Fui una niña buena, completamente sujeta, como se deseaba que fuera una niña de mi generación: no me ensuciaba, por ejemplo -no me movía mucho-. Después me descompuse; pero si no hubiera más que "buenas" y "malas" personas, estaría del lado de las buenas personas.
Descubrí mi
lado malo hace unos años. El ejercicio de la maldad no puede ser bueno, pero es necesario y pequeñas maldades simbólicas de vez en cuando son un sosiego.
Silvia Parque
No hay comentarios:
Publicar un comentario