martes, 27 de marzo de 2018

Casa de muñecas

Imagen publicada AQUÍ, en Flickr, por deramaenrama

Hace un par de días vi una representación de "Casa de muñecas", un clásico de Henrik Ibsen, del cual yo no tenía idea. [AQUÍ el enlace a lo que dice Wikipedia sobre la obra.]

Su actualidad es penosa: esa forma de situar a la mujer como objeto al servicio del gusto y/o de la conveniencia; esas formas, diversas, de vivirnos -las mujeres- asumiendo la identidad que otros nos engarzan, de aceptar ser para otros de un modo en que nos perdemos a nosotras mismas.

Descargué el texto de Internet para leer la parte final, cuando a la protagonista se le ha terminado el mundo y se ve a sí misma y a su condición de sometimiento. Me punzaron estas líneas, que retratan lo que en muchos casos son las relaciones entre hombres y mujeres:

"Nunca me amaron. Disfrutaban conmigo, y les resultaba entretenido quererme; es todo".
.
"A mí me divertía que jugaras conmigo, como a los chicos les divierte que juegue con ellos. Eso es todo lo que fue nuestro matrimonio, Torvald".

Ella decide que se va, rompiendo con todo el "deber ser" que le han enseñado, abandonando no solo a su marido sino también a sus hijos -terrible-.

"Dije que necesito estar sola para entenderme a mí misma y entender lo que me rodea, por mi cuenta. Te dejo; me voy de tu casa".

Me gustaría tener un espacio para hablar con otras mujeres sobre cómo les resuenan estas cosas.

Silvia Parque

2 comentarios:

  1. Hay temas de lo femenino que solo se mueven y trabajan con mujeres...

    Las mujeres funcionamos más armoniosas cuando pertenecemos a una comunidad femenina, con variedad de historias, edades, formas e ideologías. Nos nutre :)

    Saludos!!!

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    1. Con lo primero estoy de acuerdo. Con lo segundo, no sé; no tanto... Es verdad que pasan "cosas" trascendentes en una comunidad femenina y que eso nos nutre; pero no sé si eso da para decir que cuando pertenecemos a ella funcionamos más armoniosas...
      ¡Saludos!

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