miércoles, 30 de noviembre de 2016

Después de un día pesado

Ayer tuve el día normal más pesado de todos los tiempos. No hubo accidente ni enfermedad, gracias a Dios; pero fue muy cansado. Trabajé toda la tarde. Eso B lo toma a veces bien, a veces mal. Ayer lo tomó bastante mal. Podría decirse que hizo lo que pudo por su cuenta: jugó buen rato, se contentó merendando sola; pero quería mamá, necesitaba salir, al rato tenía sueño y yo me iba poniendo tensa porque el trabajo se complicaba. Con todo eso en el cuerpecito de un año y medio -un año, siete meses, en realidad-, fuimos por fin al parque cuando ya había oscurecido; regresamos, cenó, le di teta y casi de inmediato se quedó dormida. Eran las 8:30. Normalmente se queda dormida alrededor de las diez, así que la noche podía ir muy bien o...

Despertó como a la una de la mañana. Era necesario cambiarle el pañal y ya no se durmió. Empezamos bien, platicando. Luego quiso ir a jugar y no le gustó que ya no fuera posible. Al rato empezó a pedir teta para chupetear, pero la pobre estaba tan cansada que no podía acercarse y engancharse sola; yo debía sentarme, cargarla y colocarla al pecho; ella duraba en mis brazos unos segundos y pretendía retirarse a jugar y volver segundos más tarde. Así que terminé gritando un "¡Yaaaa! ¡Por favor! ¡Tengo sueño!" que se repitió dos o tres veces, haciéndome sentir mal cada vez. Su cansancio era evidente y me apenó pensar que tal vez se sentía tan mal como yo (me ardían los ojos, me dolía la cabeza). Afortunadamente estaba su papá, que entró a la recámara a contener los ánimos y a tratar de dormirla. Con lo primero fue suficiente.

Con unos minutos de calma, conseguimos volver a la buena teta. Me disculpé por haber gritado. Como después de cenar, se quedó dormida rápidamente.

Silvia Parque

martes, 29 de noviembre de 2016

El luto es por los nuestros

Me entero del avión que se estrelló con 81 personas a bordo, 76 de las cuales se reporta que están muertas; 22 futbolistas de un equipo brasileño y al parecer, los demás, personas en relación con el equipo.

Solo he leído ESTA nota. Por unos segundos, paso la vista por los tweets sobre el tema y vengo acá...

Habría que ser muy duro para no conmoverse con la tragedia. Decenas de vidas perdidas, y todo lo que se suma a la consideración de que es terrible: que fueran jóvenes, que estuvieran viviendo el sueño de ejercer una carrera, que uno de ellos se acabara de enterar de que sería papá. Una pena.

Leo "el futbol mundial está de luto" y pienso en que nos enlutamos cuando se mueren "los nuestros". Lo demás nos da mucha pena, pero llevamos luto por "los nuestros". Ninguna novedad, pero lo pensé y quise escribirlo.

Silvia Parque

lunes, 28 de noviembre de 2016

Kamilen

Un día, envié al papá de B a traer pomada para tratar una rozadura de la niña. Usábamos Capent o Pasta de Lassar, que es óxido de zinc. Hace mucho usamos Pasta de Lassar, nada más. El caso es que una señorita o unas señoritas le convencieron de comprar pomada de manzanilla, que según ellas serviría para las rozaduras mejor que cualquier otra cosa. Llegó a la casa con su cajita de Kamilen y un babero que le regalaron. Yo me molesté, como suelo hacer cuando las cosas no son como quiero, pero no mucho porque siempre me enternece su asombrosa capacidad de creer en la publicidad.

Aunque tenía lógica pensar que la pomada sirviera para las rozaduras porque es un "auxiliar en algunas irritaciones de la piel", no sirvió para eso. Aquella vez hubo que ir a comprar Pasta de Lassar. Pero luego, para algo, no recuerdo para qué, la usamos. Es maravillosa. B a menudo se irrita la piel de la parte de atrás del cuello, porque se peina el cabello y de pasada el cuello, luego se rasca y queda peor. La pomadita lo resuelve. También es buena con raspones, piquetes de insectos, cortaditas, resequedad. Me encantan su efecto y su aroma.

Silvia Parque

viernes, 25 de noviembre de 2016

Emociones varias

Compartir la vida con B es de un emocionante muy disfrutable. Espero que poco a poco, las emociones se traten más del asombro por lo que va descubriendo y menos del miedo por el riesgo en el que se pone.

