- Usa tu creatividad con rienda. Prepara un documento sencillo y formal, pero con un diseño que pueda destacar entre otros.
- Tu CV es una inversión. A menos que de verdad esté fuera de tu alcance: busca hojas bonitas -sí: hay diferente calidad entre las hojas de papel-, no uses un tamaño de letra pequeño ni interlineado sencillo, dale una buena cubierta (fólder, carpeta...).
- Agrega tu fotografía: una en la que tu expresión no te haga ver como el "Sr. Risitas" ni el "Sr. Velorio".
- Si planeas colocarte como profesionista, no ganas puntos mencionando todos los trabajos que tuviste para sobrevivir (mesero, recepcionista, etc.). Si estás recién egresado, menciona tus proyectos universitarios, tus prácticas profesionales, tu servicio social.
- El CV es un documento "ejecutivo". Evita las introducciones con descripciones detalladas sobre tus trascendentes aspiraciones en la vida; basta con un par de líneas sobre tus objetivos en el área laboral.
- Si terminaste estudios superiores, no es necesario que menciones en que primaria y en qué secundaria estudiaste. Si tienes veinte años de experiencia, no es necesario que menciones tu primer empleo.
Silvia Parque