lunes, 4 de julio de 2016

Yo por eso no me caso

Estoy alucinada de ver lo común que es, que quien se identifica con una postura se comprometa con ella en una especie de matrimonio que no admite diálogo con una postura diferente; un compromiso que crea enemistad con lo diferente. Sucede en relación con posturas de todo tipo. Yo tengo en mente a las defensoras de la lactancia materna, pero es evidente que esto es pan de cada día en materia de política y religión. Porque tolerar que el otro diga lo suyo, solamente esperando que termine para contestarle lo que ya tenemos preconcebido, no es dialogar.

Casarse con una ideología hace que las personas piensen simplistamente. El mundo se ve en blanco y negro, por decir lo menos. 

Silvia Parque

8 comentarios:

  1. Hay personas que en sus diálogos dejan que el interlocutor diga algo de vez en cuando porque les han dicho que es de buena educación actuar así, pero luego no tienen para nada en cuenta lo que el otro ha dicho y siguen con su rollo.
    Besos.

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    1. Me late que tal vez nos convendría más ser menos educados y que se notara bien cuándo tomamos en cuenta al otro, y cuando no.
      Besos, Macondo.

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  2. "tolerar que el otro diga lo suyo, solamente esperando que termine para contestarle lo que ya tenemos preconcebido, no es dialogar."

    ¡Tremenda! ¿Te puedo citar? Aplica a mi país...

    Abrazos.

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    1. ¡Pero por supuesto! Sería un honor.
      Abrazos, Taty.

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  3. Pero como se te ocurre perder el tiempo dialogando si no se van a enterar de nada y encima solo quieren soltarte el rollo.
    Un saludo.

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  4. Yo a veces me sorprendo a mí misma pensando en lo que diré cuando el otro deje de hablar, en lugar de escucharle...Y eso es muy feo. Pero es que hay gente muy pesada que parece que tenga como objetivo convencerte de lo que sea y a veces uno no está dispuesto a dejarse convencer. A veces sí, pero las hay que no. :)

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    1. A mí me pasa cada vez menos, pero me pasa, por supuesto, aunque lo que más me pasa es que hay gente a la que de plano ya le puse una etiqueta y con la etiqueta a su persona, la etiqueta a lo que me diga respecto a dos o tres temas. Y es feo, como dices, pero la verdad es que hay gente muy pesada y también una tiene que estar lista para cuidarse de no ser ninguneada o cosas más desagradables; muchas veces, mejor no darle importancia, pero a veces, hay que dársela.

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