Mostrando entradas con la etiqueta Duolingo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Duolingo. Mostrar todas las entradas

jueves, 21 de junio de 2018

Francés y catalán

Decía AQUÍ y ACÁ que estoy en Duolingo, una plataforma de aprendizaje de idiomas. Mi intención original era practicar el inglés, pero ya que tienen un amplió menú, me apunté en francés y catalán.

Con el inglés no tuve problema porque se trataba de practicar; sin embargo, mi encuentro con el francés fue más difícil de lo que había imaginado y al catalán lo dejé para después. Si bien "oír" es lo que más trabajo me ha costado en inglés, llevo toda mi vida oyendo inglés por aquí o por allá, en canciones y en películas, así que me resulta familiar; nada que ver con el francés. Con el francés tardaba aaaaaños en terminar las primeras lecciones y podía poner un audio una y otra y otra y otra vez sin entender nada. En algún punto, lo abandoné para concentrarme en el inglés y luego, abandoné también el inglés, no sé si por semanas o por meses. Pero tengo al menos un bimestre de vuelta y siento que voy más rápido; tal vez porque regresé altamente motivada, tras notar que estaba entendiendo cada vez menos inglés.

Ya que retomaba las lecciones, también volví al francés. ¡Y fui notando que aprendo! Estoy hablando de "je suis une femme" y "la pomme rouge", no mucho más -por el momento-; pero me da un gusto bien grande porque pocas cosas he emprendido tan "desde cero".

Viéndome encaminada, hace un par de semanas retomé el catalán. Como al principio con el francés, voy a paso de tortuga; sin embargo, ahora me resulta más fácil que la primera vez que lo intenté porque lo encuentro parecido al francés o al español. (Ya decía Macondo que sabiendo francés y español, se entiende bastante bien). El único detalle es que la configuración de hablante de español que aprende catalán cree que hablo español de España -¿castellano?-, así que se supone que use el "vosotros". Supongo que hay modo de hacer que me trate como hablante de español mexicano, pero en primera instancia me pareció simpático y lo dejé así

Silvia Parque

viernes, 13 de abril de 2018

Los mecanismos de la recompensa

Escribía AQUÍ sobre la maravilla que son para mi vida las aplicaciones en mi teléfono. Hace unos días descargué Roubit [AQUÍ ESTÁ], un "gestor de rutina diaria" y de inmediato sentí su efecto. Me hace hacer las cosas. Una maravilla. Tenía muchísimo sin conseguir hacer en un día todo lo que quería y zaz, que lo consigo. ¡Quienes diseñan estas cosas merecen hacerse ricos!

Roubit es básicamente una lista de lo que tienes por hacer, en la que marcas si ya lo hiciste. Una especie de agenda sencilla. ¿Entonces por qué no simplemente tomar un cuaderno, enlistar las "cosas por hacer" y marcar cuando se hayan hecho? Es una opción; pero en mi caso, no tiene el mismo efecto. Cada detalle en la aplicación ayuda a que funcione del modo en que lo hace; por ejemplo, que cuando todas las tareas fueron hechas, aparezca una carita feliz en el día correspondiente, en el calendario. 

¿Qué gano con las caritas felices? ¿Qué diferencia hace el hecho de que a cada cosa le corresponda un color? Si fuéramos robots, no importaría. Si fuéramos más espirituales tendríamos motivaciones más trascendentes. Pero la verdad es que funcionamos siguiendo determinado estilo de pensamiento, en concordancia con determinados esquemas mentales y respondiendo a condicionamientos

Me resultó muy ilustrativo el cambio en Duolingo [ESTE SITIO]: un sitio para el aprendizaje de idiomas en el que practico mi inglés y me acerco al francés. Su modelo funcionaba de una forma que me encantaba, a mí y a otros tantos; cambiaron la jugada y la primera reacción de varios es de respingo: podemos pensar que es resistencia al cambio, pero hay algo más. En el modelo anterior, el avance iba dorando circulitos; el camino se marcaba como "ya hecho" y se accedía a lo siguiente. Con el modelo nuevo, nuestros circulitos perdieron su color dorado y nos dan oportunidad de hacer más niveles de las mismas unidades. Fue interesante leer comentarios de los usuarios molestos. ¿Dónde estaba su avance?

No perdimos nada en el mundo material. Nada nos obliga a volver a esas unidades y hacer los nuevos niveles que se nos ofrecen. Pero hay una sensación de pérdida y de que ahora eso "está sin hacer". Entender cómo funcionan los mecanismos mentales de la recompensa y la satisfacción es entender buena parte del comportamiento humano.

Silvia Parque

martes, 12 de enero de 2016

Francés

He oído inglés desde que era niña; tuve clases de inglés y hace años puedo leer casi cualquier cosa en ese idioma; así que disfruto mucho mis lecciones de inglés en Duolingo, con las que tomo confianza, me hago "ágil" y aprendo, pero desde las bases que acabo de comentar.

¡Qué diferente es mi experiencia con el francés! Apenas había oído "oui", "je t'aime" y alguna cosa más, así que todo me resulta nuevo y diferente.

Silvia Parque

lunes, 11 de enero de 2016

El búho y yo

Confirmo que me encanta el sistema de Duolingo. Sus lecciones me provocan un efecto videojuego; el sonido de trompetas al final de cada lección me motiva; en algunas cosas soy muy ordinaria y me conviene. Me apena que el búho se ponga triste porque no hice la lección del día y me apena más que pase de la tristeza al distanciamiento cuando pasan varios días sin que entre a practicar.

Hace poco agregué catalán al francés y al inglés, pero lo he dejado en suspenso porque temo confundirme (entre el catalán y el francés).

Silvia Parque

jueves, 10 de septiembre de 2015

Duolingo

Estoy practicando mi inglés con Duolingo. Su sistema me resulta práctico y muy divertido. Para darle más sabor al caldo, empecé el curso de francés; con el tiempo que puedo dedicarle por el momento, iré a paso de tortuga, pero aprender algo siempre es bueno, aunque sea un poquito. Y aprender idiomas es de lo más provechoso. ¡Qué genial que haya estas cosas gratis en la red!

Silvia Parque