Hoy la encontré parada en una silla, inclinada hacia la mesa donde está la laptop. Sus manos llenas de frijoles ensuciaban el tablero donde brillaba un charquito de agua de jamaica.

Hoy, también, dijo "salud" cuando me oyó estornudar, dijo "mande" cuando le habló su papá, usó unas tres frases de dos palabras, me besó la pierna cuando me quejé por tener un calambre.

Silvia Parque

jueves, 24 de noviembre de 2016

Para conversar con Dios

Unas tres personas me han compartido que les gustaría tener conversaciones con Dios, pero no saben cómo o simplemente no les pasa que Él responda.

Para quien le sirva:

Se puede hablar a Dios con confianza. Se le puede decir lo que una piensa, tal cual, incluido lo políticamente incorrecto. Se le pueden hacer reclamos. Se le puede hablar desde el enojo. Tal vez deberíamos vivir en reverencia y alabanza, pero Dios conoce nuestros límites. No se necesita purificar el alma para empezar a hablarle. Debe ser bueno estar lista para una cita con Él, con tranquilidad, con todo en orden; pero Dios también escucha cuando estamos en un momento de mierda. No se necesita intermediario ni preparación.

Respecto a escucharle, pasa como en las conversaciones con los seres humanos: en el momento en que al otro le toca hablar, lo que solemos hacer es seguir pensando en lo que hemos dicho o adivinar lo que nos van a responder o ir armando una respuesta. En esto conviene hacer la cuestión explícita; yo le digo algo como: "Quiero oírte a ti y no estarme oyendo a mí misma. Ayúdame a ponerte atención".

Por si a alguien le sirve.

Silvia Parque

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Escritorio simplificado de Blogger

Blogger me muestra su escritorio simplificado. Lo veo. Y no se va.

No se va.

Es lo que habrá, parece.

No me gustan los cambios.

Ya tengo que pasar por todos los cambios de la vida en el mundo donde están la hija, la estufa, el sol. ¿Además pasar por cambios en Blogger?

Al menos no pinta horrible como cuando me cambiaron el buen Hotmail por Outlook.

Silvia Parque

viernes, 18 de noviembre de 2016

El brillo de los sueños y el éxito

En general no me emocionan las modalidades de éxito disponibles en el "mercado social". De hecho me genera repelús la idea progre de "más-mejor-hacia arriba". Pero me encanta ver a las personas cumpliendo sus sueños. Igual me parece muy triste ver sueños apachurrados o dejados de lado.

Hoy vi a un hombre famoso con los ojos brillando porque consiguió algo que latió en su corazón por más de dos décadas antes de materializarse. Me recordó el atractivo de dos mujeres que me tocó tener como maestras: fuera del marco de la clase serian personas como otras, pero ahí, creando conocimiento en directo, podían brillar.

Tengo una prima que es atleta de alto rendimiento. Tiene la suerte de ser bella, pero la belleza con la que nació no es nada comparada con la belleza de su expresión en medio del esfuerzo de una carrera, o con la belleza de su presencia en medio del paisaje conquistado cuando entrena en medio de un cerro cubierto de nieve.

Los sueños nos hacen brillar. Se define el éxito de muchas maneras: ser feliz, tener una familia amorosa, influir en las personas... lo que cada cual considere que es un "buen resultado" de cierto tramo de vida. A mí no me gusta el concepto porque se enfoca en "haber conseguido" y soy más afín de la idea de "estar", de "ir pasándola"; pero en todo caso, para mí el éxito sería precisamente conseguir estar: pasar el tiempo ahí donde se ha soñado.

Silvia Parque

jueves, 17 de noviembre de 2016

El frío y B

Tuve bastante frío los últimos días. Hoy ya subió la temperatura y casi dejé de estar resfriada, así que terminó mi percepción de riesgo de hipotermia.

B, por su parte, con todo y restos de resfrío, se resiste a usar suéter y a dormir tapada. Le molesta cubrir lo que sea que traiga puesto; es decir, el suéter tapa el búho o la niña con moño o la coneja o las franjas o el color blanco de la blusa o camiseta que se ha puesto -que muy probablemente eligió ella misma-, y eso es algo malísimo. De noche, solo tolera una cobija muy suave y ligera que le regalaron; de las demás, casi siempre se deshace moviéndose entre sueños. Son días de repetir una y otra vez: "No puedes bajar de la cama sin calcetines. ¿Qué crees que estamos en verano? Estamos en otoño". Salió a su padre en eso.

