas de amor", de Alberto Vázquez (el mejor regalo que nos han hecho, a B y a mí).

Silvia Parque

viernes, 16 de septiembre de 2016

Nada más alcanza para una vida

Hoy pensé otra vez en lo poquito que dura la vida, por más que dure. No alcanza para hacer más que una vida; si te propones ser abogado y a los 40 decides que mejor serás electricista, puedes abandonar la carrera que estudiaste, aprender lo que haga falta y montar un taller; pero no puedes convertirte después en consejero matrimonial, y si lo consiguieras, no serás también repostero y marinero y astronauta e ingeniero en suelos. No alcanza para ensayar, tampoco.

Silvia Parque

jueves, 15 de septiembre de 2016

Qué malo ser Peña Nieto

Nunca sentí algo muy especial que digamos los días 15 o 16 de septiembre.  Es hasta hace pocos años que estos días, como el 20 de noviembre, inflaman mi sensación de indignación por la situación del país.

Hoy, miles se quedaron sin poder gritar al Presidente "¡Fuera!", porque no se les permitió acceder a un Zócalo "rellenado" con acarreados.


Sin embargo, incluso así... 


Los presidentes envejecen durante su sexenio, más de lo que las personas comúnmente envejecen en seis años; pero el caso de Peña es singular: no se ve más viejo, sino demacrado. Hoy además se veía tenso, inseguro. Qué malo ser él.

Silvia Parque

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Una colección de "me gusta"

Estos fueron los primeros tweets a los que les di "me gusta", allá por el lejano año 2012. Hice copy/paste, así que están tal cual fueron escritos:

monserrat del villar .- no mames!!!!!!!!!!!!!!!!!! cuando parece que mis conclusiones ya son una chulada viene chivis y me desengaña :( sad sad sad
Guillermo Luevano B .- Puedo escribir los tuits más tristes esta noche. Escribir, por ejemplo: La red está caída, y tiritan, azules, los leds, en el módem
Elena Poniatowska .- Gracias a tod@s los que cantaron las mañanitas hoy en el , por ustedes mi lucha
Más de 131 .- La declaración de Tlatelolco en Video, No olvidamos ni olvidaremos: RT por favor.
Andrés Tovilla .- A mi me gustaría que si AMLO gana los académicos recuperemos nuestros derechos laborales
YoSoy132Media .- Política significa poética del mundo.
Big Boss .- No los puedo dejar solos ni un minuto porque me desaparecen el Nestea… Humanos al fin!

Silvia Parque

martes, 13 de septiembre de 2016

Me hago hoyos en la cabeza

Tengo un hábito odioso. Lo he mencionado antes. Pensé que había quedado en el pasado, sustituido por la mala costumbre de mesarme el cabello. Pero volvió, se instaló y cobró fuerza los últimos días. 

Me hago hoyos en la cabeza. Todo fue volver a rascar "un poquito" y ahora estoy de nuevo proponiéndome dejarlo, cada día. Arde, duele y me hace perder los cabellos del lugar donde rasco. 

Hay momentos gloriosos, como cuando ha pasado más o menos un día y medio sin que rasque: la costrita está dura y seca, atrayendo a mi uña para que la quite. ¡Se siente tan bien! Luego se siente mal; se ve mal; pero sigo y sigo porque al mismo tiempo se siente bien.

Silvia Parque

lunes, 12 de septiembre de 2016

Los dolores

Me duele la muñeca izquierda; también, un poco, un par de dedos de esa mano; si avanza irá hacia el antebrazo. Ayer me dolía la parte de abajo del cuello a la derecha y algo del brazo de ese lado. Tomé diclofenaco y no me lo quitó, pero tal vez hizo que no me doliera más. Ese dolor de ayer era muy malo; el de hoy no, porque ayer me sentía agobiada y hoy no.

También es diferente sentir dolor sola o acompañada. Sentir dolor del que se sabe la causa o del que no se sabe la causa. Sentir un dolor que va a terminar necesariamente en determinado momento o que podría durar quién sabe cuánto.

