lunes, 6 de agosto de 2012

"Tú sabes que me apasiona tu persona y esa zona..."

"Y la manera en que amas / entre llamas / 
y me consumo / pero ya lo viví..."
El son del dolor, La Cuca

Hace un par de semanas conversaba con una joven que vive el inicio de su vida en pareja, y dije, no sé exactamente a propósito de qué, pero más o menos hablando de los primeros años del matrimonio: "bueno, entonces estaba enamorada..." ¡Ambas pusimos una expresión de sorpresa al escucharme!

En efecto, el enamoramiento va y viene; no se puede esperar que siempre esté ahí, se termina, se reaviva... a veces no se reaviva de inmediato: eso puede querer decir muchas cosas, por ejemplo, que la pareja trabaja en algo importante fuera "del círculo amoroso".

El matrimonio no es un corazón de enamorados. Es genial enamorarse en el matrimonio, y de hecho es importante desarrollar la capacidad de hacerlo. Pero el amor del matrimonio es lo que es, precisamente, por no precisar del encanto del enamoramiento.

Como soy de condición enamoradiza, en general, vivo enamorada. Por temporadas, más de la vida -por ejemplo-, que de la persona que amo; es mejor que sea así.

Hoy muy enamorada*, 
Silvia Parque

*de la persona que amo... como casi siempre.

4 comentarios:

  1. Me encantan las fotografías de animales. Yo también creo que Dios se comunica conmigo a través de otros. Sobre el matrimonio, la verdad es que yo creo que todavía estoy enamorada como el primer día. Aunque sí ha habido épocas más frías. Un beso.

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    1. ¡Feliz regreso de vacaciones, Susana!
      A mí me daría miedo estar enamorada como el primer día: fascinada, perdida en su deseo... canalizo mis excesos en el blog que escribo sobre él :)

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