jueves, 10 de marzo de 2016

El miedo materno al silencio

Me dijeron que cuando gateara, no iba a parar, y yo tendría que andar todo el tiempo detrás de ella. Como con los chistes sobre el desorden que puede haber en una casa con bebé, y el tamaño del cansancio que puede generar la crianza, no creí que la advertencia fuera TAN literal.

Al parecer, siempre que B está quieta y en silencio, está comiendo algo no comestible; si el silencio se extiende un ratito, está comiendo algo sucio (entre más se extienda el silencio, más sucio lo que eligió). Tiene predilección por el papel y las suelas de los zapatos. Ya quité el papel de su universo visual, y me hago el hábito de mantener la recámara cerrada, y no dejar zapatos fuera de la recámara; pero da un poco de miedo pensar, entonces, qué va a encontrar para meterse a la boca...

Silvia Parque

4 comentarios:

  1. No vayas descalza, por si acaso, que la veo muy lanzada y es capaz me lanzarse a tu pie.
    Qué monada.
    Besos a las dos.

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    1. :D ¡Sí que sería capaz!
      Gracias, Macondo.
      ¡Besos!

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  2. Casualmente hoy mi niña ha aprendido a gatear. Aún no domina el tema del todo, pero miedito me da :S. Besos

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    1. No es para menos :D Pero también es muy divertido ;)
      La verdad es que es una pena cuando un niño está imposibilitado para llegar a ese logro del desarrollo, así que felicitémonos ¡!
      ¡Besos!

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