Cuando estaba por nacer B y la doctora anunció que tendría que ser cesárea, empecé a vivir el dolor de las contracciones como algo terrible y sentí que no podía más. La anestesióloga tardó en llegar. Tal vez jugando atinadamente a la psicóloga, la doctora -ginecóloga- me dijo, no recuerdo exactamente con qué palabras, que aunque fuera a operar, para la niña era bueno seguir "intentando salir". De inmediato -en verdad, de inmediato-, los dolores volvieron a tener sentido y dejaron de ser algo espantoso.

Silvia Parque

sábado, 10 de septiembre de 2016

Malo que falte el amor

Un día, cuando era niña, le pedí a mis abuelos que se besaran. Insistí y me ignoraron (o insistí porque me ignoraron). No hubo beso. No los había visto ni los vi besarse nunca.

Podían haberme dicho muchas cosas: "nos besamos en privado", "la gente se besa cuando quiere, no cuando le dicen", "ya no nos queremos de esas forma", mil cosas; pero no me dijeron nada. Creo que es muy difícil explicar la falta de amor. 

Decidí terminar formalmente con mi relación de pareja, entre otras cosas, porque no quise que mi hija creciera sin ver besos, abrazos, roces de amor entre su papá y yo (en una situación en la que se supondría que los hubiera). A veces me pregunto si preguntará por qué no estamos juntos, por qué no nos amamos como los papás de otros niños, y aunque supongo que para cuando eso pase, no será difícil responderle porque habré terminado mis duelos, ahora me parece un tema complicado. 

Pero nunca me he preguntado cómo voy a explicarle que dos personas que se gustan, se gustan, o cómo dos personas que se aman, se aman; quiero decir, nunca me lo he planteado como un problema. Se gustan y ya. Se aman y ya. Sean hombre y mujer, hombre y hombre, mujer y mujer. Lo otro podrá ser lo mismo: no se gustan y punto, no se aman y punto; la complicación está en el dejo de tristeza o frustración que puede haber en ello. ¿Cual tristeza o frustración va a haber en que dos sí se gusten y se quieran? ¿En que se besen, se abracen, se rocen? No hay problema. 

Silvia Parque

viernes, 9 de septiembre de 2016

Cansada

Estoy muy cansada: mucho: mucho: mucho.

Ayer empecé una actividad laboral que no puedo relegar a las noches, como cuando corrijo textos. Fue difícil para mi niña perder algo de mi atención, así que en cuanto me desocupé y me recuperó, tomó un segundo aire que la tenía bien prendida ya muy noche. Bueno... otras veces toma "segundos aires" porque vuela una mosca; pero en esta ocasión fue por este motivo. Además, cuatrapeada la rutina por el giro de mis actividades, terminamos yendo al parque de noche; imposible que se encaminara armónicamente a una hora de dormir "oportuna". Mañana será otro día...

Silvia Parque

jueves, 8 de septiembre de 2016

Otro mundo

Dudo que "el mundo" vaya a cambiar para bien; pero estoy convencida de que es posible hacer pequeños mundos a la medida, y unir un buen pequeño mundo con otro y con otro, creando nichos donde quepamos personas que queremos vivir en paz, pensar, disfrutarnos, y a quienes nos parece "natural" respetar a los demás.

No quiero este mundo para mí ni para mi familia; no lo acepto. Nosotros, el nuestro.

Silvia Parque

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Niños con problemas de salud

Sigo en Facebook la página a favor de la vida de un pequeñito que se llama Iñaki (For the Life of My Son Iñaki). Su mamá necesita mucho dinero para que el niño reciba un tratamiento médico singular, y tienen el tiempo encima.

De una manera u otra, me entero de un niño por aquí, una niña por allá, padeciendo una condición o enfermedad que le resta vitalidad o le causa sufrimiento. Siempre me duele su dolor y al mismo tiempo siento una especie de alivio angustiante porque no es la mía. La mía está bien.

