sábado, 26 de septiembre de 2015

Ayuda doméstica

Quiero ayuda doméstica con más ganas que cualquier otra cosa. Y quiero mucho pastel de zanahoria con betún, en este momento, y realmente me hace falta un coche; pero nada sería mejor que el bendito servicio de una empleada doméstica (o empleado, por supuesto).

Recuerdo la emoción de llegar del trabajo y ver mi casa transformada, esos dos días que ya hace unos dos años, recibí el maravilloso servicio de una mujer que limpia. Incluso, limpió el techo de mi recámara; era un techo terriblemente lleno de grasa (había sido cocina): nunca hubiera supuesto que iba a ponerse a limpiarlo...

Así que: he decidido encabezar la lista de cosas por tener, con "ayuda doméstica" en letras rojas. Mucho de lo bueno en mi vida, inició como un ítem en una lista.

Al principio, necesitaré a alguien que acepte trabajar solo unas horas, una vez a la quincena; no es tan sencillo porque a la gente suele convenirle trabajar media jornada o una jornada completa, todos los días o al menos un par de días a la semana; pero alguien habrá. Creo que las personas que tenemos que encontrarnos, nos encontramos.

Silvia Parque

2 comentarios:

  1. suerte en tu búsqueda
    siempre hay alguien

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    1. ¡Gracias! Por ahora, no puedo ponerme a buscar entre las personas concretas del mundo material, pero creo que expresada mi solicitud, llegará lo que necesito.
      Saludos.

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