Silvia Parque

miércoles, 16 de noviembre de 2016

La bruja y el hombre de las cavernas, con sus parejas muy decentes

"-El hombre es el síntoma de la mujer.
- ¿Y la mujer?
- La mujer es la verdad del hombre".
Helí Morales en conferencia.

Alguna vez me cruzó por la mente la idea de que un hombre era muy diferente a su pareja, mujer, porque él no tenía los defectos que yo veía en ella; a él yo le veía cualidades que contrastaban con el modo de ser, a mi parecer burdo, de ella. Luego pensé lo mismo, al revés, de otra pareja, en la que el defectuoso según yo era él. Un pensamiento del tipo "Fulano(a) es muy bueno(a) para Perengana(o)". Una tontería. Una no conoce en verdad más que a poca gente y esas ecuaciones tienen mucho de soberbia. Pero dejando de lado lo cuestionable que es juzgar a las personas de ese modo -como calificándoles-, hay algo central en esto que no estaba viendo: esa persona, con lo bueno que tenga, eligió a esa otra persona, con lo malo que tenga. Se gustan. Probablemente, eso que yo veo "malo", sea parte de lo que al no-defectuoso(a) le gusta.

Cuando caí en la cuenta de lo que describo en el párrafo anterior, pasé revista rápidamente a un montón de parejas en las que, si se pone atención, los defectos manifiestos por parte de uno de los miembros, expresan algo reprimido en el otro miembro. Tengo un ejemplo ilustrativo: ella es una mujer discreta y políticamente correcta, emparejada con un hombre exhibicionista y hasta majadero. En público, se le pueden ver gestos de desaprobación a la alharaca de su marido, pero apenas por cumplir con lo que le toca hacer; enseguida su lenguaje corporal hace ver cuánto le gusta su macho, no a pesar de la majadería exhibicionista, sino por causa ella. Tiempo después, algún comentario me ha hecho concluir que se realiza en el comportamiento de él, que no se permite a sí misma.

En cualquier caso, no tiene mucho sentido pobretear al Fulanito que "carga" con la bruja Perengana, ni a la Fulanita que "lleva a cuestas" al Perengano sacado de las cavernas. Tanto la bruja como el hombre de las cavernas, y cualquier otro ejemplar de ser humano, fueron elegidos. En otros tiempos sería diferente, pero ahora, al menos entre las parejas que conozco, seguro fueron libremente elegidos. Claro que a veces la elección se hizo medio a ciegas... también hay veces en que las personas sacan el cobre poco a poco...

Silvia Parque

martes, 15 de noviembre de 2016

Más sobre los grupos de ventas de Facebook

Ya había hablado de los grupos de venta de Facebook; de los grupos de los que soy parte, que son los que conozco. Me encantan como catálogo. Puedo pasar buen rato mirando lo que la gente vende: desde cosas que no me interesan en absoluto hasta oportunidades que lamento dejar escapar porque por ahora mis gastos están controladamente apegados a la lista de prioridades.También hay gente ofreciendo sus servicios y me gusta saber de su existencia.

Lo primero que llama la atención es lo mal que escribe buena parte de la gente. Ni redacción, ni ortografía, ni vocabulario. Pero en verdad para llamar la atención y asustar. No es que parezcan ignorar la diferencia entre "hay", "ahí" y "ay": no es eso lo que asusta, sino la pobreza de la comunicación que se establece. Había hablado de eso en otra entrada; lo menciono ahora porque creo que evidencia un modo primitivo de comportamiento y esto tiene relación con lo que quiero comentar hoy:

¡Sobra agresividad!

En los grupos -como en todas las redes, supongo- prevalece una característica u otra, dependiendo de los contactos con los que se interactúa. Hay un par de grupos de venta muy grandes, para toda la ciudad, en los que nunca he visto lo que voy a comentar sobre los grupos en los que está la gente de "mi alrededor geográfico".

Parece que "por acá" -en ese alrededor geográfico que alimenta los grupos de los que hablo- abunda lo que se llama "mecha corta".- Reacciones inmediatas, burdas, a la defensiva. He vendido alguna cosa y me ha tocado lidiar con alguna persona indignada porque cerré trato con otra persona en lo que hablaba con ella. No me llama la atención la indignación, sino el grado de inflamación de la misma. Suelo encontrar nuevos ejemplos.

Para empezar, la gente se toma muy en serio. Casi en todos los grupos, una de las reglas es poner el precio en el anuncio. Hay quien no lo hace. ¡Y hay que ver cómo les molesta! Eso, que el vendedor no responda rápido cuando le preguntan... o por el otro lado, que las personas pregunten algo que ya está escrito en el anuncio o que piden rebajas. No me extraña que moleste, ¡pero hay que ver cómo!

