martes, 4 de diciembre de 2012

¿Qué sería de la vida académica, sin cafeína?

Si revisaré unos nueve trabajos hoy, tardo aproximadamente una hora con cada uno, y van a ser las nueve... es necesario un estimulante.

Silvia Parque

6 comentarios:

  1. ¡Además de verdad!
    Yo amo el café. Me apasiona.
    Fuí adicta a la coca cola, pero lo superé. Hoy puedo tomarme dos latas al día sin problmas.
    Besazo

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    1. :) yo también amo el café, tuve una temporada en que llegué a catorce tazas en un día, me di cuenta que era demasiado y resolví dejar descansar el cuerpo un rato: al día siguiente andaba nerviosilla. Para el tercer día, ya no.
      Mi marido tiene un problema con los refrescos de cola; él siente que va mejorando porque ha cambiado la Coca por la Pepsi...
      ¡BESO!

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  2. Me encanta el café, como los hombres, según el dicho, fuerte, dulce y caliente ja ja, sin embargo no me quita el sueño, para eso necesito una coca cola no se porqué, que no me desagrada, pero tampoco me entusiasma.
    Besitos ¿14 tazas? que barbaridad! yo con 5 ya creo que me paso

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    1. ¡Muy sabio, el dicho! No lo conocía, pero estoy totalmente de acuerdo con él :D
      Fíjate que es raro, porque a mí tampoco me quita el sueño el café, si voy a dormir, es decir, puedo tomarme una taza de café cargado y dormir inmediatamente. Pero sí me ayuda a permanecer despierta... eso debe querer decir que me sirve más para disfrutar el desvelo...
      En mi tiempo de estudiante, más de una vez usé la combinación de coca con aspirina, para permanecer despierta.
      Sí: catorce tazas de café en un día, son una barbaridad; pero me moderé ;)

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    2. El dicho dice exactamente: Los hombres me gustan como el café: fuerte, dulce y caliente

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