lunes, 30 de mayo de 2016

El té aquí

Hoy me trajeron un vaso de mi té de hierbas querido, como a eso de las ocho de la noche.

Empecé a beberlo después de las 12:00. Quien tenga un gusto muy metido en el alma, sabrá cómo es que ya lo estaba disfrutando desde que lo recibí: casi lo disfruté más por no tomármelo enseguida.

Hace un rato, el vaso iba a la mitad, y le puse agua hasta llenarlo. Más gozo.

Silvia Parque

4 comentarios:

  1. lo sencillo de la vida es impagable

    saludos

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  2. Lo tuyo con el vaso de té es algo parecido a lo de Aquiles y la tortuga. Nunca se te termina.
    Besos.

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