Está quien se pone aleccionador. También quien pasa a otro nivel, insultando o pretendiendo desacreditar. Todo un fenómeno.

Silvia Parque

viernes, 11 de noviembre de 2016

Sexo y muertos


He estado teniendo unos sueños "para adultos" casi perturbadores de tan reales y ricas las sensaciones, y de tan inapropiadas las situaciones. Mi atención se había enfocado en la parte específica del sexo; pero ayer me di cuenta de que en cada sueño ha aparecido una u otra persona que quise mucho y que falleció. Aparecen de modo más o menos secundario, de lo más normal, e interactuamos como lo hacíamos cuando estaban vivos. Me pregunto por qué están viniendo a visitar.

Silvia Parque

jueves, 10 de noviembre de 2016

Mi hija humana

B se mueve mucho: no para.

Cuando voy a cambiarle el pañal suele huir: la atrapo, la jalo hacia mí, escapa y huye de nuevo. Casi siempre es divertido. A veces, la cosa se pone incómoda y ya no es juego sino lucha y drama. Pero casi siempre es divertido.

Suelo preguntarle: "¿Qué eres: remolino o humana?" Ella responde "moino" y yo hago una serie de aspavientos exclamando "¡Con razón! Eso lo explica todo" o "¡Nooo! ¡Una hija remolino! ¿Ahora qué hago?" Entonces ella dice, salvando el día: "¡mana!" y yo me llevo una mano al pecho y volteo hacia arriba, diciendo como si recuperara una herencia perdida: "¡Ah! Menos mal, una hija humana".

Esto cada día, en su montón de variantes, me da un gusto bien grande; me hace feliz.

Silvia Parque

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Yo me bajo aunque no lo paren

Estoy con un resfriado de los grandes: de los que pretenden ser vía para que los bichos microscópicos se apoderen del mundo. B también está malita y su papá no está mejor, así que tenemos una situación complicada. Ayer por la noche prácticamente no dormí y hoy tengo un montón de trabajo por delante.

Pero la noticia del día no es mi estado de salud ni las maromas que hacemos para organizarnos cuidando a la criatura: la noticia es que Trump ganó la elección presidencial en Estados Unidos. Una amiga ha comentado en Facebook la multicitada frase que Quino puso en boca de Mafalda: "Paren el mundo, que me quiero bajar".

Yo me bajo aunque no lo paren. Durante años tuve una tolerancia del tipo de las que comprenden todo, como abrazando con la comprensión, por decirlo así. Ya no. Entiendo, pero me deslindo. Bye! No estoy para sus ridiculeces bizarras. Ya había hablado antes de mi idea de construir un mundito aparte donde mi familia se resguarde. Leo a personas de "mi alrededor virtual" instando a seguir sembrando en nuestros hijos el amor y el interés por el bien común y no podría estar en desacuerdo, pero la verdad es que me estoy decantando por el "sálvese quien pueda". No un "sálvese quien pueda" de "voy derecho y no me quito" para aplastar a los demás o no tender la mano, pero si uno en el que la esperanza no tenga pretensiones en relación con respuestas humanas.

Silvia Parque

lunes, 7 de noviembre de 2016

Guardar silencio cuando conviene

Creo que muchas veces es bueno guardar silencio. A medida que pasan los años, me convenzo de que es realmente bueno y que realmente muchas veces es preferible.

No es lo que se siente mejor. Cuando algo va del alma a la boca es porque quiere salir, así que puede ser desagradable cerrar la puerta y guardar lo que se ha pensado. Peor es la sensación de "todo lo que hubiera podido decir", cuando no se ha respondido suficiente o suficientemente fuerte ante una provocación, ofensa o cosa por el estilo. Sin embargo, muchas veces lo que se siente mejor no es lo que más conviene.

Sin duda, hace daño tragar lo que necesitamos echar con palabras. Pero no necesitamos decir todo lo que queremos decir en un momento determinado, no necesariamente en ese momento justo en el que acaba pensarse.

Silvia Parque

sábado, 5 de noviembre de 2016

La tarde libre

El papá de B la cuida una tarde a la semana para que yo "salga". B está muy bien con eso, aunque mientras estoy de parranda suele no comer bien y pasar un ratito preguntando por mí.

