Siendo nueve de enero, tres días después de terminar el maratón Guadalupe-Reyes, recogí "la Navidad" de la casa. Es muy fácil porque mi arbolito mide unos veinte centímetros, y mi nacimiento es también pequeñito. Esta tarea puso al descubierto que el calor de las veladoras quebró el vidrio de la mesa, y que es hora de comprar una agenda, porque definitivamente ha empezado el año...
Silvia Parque
Yo también tengo que recoger ya el Nacimiento. Un beso.
ResponderEliminarMientras no llegue al catorce de febrero, todo está bien :)
Eliminar¡Un beso, Susana!
Ni me digas, aquí el arbolito sigue en pie y cuando fui a comprar una agenda el tipo me sacó una del 2010...
ResponderEliminar:D ¿Del 2010? :D Lo bueno de comprarlas empezado el año es que están con descuento... pero del 2010, ya deben darte una comisión si te la llevas :)
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