Tengo oportunidad de tener fresca la inmensa fortuna que es tener una hija saludable, porque el Síndrome de Turner es una condición que en muchos casos provoca problemas del oído, del corazón o del riñón. Pero B está completamente bien, de todo a todo. La primera vez que leí una historia sobre una niña con S.T. con problemas graves de salud, sentí el corazón apachurrado y el estómago contraído a un grado que no conocía. En ese caso el dolor por el dolor del otro proviene de una empatía con mucha identificación, y el alivio angustiante es mayúsculo.

Silvia Parque

martes, 6 de septiembre de 2016

Orquídeas

Las orquídeas tienen su propia ciencia. No lo sabía. Hoy lei un artículo de Carlos Mauricio Gracidas sobre ellas (en una revista Intersecciones del año 2000). Me hizo saber que la vainilla es una orquídea. El tamaño de mi ignorancia es tal, que lo dudé. Fui AQUÍ y me enteré de que la vainilla "es un género que contiene alrededor de 110 especies descritas de orquídeas". ¡Qué cosa!

Cuando me casé llevé un ramito de orquídeas. Era el año 2001*, así que la revista ya había pasado por mis manos, pero no recuerdo haber leído el artículo. Pasó mucho por mis manos que no aproveché.

Silvia Parque

*Creo que me casé en el 2002, nunca supe esas cosas :D :D

lunes, 5 de septiembre de 2016

Cambio de planes

Hoy estoy tan cansada, que después de haber visto un capítulo de Los Simpson con un largamente esperado café, me disponía a ver otros dos o tal vez otros tres, vaciando mi mente para ir a la cama embotada de dibujos animados, como quien toma cerveza. Iba a perder mi "momento formal con Dios" de las noches. Pero me entero de lo bien que le va a una persona amada por la que he estado orando durante meses, y cambio el plan.

Creo que los mejores momentos para la comunicación con Dios no son los mejores momentos, sino justo cuando una quisiera llorar, patalear o dormir. Ojalá siempre me diera cuenta de que hay motivos poderosos para trascender las ganas de dejarme caer.

Silvia Parque

domingo, 4 de septiembre de 2016

Lentes fuera de su lugar

Hoy estuve sin lentes una buena parte del día. A pesar de que verdaderamente los necesito, muchas veces los dejo fuera de "su lugar" y luego no los encuentro. Es para no creerse. Ya me dolían los ojos. 

Ahora me los quito más que antes, porque los protejo de la interacción con B. Me los quito, los dejo donde sea, y al rato olvido donde fue "donde sea". Pero nunca me pondría las cadenitas para traerlos colgando. Eso me hace sentir empatía con mi abuela, que necesita un aparato para oír mejor pero es anatema: ella jamás.

Silvia Parque

sábado, 3 de septiembre de 2016

Notas básicas -elementales- para la defensa de la familia

- La sexualidad humana siempre ha sido compleja.

- La escuela educa a los niños, entre otras cosas, en relación al mundo social. Qué bueno que también en la escuela se les enseñe que hay diferentes formas de ser, de pensar, de vivir.

- Las familias no son naturales. La familia es una institución y como tal, una construcción cultural.

- Las familias siempre han sido diversas.

- Que todos los seres humanos provengan de la unión de un óvulo y un espermatozoide, no significa que todos tengamos un papá y una mamá presentes, o que todas las familias deban fundarse a partir de una pareja heterosexual.

- Si existe un tipo de familia que corresponde al llamado "plan original de Dios", no tiene por qué ser el tipo de familia hegemónico en un Estado laico.

* Cuando una ley pretenda hacer que sacerdotes católicos o pastores protestantes casen a parejas homosexuales, me uniré a un movimiento contra esa ley.

Silvia Parque

viernes, 2 de septiembre de 2016

El parque

B ama el parque. Hace unas noches dijo "paaarqueee" con voz casi lastimera, mientras dormía. ¡Soñando! Es de las primeras cosas que menciona cuando despierta y sigue diciéndolo hasta que vamos, cuando estamos ahí y cuando hemos vuelto a la casa. Otra noche de esta semana despertó a las dos de la mañana, fresca como una lechuga, pidiendo guayaba y parque. Tal vez no hay mejor lugar en el mundo.