Ayer tuve esa "tarde libre" semanal. Por segunda vez me fui sin dejarles la llave de la casa, así que no pudieron ir al parque ni a comprar leche para la cena. Además, llegué poquito más tarde que siempre, así que ya estaba dormida. Me dio algo de cruda moral. Dice su papá que ya estaba en la puerta con su canasta para el pan cuando él se dio cuenta de que no podrían salir: imagino perfecto su carita al enterarse que siempre no iba a haber "calle".

Afortunadamente para mí, quiso teta pasada la medianoche, y luego otra vez y otra vez.

Silvia Parque

jueves, 3 de noviembre de 2016

Diferencias entre papá y mamá

El papá de B y yo somos diferentes y la tratamos de diferente manera. Podría pensarse que es una verdad de perogrullo porque todos somos diferentes, pero es que hay cuestiones en las que somos casi opuestos; me entretiene ir notándolo cuando se presenta la oportunidad.

Por ejemplo, yo soy muy de dejarla a su aire, que haga prácticamente lo que quiera mientras no sea peligroso; le encuentro una justificación positiva prácticamente a todos su actos. Él, no. Algo ilustrativo en esta diferencia podría ser que para él, B "tiró el agua" y para mí "volteó el vaso y el agua cayó". Los dos ponemos atención en los proceso mentales y los aprendizajes en juego, él no es corto en ningún sentido; pero de cualquier modo, termina siendo un "tiró el agua" vs "volteó el vaso y el agua cayó".

Ambos la consentimos y la mimamos. Pero creo que a él le provoca cierto repelús verla esforzándose y en ese sentido la sobreprotege, mientras yo la aliento a "ejercer su poder". Le apena verla, por ejemplo, limpiando. Volviendo al asunto del agua derramada, para mí es de lo más normal darle un trapo y pedirle que limpie el agua del piso. Su papá está completamente de acuerdo, pero su actitud haría pensar que está viendo a Cenicienta y siempre "la rescata". ¡Aunque a ella le encanta limpiar!

Le hablamos de diferente manera. Jugamos de diferente manera. Creo que se beneficia de esa diferencia.

Silvia Parque

miércoles, 2 de noviembre de 2016

El fin del mundo para el papá de Iztacalco y para los que nos quedamos

En México, una especie de apropiación/adaptación del Halloween hace que niños salgan por la noche a la calle, disfrazados, a "pedir calaverita" (en lugar de exigir "truco o trato"); en mi rancho queda claro que se hace el 31 de octubre por la noche, pero acá hay quien lo hace el primero de noviembre, el día dos o los tres días para no desperdiciar. En eso estaban ayer un papá y su hijo que hoy están muerto y herido respectivamente, porque hombres con máscara de payaso les dispararon. Pasó en Iztacalco, Ciudad de México [NOTA].

Siempre han pasado cosas malas. Recuerdo que cuando oía a los Testigos de Jehová hablar de la inminente llegada del "fin del mundo" cuando era niña, no necesitaba mucha formación o información para saber que así como ellos veían al presente lleno de señales e indicios de cosas terribles, se le había visto antes. En cada época ha habido personas pensando: "las cosas están peor que nunca" y gente mayor sentenciando "está generación está perdida". De hecho, cerca de cada fin de siglo, la gente suele tener la sensación de que está en "el acabose".

Bueno, pues ahora me parece que la alarma ya no está tan errada... Tal vez haya sido peor vivir en medio de la peste negra europea [AQUÍ lo que dice Wikipedia]. Pero esta clase de descomposición social, terrible, que se expresa en brotes como los de la nota a la que me refiero en el primer párrafo, no creo que se haya dado antes y creo que es señal de "un acabose".

Como apunta Germán Castro, ha habido muchos fines del mundo ["Nota sobre el fin del mundo"]. Quiero ver qué pasa con este desde lejos.

Silvia Parque

martes, 1 de noviembre de 2016

Jóvenes trabajando

Ayer hice un trato con un jovencito. Sé que es un jovencito por su voz al teléfono y su fotografía en la red social. Por lo que puedo saber, está encargado al menos de la parte de los negocios de su papá, en la que hace tratos con personas como yo.

Recordé a otros jovencitos trabajando: uno que ahora es un hombre de familia, otro que está siendo un muchacho en este momento. Los tres son varones, pero por supuesto, lo que pienso aplica igual para mujeres:

Qué grato es ver la conjunción de dos cosas buenas e importantes: alguien joven abriéndose paso, "buscándose la vida", y el camino allanado por quien antecedió.

Silvia Parque