domingo, 8 de febrero de 2015

Divagación sobre la belleza con pocos años, y en pareja

A mí los muchachos, ellos y ellas, me parecen bonitos. Parezcan modelos de revista o tengan la piel llena de granitos, creo que se ven lindos. Les noto un encanto que contrarresta casi lo que sea que les juegue "en contra" de verse bien.

Si bien hay mucha gente adulta que es típicamente bella, con los años perdemos el "toque" de la belleza de los muchachos. Normalmente, después de los treinta años, van pasando cosas como la aparición de arrugas o de manchitas, o los hombres pierden algo de cabello... pero ya no hay ese encanto que contrarreste lo que sea que nos juegue "en contra" -otras cosas hay, que suman un atractivo diferente-.

El caso es que pensaba que, a pesar de lo bonitos que son los muchachos -ellos y ellas-, con sus miradas inocentes o sus sonrisas ensayadas, las parejas bonitas me parecen las de personas adultas. Estoy hablando de "bonito" por fuera: de la imagen. Me gustan las parejas de jóvenes adultos, de adultos y de ancianos. Creo que al emparejarnos tenemos la gracia de encontrar algo bello en el otro, y creo que eso nos da un encanto que contrarresta casi lo que sea que juegue "en contra" de vernos bien. Hay más de eso en tanto más de la belleza de cada cual, salga de los ojos del que está mirando. Así las cosas, habría más de eso, si el mirado-embellecido no tiene ese "toque" de la belleza de los muchachos...

Silvia Parque

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