Formación Cívica y Ética. Primer grado.
Tiene un libro de Educación Cívica de primero de primaria, donde aparecen varias ilustraciones de parques. Hay una grande que le encanta. La busca, repitiendo con una emoción casi ansiosa "parque-parque-parque". Cuando la encuentra sigue repitiendo "parque-parque-parque", pero más emocionada todavía.

Siempre empezamos con el columpio, porque es un rato que me doy. Me columpio con ella en el regazo, mientras digo "arriba-abajo", o le canto "estamos en el parque" o le echamos porras a lo que ella va indicando (usualmente: su papá, la teta y el parque).

Luego del columpio, puede que camine; me gusta que conozca la diferencia entre pisar las baldosas, pisar la grava y pisar las piedras grandes. Me da la mano cuando se le dificulta guardar el equilibrio. Solo una vez se ha caído como para llorar...

No tiene claros los límites del parque porque la calle está empedrada; muy mal empedrada, excepto para el juicio de B, a quien le parece bueno andar por ahí. La primera vez que quiso cruzar la calle, al llegar a la acera dio la vuelta pertinente rumbo a nuestra casa, caminó, se detuvo frente a nuestra reja y quiso entrar. No tenía idea de que reconocía la casa.

También puede que después del columpio vaya al sube y baja, para sentir que carga el tubo o para impresionarse cuando el tubo cae. O a los aparatos para hacer ejercicio que deberían atraer más a su mamá. O al resbaladero, por supuesto -resbaladilla, le dicen fuera de mi rancho-. Ahí hace algo que he visto hacer a todos los niños pequeños con los que hemos coincidido. No sé si tengan un pacto secreto. Ponen piedritas en la parte que queda a su altura. Su otro acto feliz de resbaladero es caminar hacia arriba: no sé si disfruta más la caminata o el momento en que le doy la vuelta y la hago bajar, resbalando.

También nos acercamos a los árboles, a las flores y últimamente a las hierbas crecidas. Su papá le enseñó a no romper lo que está vivo, con mucho más éxito del que hemos tenido con lo de no morder seres humanos.

Comúnmente encuentra algún palito que recoge y luego tira, o alguna piedra especial con la que se queda (está formando una colección que tal vez tenga algo de ilegal).

La pasamos muy bien. Me importa que le dé el aire y el sol, que se mueva, que vea cosas y personas y que se divierta. Casi siempre hay otros niños y con suerte, toca alguno de su edad con el que intercambia aunque sea la mirada. Ayer conoció a Julieta, una niña apenas un mes menor que ella. Pasaron juntas un buen rato. Julieta seguía a mi niña, hacía lo que B hacía, le ofreció su muñeca, le dio un beso... Yo encantada: con el pequeño estrés de estar al pendiente de que la mía no sea brusca ni "abuse" de la generosidad de la otra.

A pesar de que de verdad, siempre me da satisfacción ver su contento y su "despliegue de desarrollo", cada día me da flojera el momento de salir. No está a discusión ni depende de nada: el parque es prioridad por encima de la hora del baño o de cualquier quehacer en la casa. A menos que esté lloviendo: iremos. Pero yo soy sedentaria: del parque me gusta el columpio: sentadita. La verdad es que cuando la lleva su papá me viene muy bien; además él se está con ella ahí mucho más tiempo. Lo genial es que la lleve él, yo haga mis cosas en la casa y pasado un rato les alcance y los acompañe, con él a cargo. Bueno... siempre me da flojera, pero siempre es un gusto llevarla: un gusto grande.

 Silvia Parque

jueves, 1 de septiembre de 2016

Cuando éramos "chiquitos"

Vi una película de 1986 en la que un actor famoso -como puede suponerse- tiene 30 años menos que ahora. Me resulta simpático verlo "tan chiquito".

Qué diferentes nos vemos con una tercera parte más de vida encima. ¿Tendría alguna idea de lo que iba pasar en su carrera? ¿De quiénes iban a ser sus parejas?

Esta soy yo hace como 16 años:


Entré a la edad adulta con harto gusto -dándome gusto-. Si me hubieran predicho el futuro, no lo habría creído.

Silvia Parque