jueves, 5 de mayo de 2016

Bigotes

Entré y ahí estaba el gato.

Dicen que hay personas de perros y personas de gatos; yo soy de tortugas.

Los gatos me dan miedo (me gustan los perros)... no un miedo como para no poder estar donde hay uno o como para no reconocer que hay gatos hermosos y gatitos muy lindos: pero mejor ellos de un lado y yo del otro.

Y entro a mi casa para encontrarme al gato de los vecinos. Muy campechano, él. Ayer quebré una ventanita cuando estaba barriendo, y se metió por ahí. Me molesta pensar que haya podido andar caminando -o cosas peores- por entre las cosas de mi niña. Pero qué se le va a hacer: ya pasó.

Silvia Parque

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