sábado, 28 de junio de 2014

Si porque sí, si porque no

Hace mucho leí una versión breve -y con bonitas ilustraciones- de ESTA historia -gracias a Luis López Nieves por el deleite de esta otra versión, que supongo será la original-. Es muy conocida: el hombre va por el camino con su hijo y con el burro, sin montar al animal, y les critican; monta solo el niño, y les critican; monta solo el adulto y les critican; montan ambos y como puede adivinarse...

Algo así pasa con las redes sociales de internet. Sobre todo, he oído críticas sobre el uso que se hace de Facebook. Y es evidente que hay muchas personas que le dan mal uso; hay niños moviéndose a su aire por ahí, poniéndose en riesgo; hay espacio para lo malo, como en todo lo humano... No niego eso. Pero creo que para empezar, se le piden peras al olmo. Como con algunas críticas a programas de televisión: que tal programa infantil no es educativo. ¿Y por qué tenía que serlo? Un programa de entretenimiento puede ser nada más eso; es válido elegir que los niños que una tiene a cargo, no vean más que programas educativos, ¿pero por eso todos los programas habrían de ser educativos? 

Una red social es un espacio virtual para que la gente interactúe. ¿Que los "amigos" de ahí no son verdaderas amistades? Depende a quien tenga una agregado... La red se puede usar entre familia, entre amigos, entre conocidos, entre desconocidos con afinidades, entre enemigos. (Y se puede usar para promover ideologías, comunicar ideas, transmitir sentimientos, vender productos, pasar el rato...) Entiendo la molestia por un empleo demasiado liberal de la expresión "amigo"; pero no creo que se preste a verdadera confusión entre personas adultas, y los niños y los adolescentes deberían tener personas adultas aclarándoles y guiándoles...

Que las personas muestran nada más su lado bueno, y no como verdaderamente son, o como verdaderamente es su vida. ¿Qué habría de malo en eso? ¿Vamos por la calle exponiendo nuestras debilidades y defectos? Lo normal es vestirnos decorosamente y tratar de ponerle buena cara a las personas que nos rodean. Responder con cierto pudor al "¿cómo estás?", a menos que estemos en confianza. No desplegamos el listado de nuestros males. ¿Y colgamos en la pared los retratos de nuestros malos momentos? ¿Forrábamos nuestros cuadernos de la escuela con las imágenes de lo que nos hacía sentir mal? ¡No! Seguro hay quien pretende aparentar una vida perfecta, dentro y fuera de Facebook; pero yo no he visto "estatus" con declaraciones tipo "feliz con mi coche nuevo", seguidas por un "porque todo es y siempre ha sido nuevo y pefecto en mi vida". Hasta en los retratos de los primeros tiempos de la fotografía, se hacían retoques. Es natural que si puedo iluminar más mi foto, para salir mejor, lo haga. ¿Quién no elige el perfil del lado que le gusta más?

Y hablando de "lados": la otra cara de la moneda: que las personas cuentan todo, como si a alguien le interesara, y ahora hasta toman fotos del muerto en el velorio. Pero, ¿quién nos pone a ver o leer algo que no nos interesa? Si la persona quiere compartir lo que sea, a mí puede parecerme imprudente o hasta obsceno, pero ¿me está imponiendo lo que comparte? Los contactos se eligen y los contenidos desplegados pueden administrarse. Tiene sentido suponer que algo le pasa a quien se expone demasiado a sí mismo; en ese caso, si me importa la persona, qué bien poder notarlo a partir del uso que hace de la red social; si no me importa, qué bien que la persona tenga al menos ese consuelo de sentir que otro humano en algún sitio, interactúa con él.

Silvia Parque

3 comentarios:

  1. El problema es que hay gente que se confunde y cree ver lo que no hay, com amistad en lo que es sólo compañerismo. Los chicos jóvenes son más propensos a eso. Un beso.

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    1. Claro, como en todo, hay gente que no sabe de qué se trata y se confunde; pero es nuestra responsabilidad enterarnos de qué se trata, eso en lo que nos estamos metiendo. Recuerdo a una persona respondiendo a todos los correos electrónicos que le llegaban, de inmediato, en cuanto los recibía :D le dije que no tenía que hacerlo y fue un descanso, pero seguramente habría acabado descubriéndolo aunque fuera un poco después...
      Sobre los jóvenes, habría que preguntarnos qué estamos haciendo como adultos alrededor ¬¬
      Un beso, Susana.

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  2. Pues que escribí "elije"... ¡qué cosa penosa! Corre-g-ido.

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