martes, 28 de octubre de 2014

Sobre los derechos reproductivos del hombre y lo no legislable

ESTE texto habla sobre los derechos reproductivos del hombre, y en resumen dice que, en tanto se asume que un hombre tiene responsabilidad sobre el producto en caso de embarazo, debe tener un derecho equiparable al que tiene la mujer de renunciar a la maternidad (donde es legal el aborto). Se asienta que es injusto que la mujer pueda decidir por su cuenta abortar o dar al niño en adopción, sin considerar al hombre, siendo que si decide continuar con el embarazo, también sin tomar en cuenta al hombre, éste ha de asumir responsabilidades al menos económicas.

El autor, Carlos Rodríguez, inicia con "Quería comenzar esta entrada declarando abiertamente que soy pro-elección. Es decir, estoy a favor del aborto". Luego deja claro que su texto no se trata del tema "aborto sí o aborto no". Me parece que tiene sentido su inicio y hago lo mismo: declaro abiertamente que soy pro-elección; estoy en contra del aborto, pero a favor del libre y seguro acceso al aborto. Y esta entrada no se trata de "aborto sí o aborto no", sino de la situación del hombre, eventualmente el padre, en esto de decidir sobre los hijos que se van a tener, o no.

Me parece que el curso de la civilización nos ha hecho llevar al ámbito del Derecho cuestiones que se tramitarían mejor en el ámbito de lo privado y de los afectos. Difícilmente se podría dar marcha atrás, por lo que ahora tenemos que quebrarnos la cabeza para ver cómo creamos leyes y normativas aceptables -o medianamente aceptables-. Creo que esto es un derivado de la fantasía moderna de que podemos controlar todo, de modo, por ejemplo, que logremos "hacer justa" la vida, en un entendido de justicia un poco, por decirlo así, "chato".

No voy a ser original plantando las siguientes situaciones; supongo que muchos lo habremos hecho, ante lo que viven los conocidos, lo que se ve en la televisión, lo que sabemos que pasa o suponemos que pasa por ahí:

Un hombre es de algún modo engañado por una mujer, y acaba siendo padre sin haber querido. Hay múltiples variantes: la mujer es una desconocida, es su pareja nada más sexual, es su pareja estable, es su esposa con la que tiene diez años casado. El engaño ha sido que ella le ha dicho que toma la píldora, o que son sus días no-fértiles, o que no se preocupe de nada y que no se volverán a ver... En cada caso caben multitud de posibilidades, las circunstancias pueden ser de lo más variadas, y lo que se dice y hace tiene diferentes significados dependiendo el contexto. Pero supongamos el caso de la mayor inocencia por parte de él, supongamos que él ha usado un condón que ella, como villana de telenovela, ha pinchado sin que él se dé cuenta; luego lo confiesa, así que ni siquiera hay duda: no ha sido "un accidente". Supongamos por ponerle más pinta de abuso, que ella es una mujer hecha y derecha, de treinta años, y él es un joven pueblerino e inexperto, con veinte primaveras. ¿Es injusto que él tenga ahora la responsabilidad de la mitad de la manutención de un hijo que ella planeó sin tenerle en cuenta? Porque se le puede agregar hasta que lo planeó para "sacarle dinero". Pues sí: sería injusto.

Deberíamos seguir pensando en estas cosas para ver cómo la legislación puede proteger a todos, hombres y mujeres. Pero no supongamos que lograremos, con instrumentos humanos, "imponer justicia" en todos los casos. ¿Es injusto que en una pareja donde ambos engendran un bebé, ella sea la que sienta las náuseas -o la mayor parte de las náuseas- en el embarazo? Depende de cómo se mire... a lo mejor es que no es cosa de justicia o injusticia, o que estamos entendiendo mal qué es "lo justo". Puede decirse que en este caso se trata de algo "natural" y que, lo que se desea "hacer justo" es lo relacionado con los actos y el comportamiento. Pero es que, nos guste o no, en los actos y el comportamiento hay mucho no racional y no voluntario, que no es justificación para lo reprobable, pero que simplemente no es legislable.

Silvia Parque

4 comentarios:

  1. Es un tema demasiado complejo para poder legislarlo.
    Muy interesante reflexión Silvia.
    Un beso

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    1. Demasiado complejo...
      Gracias, Matt. ¡Un beso!

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  2. en cualquier caso no conviene olvidar que hay un tercer ser humano en juego. U. Beso.

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    1. Hay mucho que tener en cuenta al mismo tiempo. A menudo se habla de salvaguardar a algún sujeto, y por ello no se amplía el panorama de la discusión, cuando tal vez ampliándolo, el sujeto quedaría mejor salvaguardado.
      ¡Un beso!

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